LAS PARADOJAS DE MARA

LAS PARADOJAS DE MARA

Es comunicadora, pero en sus conferencias habla y no logra comunicar.

Viene de los medios de comunicación, pero allí señala a sus primeros enemigos. 

Un gobierno de transformación, pero que se basa en lo que se quiere transformar. 

Además, la alcaldesa no tiene un discurso unificado, el mensaje se pierde y no genera agenda.

Por su propio estilo, ya generó dos conflictos innecesarios

El consejo que le dio AMLO : “Aguanta, aguanta, aguanta”. 

 

(La Opinión) 

 

Las primeras tres semanas de Mara Lezama al frente del gobierno de Benito Juárez han dejado algunas señales confusas y una paradoja: se trata de una comunicadora que ha tenido sus principales problemas por no saber comunicar.  
El escándalo que se generó este lunes entre la alcaldesa y la diputada priísta Leslie Hendricks, por la comparación que hizo Mara sobre los partos múltiples de las mujeres con los perros de la calle (y que involucró a la diputada, madre de los trillizos que usó como ejemplo) es apenas un eslabón más de una cadena que comienza a ser preocupante. (Ver nota abajo).
Pero la frase de la alcaldesa que generó esa polémica fue sólo un momento de una conferencia de prensa de 50 minutos que no dejó nada. Y eso es lo insólito, se trata de una comunicadora con muchos años en el medio, y que no ha sabido comunicar un mensaje sólido.
La razón es la improvisación, y la falta de método y de la idea clara de un mensaje para divulgar. Hablar no es lo mismo que comunicar.
Como estrategia de comunicación, la alcaldesa ha decidido hacer conferencias de prensa los lunes. Allí, hace un recuento de su agenda de toda la semana, entre improvisaciones, chistes y mensajes leídos. 
Ahí está Mara en toda su extensión, incluso en su mejor faceta, que tiene que ver con una personalidad cálida y que cautiva. 
Pero el problema es que habla de muchas cosas, y nada queda. No hay un mensaje claro. Entonces, sus conferencias de prensa pierden efecto. 
Este lunes habló de seguridad, de que su gobierno no es verde ecologista, de su “ambicioso programa de infraestructura urbana”, de que va a pedir antidoping a todos los funcionarios, de la instalación del Consejo Municipal de Desarrollo Económico y el Consejo Municipal para el Desarrollo Rural Sustentable, del Mes Rosa y las mastografías, de la construcción de dos comedores comunitarios, de la primera Jornada de Trámites y Descuentos Municipales 2018, y, finalmente, de la Jornada de Esterilización gratuita para mascotas, que es lo que derivó en el fallido que la enfrentó con Leslie Hendricks y con su propio funcionario, Hugo Alday. 
Entre esa variedad de temas sin un elemento unificador, sucede lo inevitable: la alcaldesa habla mucho, pero no comunica, y mucho menos es capaz de marcar agenda. 
El gran mérito de las conferencias mañanera que impuso Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México en los primeros años del siglo, fue justamente su capacidad de marcar cada día la agenda política. 

 

LA ESPONTANEIDAD COMO ENEMIGO 

 

La alcaldesa también ha caído en el error de abusar de la espontaneidad, en donde parece sentir que está su mejor versión. Pero la espontaneidad absoluta es casi un error en la política. 
El que tuvo con Leslie Hendricks no es su primer traspié en ese sentido. 
Pero también ha cometido errores por la frivolización de ciertos temas. Ese error lo cometió en el mismo acto de asunción, cuando anunció que no quería que el municipio se llame Benito Juárez sino Cancún. 
Fue una idea poco analizada, y comunicada de manera inoportuna y apresurada. Por eso, generó tal repudio de todos lados, que finalmente tuvo que dejar que el tema muriera por sí mismo.
El problema es que estas situaciones van dejando justo la imagen que la alcaldesa no quería dejar: la de una administración frívola, liviana, donde las palabras se amontonan pero no tienen valor. 

 

EL GOBIERNO VERDE Y SU ENFRENTAMIENTO CON LOS MEDIOS 

 

El Gobierno de Mara se ha convertido, entonces, en un gobierno de paradojas. A la de la comunicación, ya explicada, hay que sumar la de las propias decisiones de gobierno.  
Llegó al poder como un gobierno nuevo, que buscaba transformar las cosas, y sin embargo mantuvo una base de la pasada administración del Verde Ecologista-PRI, que era exactamente todo lo contrario: una estructura de la vieja política. 
La otra paradoja es que su primer enfrentamiento es justamente con los medios de comunicación, de donde ella proviene. (Aunque está quizá más que una paradoja sea una verdad de cualquier profesión: tu peor adversario surge de tu propio ámbito) 
“Tengo la convicción que informar con oportunidad, con veracidad y de manera directa, evita que haya versiones incompletas, infundadas y hasta ajenas a la realidad. Se van a generar, sí, y hay gente de mala fe que nos tergiversa la información, pero aquí estamos para decir la verdad”, dijo en la conferencia de este lunes, en un mensaje hacia destinatarios varios. 
A lo largo de la entrevista volvió a referirse en esos términos al periodismo. Incluso, dejó una frase que marcó lo que podría ser su relación con los medios. 
“Esas épocas en las que maizeabas a todo mundo para que hable bien de ti, ya se acabaron, porque nos hicieron también mucho daño”, dijo. 
Parece mostrarse allí el inicio de un conflicto con algunos sectores de la prensa no ligados a ella. 
En ese sentido, habló sobre un consejo que le pidió a Lopez Obrador para poder encarar su administración.  
“Cuando yo le pregunte al licenciado Andrés Manuel López Obrador ¿Cómo le hago, cómo para cambiar todo y para poder de verdad hacer una transformación? Se volteó y dijo: Aguanta, aguanta, aguanta”, contó en la conferencia. 
En virtud de cómo ha arrancado la administración, quizá es el mejor consejo que el presidente electo pudo darle. 

 

Leslie crítica a Mara por comparar partos múltiples de mujeres con perritos