Las elecciones en Coahuila e Hidalgo, y la lección para QR en 2021

Las elecciones en Coahuila e Hidalgo, y la lección para QR en 2021

MORENA fue el gran perdedor, por las divisiones internas y porque AMLO no fue en la boleta.

Los grandes ganadores fueron los gobernadores del PRI, que se hicieron cargo de las elecciones. 

El PAN quedó tercero en ambos estados.

Por supuesto, esos resultados no pueden trasladarse a Quintana Roo de manera directa, pero sí algunas cuestiones objetivas de esas elecciones. 

 

 

(La Opinión) 

 

El pasado domingo sucedió una sorpresa mayúscula en los estados de Coahuila e Hidalgo, en donde hubo elecciones locales y MORENA no obtuvo buenos resultados.
En Coahuila, por ejemplo, MORENA no obtuvo ni uno solo de los 16 distritos en juego, y todos los ganó el PRI. El partido del presidente Andrés Manuel López Obrador quedó como segunda fuerza en la entidad, pero con sólo un 20% de los votos, a casi 30 puntos del PRI. 
En 2018 Morena había logrado casi 40% de los votos. O sea perdió la mitad de los votos sin López Obrador en la boleta. El PRI, por su parte, duplicó sus votos. 
Al PAN le fue peor: de pelear la gubernatura años atrás con 30% de votos, pasó a sacar el 9.9% de los votos. 
En Hidalgo, el PRI ganó 32 de las 84 alcaldías en juego, y se consolidó como primera fuerza. Morena, por su parte, consiguió la victoria en solo seis ayuntamientos. En 2018, AMLO había conseguido el 52% de la votación.
Por supuesto, esos resultados no pueden trasladarse a Quintana Roo de manera directa, pero sí algunas cuestiones objetivas de esas elecciones. 

 

LAS POSIBLES ENSEÑANZAS PARA QR

 

La primera relación de esas elecciones con Quintana Roo tiene que ver con la situación interna de MORENA. 
En esos dos estados sucedió lo mismo que ha sucedido en Quintana Roo y en otros lugares de la República: MORENA no tiene dirigencia firme, está con muchos problemas internos, y los propios morenistas se han convertido en los principales enemigos de sus compañeros de partido. 
El segundo aspecto que puede ser similar, es que los gobernadores de esos dos estados fueron fundamentales para mover la maquinaria electoral de sus partidos. 
Si el gobernador Carlos Joaquín asume ese papel en la elección de 2021, y acomoda candidaturas, estructura, y logra una gran coalición de derecho o de facto con los demás partidos, podría tener un papel similar. 
Hay que recordar que aún en 2018, con todo el efecto López Obrador, MORENA perdió 8 de los 11 municipios del estado.
Perdió en Isla Mujeres, Puerto Morelos, Cozumel, Tulum, Jose María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Bacalar.
Y en esa lista se debe sumar a Lazaro Cárdenas, que si bien lo ganó Nivardo Mena con las siglas del PT en 2018, luego se pasó al PRD, y en 2019 demostró que los votos eran propios. 
En todos los municipios mas pequeños, donde las estructuras electorales locales tienen más peso, MORENA perdió.
El lopezobradorismo conserva mucha fuerza en Benito Juárez, Solidaridad y Othón Blanco, municipios en los que ganó en 2018, pero las guerras internas del morenismo contra sus propios alcaldes no tiene precedentes en la política local, y podría ser un problema sin solución.
Lo que dejan en claro estas elecciones en Coahuila e Hidalgo, en donde MORENA quedó muy por debajo de las expectativas, es que cuando ese partido no se organiza, no tiene conducción, se desangra en una guerra interna por la ambición y el poder, denuesta a sus propios alcaldes y funcionarios públicos, y no tiene a AMLO en la boleta, los votos del lopezobradorismo lo pueden abandonar.