El joaquinismo enfrenta su primer gran test electoral

El joaquinismo enfrenta su primer gran test electoral

Este lunes arrancan las campañas electorales en los 11 Ayuntamientos 

Allí se concentra la mayor prueba de fuego del joaquinismo para esta elección 

El Gobierno debe refrendar el triunfo de 2016, en un escenario complejo por el potencial impacto de AMLO en el estado 

 

(La Opinión) 

 

La alianza política que representa el gobernador Carlos Joaquín, iniciará mañana el recorrido hacia su primera gran prueba de fuego electoral. 
Si bien hay una elección federal a la par, la que marcará el pulso electoral del estado será la local.
Esa elección local tiene diferencias importantes con respecto a la de 2016, pero lo cierto es que la alianza oficialista debe refrendar sus triunfos y lograr algunos más, para continuar con su proceso de crecimiento.
En 2016, se trató de una elección estatal, que ganó Carlos Joaquín, y una elección de los 11 Ayuntamientos, de los cuales su coalición ganó Solidaridad, Othón P. Blanco y Cozumel. 
Si se empieza por la posibilidad de refrendar esos tres triunfos, el caso desde ya es complejo. 
Pero también genera un problema extra la indefinición política dentro del propio oficialismo. Al día de hoy, nadie sabe exactamente donde están los límites electorales del joaquinismo, y cuantos intereses comparte con sus propios aliados. 

 

LOS MUNICIPIOS OFICIALISTAS 

 

En Solidaridad (quizá la prioridad absoluta de Carlos Joaquín) la actual alcaldesa Cristina Torres busca la reelección. 
En ese municipio no hay sorpresas: se espera una elección entre toda la estructura que atrae Cristina Torres, contra el potencial impacto de Andrés Manuel López Obrador en la candidatura de Laura Beristain, de Juntos Haremos Historia 
Esta candidata ha perdido casi todos los referentes locales del lopezobradorismo, pero confía en que el voto de AMLO la arrope.
Varios de esos referentes que perdió Laura Beristain se fueron con Cristina Torres, que confía en que en un municipio donde el porcentaje de la votación es muy bajo, tiene lo suficiente para ganar. 
En Othón P. Blanco, según los operadores del oficialismo, la situación es tan cómoda que se dieron el lujo de mandar al actual alcalde con licencia, Luis Torres, a la diputación federal, y al diputado panista Fernando Zelaya, a la alcaldía. Aseguran que ganan sin inconvenientes. 
En el PRI, por supuesto, no dicen lo mismo. Para ellos, hay 4300 personas despedidas del gobierno, que van a impactar duramente la votación. Habrá sorpresas, aseguran. 
Allí MORENA es una incógnita. Sin nada parecido a una estructura electoral, dependería del “milagro AMLO” para ganar. Pero cuidado, en Quintana Roo, ese milagro no está nada lejos de suceder. 
Cozumel es, como ha sucedido en estos dos años, un caso insólito. 
Allí el oficialismo, en las siglas partidarias del PAN-PRD y MC, va por la reelección de Perla Tun. 
Pero, en los hechos, el candidato del joaquinismo es Pedro Joaquín Delbouis, que encabeza la planilla del PRI-PVEM-PANAL. 

 

LOS PROPIOS Y LOS EXTRAÑOS 

 

Más allá de esos tres municipios, en los lugares donde es gobierno el PRI-PVEM-PANAL, la situación es también compleja. 
Uno de los puntos que ambas situaciones comparten, es que no en todos lados es inobjetable el lugar donde está políticamente parado el joaquinismo. Unas veces está con los propios, y otras con los extraños. 
Se podría decir que de los ya mencionados (Cristina Torres, Fernando Zelaya, Pedro Joaquín) los otros referentes del gobierno en la elección son Nélia Uc, en Bacalar; Sofía Alcocer, en José Maria Morelos, y José Esquivel, en Felipe Carrillo Puerto.
A esa lista quizá pueda ingresar Trini García, en Lázaro Cárdenas. En todos los casos, se esperan elecciones reñidas. 
Pero hay situaciones diferentes. Un es en Puerto Morelos, donde la actual alcaldesa Laura Fernández parece tener más amigos en el Gobierno que la candidata del PAN-PRD-MC, Ludivina Menchaca. 
Casos similares son los de Juan Carrillo, en Isla Mujeres, y Marciano Dzul, en Tulum. Son candidatos del PRI-PVEM-PANAL, pero no parecen tener mala imagen dentro del joaquinismo. El segundo, de hecho, ha sido siempre muy cercano a Carlos Joaquín. 
Los candidatos del oficialismo son Faustino Uicab (Isla Mujeres) y Victor Maas Tah (Tulum). Pero nadie puede asegurar hasta donde los van a apoyar para ganar. 

 

CANCUN 

 

La elección de Benito Juárez es otra de esas donde el escenario es extraño. 
Es claro que el joaquinismo apoya a Mara Lezama, de Juntos Haremos Historia, pero ni siquiera la puede considerar una candidata “propia”, porque el apoyo a Mara es variopinto: va desde AMLO hasta Jorge Emilio González Martínez, el Niño Verde. 
En el caso del oficialismo del PAN-PRD-MC, la situación es muy difícil. Según sus propias encuestas, si José Luis Toledo Medina, Chanito, no logra ser su candidato, podrían llegar a pelear el tercer puesto con el PES. 
En este caso, el joaquinismo y sus aliados políticos están francamente enfrentados. Si Chanito es candidato, pelearán frente a frente la elección. 
 Ese es el escenario del joaquinismo al inicio de las campañas. En algunos municipios tiene candidatos propios, en otros los comparte con sus aliados, y en algunos casos apuesta a nombres de la oposición.
Habrá que ver cómo construye un triunfo en ese mundo heterogéneo.