¿Alianza con el PRI? “Supongo que hay intenciones, pero no se aún si podrá darse”: CJ

¿Alianza con el PRI? “Supongo que hay intenciones, pero no se aún si podrá darse”: CJ
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

 

El título que encabeza esta columna es una respuesta que pocas horas atrás, en un ámbito privado, dio el gobernador del estado, Carlos Joaquín, cuando se le consultó sobre el tema que más se ha comentado en el mundo político en las últimas semanas. 
Al mandatario estatal se le hizo la pregunta de manera directa, si la alianza PAN-PRD pudiera sumar formalmente al PRI. Carlos Joaquín se tomó unos muy significativos segundos para pensar su respuesta, y dijo: “Supongo que hay intenciones, pero no se aún si podrá darse”.
El PRI ya hizo pública nacionalmente su intención de ir en una gran alianza que pueda enfrentar al lopezobradorismo en el país. Pero en el caso de los estados las cosas son diferentes, y deben verse de acuerdo a la realidad local. Por ahí van las palabras del gobernador. ¿Requiere Quintana Roo esa alianza?, es la pregunta que hay que responder. 
La posibilidad de una gran alianza es tentadora para sumar fuerzas en contra del avance de la 4T,  pero hay que ver qué se juega en cada estado, y cuáles son los potenciales beneficios, pero también los potenciales riesgos, de ir todos juntos. Regalarle al lopezobradorismo la existencia formal del mítico PRIAN, debe ser una decisión para analizarse varias veces antes de tomarla. 
Por el estilo político del gobernador, es muy difícil que alguien sepa exactamente lo que está pensando sobre el tema. Por eso sus palabras y sus gestos son determinantes. Cuando dice: “no se aún si podrá darse”, conviene prestarle mucha atención. 
Se sabe que Carlos Joaquín se ha reunido con varios priistas, tiene una fuerte influencia en el partido en el estado, e incluso se encontró, semanas atrás, con el presidente nacional del tricolor, “Alito” Moreno. Lo que no se sabe aún es cuál es su análisis final de todas esas reuniones y relaciones.  

 

TODOS JUNTOS 

 

En el PAN nacional ya les han dado luz verde a los estados para explorar todas las opciones, incluso la alianza con el PRI. En el caso de Quintana Roo, el gobernador ya le dijo a La Opinión, en una entrevista exclusiva semanas atrás, que quiere mantener la alianza PAN-PRD. El MC de Chanito Toledo Medina ya expresó su intención de realizar una gran alianza. Y los partidos locales, MAS y Confianza, también. Esta es la información pública hasta hoy. 
Más allá, empieza el amplio mundo de las especulaciones. Una de ellas apunta a lo que significó, desde el inicio, la llegada de Candy Ayuso y José Alberto Alonso Ovando a la dirigencia del PRI local. Para casi todos, fue la señal de que se iba hacia una alianza. 
De hecho, casi nadie duda de que alguna forma de alianza o acuerdo va a existir. Pero no es lo mismo un acuerdo de facto para no anularse entre los candidatos de unos u otros partidos, y tener como adversario común al lopezobradorismo, que una alianza de forma y fondo. 
Ente las opciones que se exploran, para no llegar a ese punto, podrían ser candidaturas comunes en algunos municipios. Eso podría hacer que haya un apoyo formal de todo el arco opositor a MORENA a un candidato en particular en algunos municipios, sin formalizar una alianza. Pero todo está aún en conversaciones.

 

ELECCIONES Y NÚMEROS 

 

Uno de los puntos fundamentales que se analiza tiene que ver con las condiciones que hay de cara a las elecciones. Si bien el gobernador Carlos Joaquín ha dicho públicamente que el escenario electoral de 2021 no será como el de 2018, cuando arrasó el tsunami AMLO, lo cierto es que también el peso electoral del Presidente en el estado continúa siendo muy alto. 
Un priísta que ha pasado por algunos de los cargos más importantes de la política estatal, vió días atrás los números de una de las encuestadoras más serias del país sobre Quintana Roo. Los datos son devastadores para la oposición a AMLO. 
Este es el tercer estado con mayor apoyo a Andrés Manuel López Obrador en el país. En las elecciones para diputado federal, al día de hoy, no hay ninguna posibilidad de ganarle un distrito al lopezobradorismo en 2021. Y, en los municipios, Benito Juárez es para MORENA, y en varios de los otros 10 hay que pelearle voto a voto.  
Esos números, por supuesto, son de hoy. Habrá que ver qué pasa dentro de un año. Pero por las dinámicas normales pendulares de las simpatías políticas, no hay mucha opción de que las cosas cambien demasiado, de no darse alguna situación extraordinaria. 

 

LA PREGUNTA 

 

Entonces la pregunta original cobra nueva significación. ¿Requiere Quintana Roo esa alianza? Con los números de hoy, no parece tener demasiado sentido, porque quizá el daño en imagen podría ser mayor a los potenciales beneficios. Otra vez se insiste; hay que plantearse si es necesario darle forma al mítico PRIAN, y entregarle ese cómodo discurso al lopezobradorismo. 
Lo que hasta ahora parece ser la opción más clara es realizar un análisis municipio por municipio, y ver las realidades y opciones específicas. Carlos Joaquín tiene como objetivo básico mantener los municipios que ganó su alianza; Tulum, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, y, ahora, Lázaro Cárdenas. 
También es prioridad la reelección de Pedro Joaquín en Cozumel, y recuperar Solidaridad de las manos de los Beristain. Othón P Blanco y Bacalar son muy difíciles, y además una incógnita, y en Isla Mujeres y Puerto Morelos los alcaldes actuales intentarán dejar sus propios sucesores, aunque no se trata de situaciones imposibles de negociar. 
Con encuestas en mano, la alianza joaquinista base, el PRI por su lado como aliado de facto, y candidaturas comunes donde haga falta, no parece un acuerdo para nada difícil de lograr. La verdad, en ese contexto, la costosa pelea por las 4 diputaciones federales no le suma demasiado al tramo final del proyecto de Carlos Joaquín y a su salida ordenada del poder.  
Un dato revelador sobre esto: cuando en ese bloque político se ponen sobre la mesa los posibles nombres de los candidatos a los ayuntamientos, las listas de los auto nominados son interminables. Cuando hay que poner los posibles candidatos a las diputaciones federales, alcanza con los dedos de una mano para contar a los apuntados. Es una simple cuestión de números y expectativas.