“Los municipios convocamos a no militarizar la seguridad pública nacional, sino a propiciar el apoyo de las fuerzas armadas en tareas de seguridad”: Laura Fernández

“Los municipios convocamos a no militarizar la seguridad pública nacional, sino a propiciar el apoyo de las fuerzas armadas en tareas de seguridad”: Laura Fernández

La alcaldesa de Puerto Morelos participó de los foros sobre la Guardia Nacional en el Congreso Federal, en su carácter de Presidenta de la Conferencia Nacional de Municipios de Mexico (Conamm).

Dijo que no se puede abandonar la profesionalización de las policías municipales en aras de una emergencia coyuntural. 

“Todas las corporaciones de seguridad deben y tienen que contar con las mismas facultades dentro del marco constitucional y con pleno respeto al federalismo”, agregó. 

Pidió “evitar partidizar y politizar un problema que es de todos”.

Y denunció la reducción de fondos de seguridad a los municipios.  

 

(La Opinión) 

 

La presidente municipal de Puerto Morelos, Laura Fernandez Piña, hizo un llamado a evitar la militarización de la seguridad pública nacional, pero aclaró que se debe trabajar de manera conjunta entre los tres ordenes de gobierno, para enfrentar el mayor problema del México actual, que es la seguridad.  
La alcaldesa, en su carácter de Presidenta de la Conferencia Nacional de Municipios de Mexico (Conamm) participó de los foros sobre la Guardia Nacional en el Congreso Federal, y allí expresó la postura de los municipios, ante la propuesta del Presidente Andrés Manuel Lopez Obrador.  
“Definitivamente, la seguridad pública se ha constituido en el principal problema de México y es la preocupación más grande de nuestra sociedad. Por eso, todas y todos quienes tenemos una responsabilidad pública debemos evitar partidizar y politizar un problema que es de todos”, dijo la alcaldesa en su disucrso.
Aclaró que en en el mundo existen dos modelos de Guardia Nacional: uno que forma parte de estructurales militares y otro a cargo de civiles, pero con formación y disciplina militar, y dijo que en ese contexto es que debe analizarse el tema.
Ante la propuesta de creación de la Guardia Nacional, la alcaldesa dijo que hay considerar algunos elementos fundamentales.   
“Desde los municipios se considera que la solución de fondo y permanente de la problemática de inseguridad es compleja y requiere el concurso de todos los poderes, órdenes de gobierno y protagonistas sociales; la respuesta definitiva deberá  considerar:
  • El respeto al modelo constitucional y político que los mexicanos nos hemos dotado a lo largo de nuestro historia institucional moderna;
  • La preservación del régimen federalista, en el que conviven tres ámbitos de competencia de los respectivos órdenes de gobierno; y
– La construcción de un consenso sobre las responsabilidades, reparto de recursos y visión integral del fenómeno”.
 
En ese sentido, la alcaldesa dijo que para el buen funcionamiento de la Guardia Nacional “debe ser habilitada como primer respondiente” con el fin de que pueda hacer consignaciones de manera directa.
 
“Es incongruente que las policías municipales y estatales tengan facultades para detener y consignar a quien lleve un arma para uso exclusivo del ejército y una fuerza federal esté impedida de aprehender a quien delinque a unos cuantos metros de una carretera federal que atraviesa cualquiera de nuestras poblaciones”, explicó.
“Todas las corporaciones de seguridad, sin importar a qué orden de gobierno pertenezcan, deben y tienen que contar con las mismas facultades dentro del marco constitucional y con pleno respeto al federalismo. De otra manera se da pie a la inacción y a la desidia”, agregó. 

 

Otros párrafos centrales de la exposición de Laura Fernández fueron los siguientes:  
 
“Se debe respetar la arquitectura constitucional y legal que actualmente orienta las competencias en materia de seguridad; en ellas la Federación tiene la obligación de atender los fenómenos de delincuencia organizada y combate al narcotráfico (y para ello cuenta con los instrumentos y recursos respectivos), y los municipios tienen la responsabilidad de la seguridad preventiva (y de ella derivan las competencias y los limitadísimos recursos de que disponemos en la materia)”.
“Los municipios elevamos la voz para convocar a no militarizar la seguridad pública nacional, sino a propiciar el apoyo de las fuerzas armadas en tareas de seguridad como una etapa y en un entorno perfectamente acotado; deben ser las policías federal, estatal y municipal las que profundicen la profesionalización”.
“Por tanto, si la profesionalización de los cuerpos policiacos ha sido claramente deficiente, no se puede abandonar esa tarea en aras de una emergencia coyuntural”.
“Desde la perspectiva municipal, está claro que no se puede comulgar con una estrategia centralizadora que otorgue todas las competencias, todos los recursos y todos los instrumentos de seguridad a un cuerpo militarizado, que claramente representa un riesgo para los derechos ciudadanos, para desviar la vocación de las fuerzas armadas y para establecer al ejército en las calles de nuestras ciudades en forma permanente”.
“No retrocedamos en el largo y complejo proceso de los últimos 20 años para fortalecer la vida institucional de las policías municipales, para dotarlas de fondos mínimos y para detonar su profesionalización”.
“Especialmente se denuncia la reducción de los fondos para seguridad pública a municipios que han sido establecidos en los últimos lustros en el Presupuesto de Egresos de la Federación, que justamente es una iniciativa municipalista y a partir del que fue el emblemático SUBSEMUN y actualmente FORTASEG”.
“No es cuestión menor el modelo que elija México para su Guardia Nacional. Los legisladores que aprueben los cambios constitucionales tendrán en sus manos el diseño de una cuarta institución con capacidad para el uso de la fuerza. Las autoridades municipales deben ser protagonistas de una política nacional de seguridad pública que combata en definitiva la violencia y resuelva la propagación de la delincuencia en nuestro país, pero que sea perdurable y en la cual los 2,462 municipios tengan una responsabilidad, un compromiso y una función central, sin exclusiones ni visiones centralistas que en la historia de nuestro país ya han sido superadas”.