¿HAY CONDICIONES PARA LA REELECCIÓN DE ALCALDES? | La decisión de Remberto; un llamado de atención para todos

¿HAY CONDICIONES PARA LA REELECCIÓN DE ALCALDES? | La decisión de Remberto; un llamado de atención para todos

La reelección es un misterio electoral que puede deparar varias sorpresas

El alcalde de Cancún prefirió no seguir ese camino; cree que la gente no quiere votar de nuevo a los mismos y para el mismo cargo

Lo mismo había hecho, a su manera, Luis Torres Llanes, en Chetumal

Los demás alcaldes miran las encuestas y dudan, pero confían

 

Hugo Martoccia – Mesa Chica 

 

Remberto Estrada tuvo el suficiente tino político para no esconder la realidad. El alcalde de Benito Juárez decidió no buscar la reelección y blanqueó las dos razones fundamentales.
La primera tiene que ver con la crisis de seguridad, que aqueja a todo el norte del estado, pero que ha hecho, naturalmente, epicentro en Cancún. Esa situación, dijo Remberto, lo obliga a dedicar el 100 por ciento de su tiempo a gobernar.
Esa postura es irrebatible. No hay forma de afrontar la solución de problemas tan complejos, con el cuerpo y la cabeza puestos en una campaña electoral.
El segundo punto que mencionó el alcalde tiene una relación política y electoral directa con sus colegas. “Nos han enseñado en México: sufragio efectivo no reelección, y en esas circunstancias he tomado esta decisión”, dijo Remberto.
Se trató de una decisión muy meditada, que surgió de la lectura de diversas encuestas. No se trató sólo de una situación que va directamente vinculada con la figura de Remberto Estrada, sino de una opinión de los votantes con respecto a la reelección, según se ha dicho en el entorno del alcalde.
En este medio se explicó semanas atrás: una encuesta que estaba en manos del gobierno mostraba números contundentes.
En ese estudio, la valoración del gobierno de Remberto Estrada dio similar a la del gobernador Carlos Joaquín, pero cuando se le consultó a la gente si lo votaría, solo un tercio de los consultados apoyaron la reelección.
Esos números, y otros similares, dieron muchas vueltas por la cabeza del alcalde. Al final, decidió con lógica.
Hay varias versiones sobre la gestión del alcalde, como sucede naturalmente en estos casos. Para unos es un buen gobierno y para otros no. Lo que no se puede negar es que Remberto Estrada es parte de una generación nueva, que tiene con los medios de comunicación tradicionales una relación fría, casi indiferente.
Los que conocen a Remberto dicen que las críticas de la prensa tradicional lo tienen sin cuidado. Pero no fue así, sin embargo, con el sentir de la sociedad, que palpó de manera directa.
Allí encontró la respuesta a su interrogante, y no en la prensa, que lo sometió a presiones y advertencias dignas de otros tiempos.

 

UN LLAMADO DE ATENCIÓN

 

En el mundo de la política, dos lecturas principales generó la decisión de Remberto Estrada.
Unos dicen que simplemente los números no le dieron, porque la sociedad no aprueba su gestión.
Pero hay una segunda versión, que sin dejar de incluir a la primera, se hace eco de las dudas que existen en la sociedad por la reelección de los alcaldes.
“Todos están en la misma situación”, dijo un dirigente panista a los pocos minutos de que el alcalde de Cancún diera a conocer su decisión. Reconocía que es algo que está en la mesa de discusiones.
Un Presidente municipal reconoció que presta muy especial atención a esa pregunta en las encuestas que realiza, porque se trata de uno de los principales retos para el 1 de julio.
Luis Torres Llanes, alcalde de Othón Pompeyo Blanco, fue uno de los que lo entendió desde el inicio: siempre dijo que su destino electoral sería otro.
Una tercera versión, lógicamente, recorre la política. Se dice que la decisión de Remberto tiene que ver con una presión o un acuerdo en el vértice del poder estatal.
Puede ser cierto. Pero también es cierto que si el alcalde hubiese detectado que la mirada de la sociedad con la reelección y su gobierno le aseguraban un triunfo, ningún acuerdo o presión lo hubiese sacado de la elección.
Más allá de este último punto, lo cierto es que, de pronto, el fantasma de la reelección, o, mejor dicho, de lo que la gente piensa de la reelección, se metió en todos los búnkers electorales.
Y no está mal que así sea. La historia de Quintana Roo no ha sido buena con los alcaldes que buscaron, después de unos años, volver a serlo. En la elección de 2016, todos los que habían sido alcaldes (tan solo en Cancún, Julián Ricalde y Gregorio Sánchez lo intentaron) fueron derrotados en las urnas.
Los alcaldes que van a buscar su reelección este 1 de julio, están a punto de toparse cara a cara con la historia. Quizá les toque inaugurar un nuevo tiempo. O quizá el peso de esa historia es aún demasiado grande para poder torcerle el rumbo.