Breve manual político para alcaldes de MORENA (o a quién corresponda)

Breve manual político para alcaldes de MORENA (o a quién corresponda)
(La Opinión) 

 

La semana que pasó los gobiernos municipales de MORENA volvieron a enfrentar algunos inconvenientes. 
En Othon Pompeyo Blanco, un desmayo del alcalde Hernán Pastrana llevó a un grupo de regidores a pensar en su destitución. Antes de eso, el alcalde ya había tenido problemas para impulsar su política de ingresos. 
En Benito Juárez no se pudo consolidar el cobro del Derecho de Saneamiento a los turistas, porque los operadores de Mara Lezama aun no han logrado hacerse cargo de la situación. 
En Solidaridad hay una inestable paz política entre la alcaldesa Laura Beristain y su sindico Omar Sanchez Cutis, que amenaza con romperse a cada instante.  
MORENA ha construido un enorme poder electoral y político en el estado, que parece aún no encontrar el rumbo en la gestión y el manejo político del gobierno.  
Quizá una lectura ayude a ese objetivo.
Juan Domingo Perón, esposo de Evita, fue tres veces presidente de Argentina y fundó el Partido Justicialista, más conocido como Peronismo, que ha sido el más grande movimiento político de ese país desde el siglo pasado.
Una de sus obras más importantes, sin embargo, fue el adoctrinamiento político y de conducción que le dio él mismo a los cuadros del partido. De ese proceso surgieron otros cinco presidentes de Argentina. 
Escribió varios libros políticos basados en esas enseñanzas, que son consulta constante en diversas partes del mundo. Algunas de las frases que dejó en sus libros parecen tener vigencia absoluta en el Quintana Roo actual. 
La diferencia entre ganar una elección y gobernar; el cuidado que hay que tener con los aduladores, la soberbia y la ira; o la forma de negociar acuerdos para poder seguir adelante, son ejemplos de la actualidad de esas enseñanzas, y se presentan como un breve aporte a la discusión política local.

 

FRASES. 

 

LA ACCIÓN POLÍTICA ES CUANTITATIVA 
En la organización política también hay que pensar en la construcción. Hay que construir el andamiaje orgánico y rellenarlo bien, sin mirar mucho. ¿Por qué? Porque la acción política es cuantitativa.  

 

LA ACCIÓN DE GOBIERNO ES CUALITATIVA 
Si pensamos en el gobierno, allí sí que hay que pensar de otra manera, porque la acción del gobierno es cualitativa. De manera que, al compulsar todos los elementos de la conducción, nosotros debemos tener, como punto de partida, que la perfección se alcanza en lo orgánico.   

 

EL CONDUCTOR PERFECTO
La conducción debe estar en manos de hombres y mujeres de un perfecto equilibrio. Napoleón la definía como un perfecto cuadrado: los valores morales son la base; los intelectuales, la altura. 
Si logra ese equilibrio, es perfecto para la conducción. Pero cuando se le van los valores morales por sobre los intelectuales, lo llevan a realizar cosas inconsultas, y cuando éstos últimos lo sacan de las virtudes, ya no deja error por cometer. 

 

DIFERENCIAS ENTRE GOBERNAR Y CONDUCIR
Algunos creen que gobernar es hacer siempre lo que uno quiere. Grave error. En el gobierno, para que uno pueda hacer el 50% de lo que quiere, ha de permitir que los otros hagan el 50% de lo que ellos quieren. 
Hay que tener la habilidad para que el 50% que le toque a uno sea lo fundamental. Y hay que saber desprenderse del otro 50%.  
 
EL CONDUCTOR ES A VECES CONDUCIDO
La conducción tiene ese fenómeno extraordinario, y el conductor es a veces conducido por los propios elementos de la conducción, cuando ellos están capacitados. Pero si no lo están, la primera vez que flaqueen, el conductor se hunde él con todos sus cuadros. 

 

PREMISA FUNDAMENTAL: SABER LO QUE SE QUIERE 
Cada conductor debe hacerse antes de la acción unas preguntas: ¿Qué quiero? ¿A donde voy? ¿Qué es lo que busco?. Cuando haya aclarado eso, se le habrá aclarado totalmente el panorama; todo lo subordina a esa necesidad y trabaja para ella. 

 

NO HACER CASO DE CUENTEROS Y ADULADORES 
El gobierno es un pobre hombre que esta buscando un destino lejano y marcha por su camino teniendo de un lado una legión de cuenteros, y del otro una legión de aduladores, cada una de las cuales tira para su lado. Lo sabio está en no apartarse del camino, en hacer una sonrisa y seguir. 

 

LA HABILIDAD DE CONDUCTOR
La habilidad del conductor está en percibir el problema, en captar cada uno de sus factores en su verdadero valor, sin equivocar ninguno de los coeficientes que, con distinta importancia, escalonan las formas principales y las formas secundarias del hecho. 
Captado el problema en su conjunto, elaborado por el propio criterio, y resuelto con espíritu objetivo y real, el hecho se penetra; el análisis lo descompone, la síntesis lo arma y el método lo desarrolla.
Eso es todo cuanto se puede decir de la operación que, naturalmente, se produce en la personalidad del conductor. Es algo tan extraordinario como lo que sucede con los organismos fisiológicos que, ingiriendo distintas substancias, pueden producir reacciones y efectos similares. 

 

EN LA TAREA POLITICA NOS PERDEMOS MÁS POR LO QUE DECIMOS QUE POR LO QUE CALLAMOS 
En la tarea política de todos los días hay que hablar mucho de las cosas, poco de los demás, y nada de sí mismo. No hay que olvidar, sin embargo, que nos perdemos más por lo que decimos que por lo que callamos. 

 

ARTÍFICES DE SU PROPIO DESTINO 
En la acción política cada uno es artífice de su propio destino. Los que proceden bien tienen su premio, los que proceden mal sucumbirán víctimas de su propio mal procedimiento.

 

EL PELIGRO DE LA IRA 
Los males que se produzcan en la acción política no han de enojar al que conduce, sino inducirlo a neutralizarlos. La ira es siempre una mala consejera, pero en política suele ser fatal.