CAOS FINANCIERO EN OPB | Se gastaron 79.5 MDP de más en “remuneraciones especiales”, pero no hay dinero para proveedores

CAOS FINANCIERO EN OPB | Se gastaron 79.5 MDP de más en “remuneraciones especiales”, pero no hay dinero para proveedores

El municipio debe pagar este año casi 250 millones por deudas.

De acuerdo a los últimos datos oficiales, son 155 millones de deuda de corto plazo.

Y 89 millones de intereses y amortización de deuda de largo plazo.

Pero arrastra un déficit de 50 millones del año año pasado.

Tan solo en “remuneraciones especiales”, se gastaron 93.5 MDP, 79.5 millones mas de lo presupuestado.

Y se recaudó un 20% menos de predial de lo que había presupuestado. 

Ya se anunció que los proveedores no cobrarán las deudas en este administración. 

Otro municipio que es una bomba de tiempo financiera. 

 

(La Opinión) 

 

El municipio de Othon Pompeyo Blanco amenaza con convertirse en la gran “bomba financiera” del próximo trienio. 
Los datos numéricos son preocupantes. En 2017, el municipio recaudó 51 millones de pesos menos de lo que gastó. 
Y el problema es que la razón de ese déficit muestra algunos puntos oscuros que deberían aclararse. 
Como se ve en la fotografía de abajo, para el 2017 el municipio programó un gasto de 14 millones de pesos para el rubro “Pago de estímulos a servidores públicos”.
Sin embargo, pago finalmente 93,5 millones por ese concepto. O sea, 79.5 millones de pesos de más. 
De acuerdo a la información oficial, el mayor pago obedece a estímulos por productividad, y por puntualidad y asistencia.
Pero se trata de un monto 7 veces superior al presupuesto, lo cual requiere de alguna explicación muy convincente. 

MÁS RECAUDACIÓN, PERO MUCHO MÁS GASTO

 

En general, el presupuesto de ingresos total del año pasado fue de 744 millones, aunque recaudó 140 millones de más. 
Pero esa aparente buena noticia incluye dos problemas. 
Uno de esos problemas es que gran parte de lo que recaudó de más el municipio, viene de aportes ajenos a la labor municipal. Fundamentalmente, de “participaciones, aportaciones y transferencias”, que sumaron 126 millones extras.
Y el resto fue del rubro derechos, entre los cuales destacan “Carga y descarga; Ambulantes; y Uso, goce y aprovechamiento de bienes de dominio público”. 
En el rubro impuestos, sin embargo, no se logró la meta de recaudación estimada. Tan sólo en predial se recaudó un 20% menos de los presupuestado: se esperaban recaudar 64 millones, y se recaudaron apenas 51.5 millones. 
El segundo problema es que si bien se recaudó más, también se gastó mucho más. El municipio excedió su gasto en 192 millones de pesos, y por lo tanto tuvo un déficit de 51 millones. 

 

DEUDAS Y PROVEEDORES 

 

Con ese déficit, se programó un presupuesto de 825 millones de pesos para 2018, el cual incluye una carga tremenda: debe pagar 89 MDP de amortización e intereses de la deuda bancaria que tiene. 

 

De acuerdo al último reporte conocido del propio municipio, que es la “Posición Financiera, Balance General al 31 de marzo de 2018”, esa deuda es de 422.5 millones de pesos. 
Con esa cifra, el municipio se encuentra en semáforo amarillo en el Sistema de Alerta Financiera de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público de la Federación. 
Y el problema no termina allí. Según el citado reporte del propio municipio, la deuda a pagar de corto plazo, que incluye fundamentalmente a proveedores, es de 155,3 millones, como se ve en la fotografía de abajo. 

Ese mismo reporte dice que la administración tenía efectivo y equivalentes por 107 millones de pesos. 
Pero esta semana la alcaldesa María Luisa Alcérreca les dijo a un grupo de proveedores que no hay dinero para pagar las deudas, y que todo pasará para la próxima administración. 
En las fotografías presentadas pude notarse que las firmas de todos esos estados financieros es de la propia alcaldesa, que antes era la tesorera. Y ella misma les dijo a los proveedores que el municipio está “prácticamente en quiebra financiera”.