La alianza opositora con el PRI nació muerta en Quintana Roo

La alianza opositora con el PRI nació muerta en Quintana Roo
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

 

Las noticias de los últimos días han derrumbado cualquier posibilidad de una alianza formal entre el PAN y el PRD con el PRI. La detención y pronta extradición de Cesar Duarte, ex gobernador de Chihuahua, y la inminente llegada a México del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, son dos duros golpes a ese proyecto político electoral. 
Lozoya viene, directamente, a destapar una trama de corrupción del gobierno de Enrique Peña Nieto, que seguramente dejará un tendal de heridos políticos. Duarte revivirá, entre otras cosas, la causa del aporte de ex gobernadores al PRI para campañas políticas. Es imposible que el nombre de Roberto Borge no aparezca ligado a algunas de esas causas. 
Pero no sólo será el nombre de Borge. Seguramente habrá nombres del priísmo quintanarroense que estarán en breve saliendo a la luz pública por diversos hechos de corrupción. Ese recordatorio de lo que fue, quizá, la época más corrupta de la política mexicana, sepultará cualquier intento de una alianza con el PRI.
Nadie querrá cargar semejante losa política en 2021. Ya lo dijo el gobernador Carlos Joaquín semanas atrás cuando le consultaron sobre una alianza con el tricolor: “Supongo que hay intenciones, pero no se aún si podrá darse”. Esa posible duda ya parece haberse disipado. 

 

SEÑALES 

 

Esta semana, La Opinión presentó una entrevista con el panista Eduardo Martínez Arcila, que va en ese sentido. El diputado local es el hombre fuerte del PAN desde algunos años, y en esa entrevista mandó un mensaje muy claro sobre la construcción de la alianza. 

 

“En la capital Chetumal así como en Cancún, los números del PAN, PRD y PRI, serían suficientes para ganar ambos municipios. Sin embargo, para construir una gran coalición, debemos escuchar a ciudadanos sin filiación partidaria ni pasada ni actual, debemos ser generosos”.
“Los partidos en Quintana Roo podemos coincidir en perfiles ciudadanos si eso se da, podremos proponer a un candidato común que tome nuestras plataformas donde sean coincidentes”, dijo.

 

El mensaje es claro: no se trata de una alianza de partidos, sino buscar candidaturas comunes donde haya chances de ganar. Pero también es claro el mensaje de que se necesitan los votos del PRI. 
En 2019, en la peor elección de la que se tenga memoria para el tricolor, logró casi 35 mil votos en los 15 distritos del estado, que fue alrededor de un 12%. Y un año atrás, en la elección de ayuntamientos de 2018, consiguió alrededor de 112 mil votos. Lo más seguro es que en la actualidad, esté en un número intermedio a esos. Como sea, serían votos muy necesarios para ganarle a MORENA en diversos municipios.  
La prioridad del PRI hoy parece ser mantener Cozumel (que no será una tarea nada fácil) e Isla Mujeres (donde podría haber una negociación entre el alcalde Juan Carrillo y Carlos Joaquín para definir la sucesión) Mas allá, el tricolor no tiene chances reales de hacer nada. Pero podría sumar sus votos a algún otro proyecto, por medio de candidaturas comunes y acuerdos de facto.  

 

LA SOMBRA DE MORENA 

 

Un dato interesante es que en MORENA tienen la misma visión que en la oposición. El análisis electoral que se hace para la reelección de Mara Lezama en Cancún, por ejemplo, ve que la única opción de darle pelea a la alcaldesa es un candidatura independiente y ciudadana. 
Pero la línea es muy fina: no hay ningún nombre que sobresalga, y cualquier figura, cuando se partidiza, cae inmediatamente en las encuestas. La fuerza natural de MORENA en el municipio es suficiente para ganarle a cualquier proyecto que no sea una oposición totalmente unida, y detrás de un candidato ciudadano. Pero ese es un proyecto mucho más fácil de imaginar que de realizar. 
En ese contexto, la idea de que un desprendimiento de la 4T encabece una alianza opositora pierde fuerza. La mitad del PAN no lo quiere, el gobernador duda de que sea una opción viable, y los otros partidos sólo acompañan porque no tienen ninguna opción.
La realidad, ya se ha dicho aquí, es que los que se van de MORENA se marchan apenas con un puñado de votos propios. Los votos de MORENA en Quintana Roo son de Andrés Manuel López Obrador. Todo análisis electoral que se haga sin tomar en cuenta ese dato, es nulo y va directo al error y al fracaso. 
La paradoja aquí es que MORENA mismo puede arruinarse el triunfo en Benito Juárez. Por ejemplo, el marybelismo está muy activo en atacar a Mara y en pedir que no haya reelección. Los principales ataques públicos y privados a la alcaldesa son del propio morenismo. 
El otro riesgo es que en MORENA nacional aún no saben si la necesidad del Presidente en tener un Congreso sólido en 2021, no lo obligará a entregar Cancún al Verde Ecologista. 
En ese caso, las cosas cambian mucho. En ese escenario no sería nada imposible que la oposición se vuelva competitiva, porque el voto independiente y una parte del morenismo huirían de esa opción.  
 
EL ENIGMA SOLIDARIDAD 

 

Otro municipio que hoy genera dudas es Solidaridad. Se trata, quizá, de la prioridad absoluta de Carlos Joaquín para 2021. Pero hay demasiada confusión en el oficialismo estatal. Las diputadas Cristina Torres y Lili Campos buscan esa candidatura, que es apreciada también por otros actores políticos. Pero no hay espacio para tanta división. 
Lo lógico sería que esa candidatura fuese para Cristina Torres, que tiene un trabajo hecho allí, y una base electoral que se supone muy sólida. Hay un dato que la ayuda: Cristina ganó allí en 2016 con alrededor de 26 mil votos, y en 2018 logró un 40% más; alcanzó los 36 mil sufragios. Perdió con Laura Beristain por una diferencia de algo más de 3 mil votos, que en realidad se fugaron por errores propios en la campaña del oficialismo.  
Pero la fuerza de MORENA es tan grande en Solidaridad (es históricamente el municipio con los mayores porcentajes de votación para AMLO) que hasta la inefable Laura Beristain es competitiva para la reelección. Ni hablar si el lopezobradorismo fuera con otro candidato. 
Ese es el escenario hoy, pero es cierto que todo puede cambiar en un año tan complejo. Lo que parece difícil, como ya se dijo, es que en una situación tan precaria electoralmente, alguien quiera cargarse la losa del PRI.