Mujeres ante la justicia, 57 años después

Mujeres ante la justicia, 57 años después
Por Sandra Romero (columnista invitada) 

 

Desde 1981, militantes y activistas en favor del derecho de la mujer observaban el 25 de noviembre como día de protesta y conmemoración contra la violencia que sufre la mujer. La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).

Quintana Roo se encuentra en alerta de género motivada por una serie de muertes de mujeres registradas, mayormente en Cancún en el último año de gobierno de Roberto Borge, periodo en el cual la palabra feminicidio estaba vetada.

En el nuevo gobierno, cuando se declaró la alerta de género hacia la entidad por parte de las instituciones federales, se ha aceptado el hecho como tal y se habla ya de varios casos de feminicidios, a la vez que se realizan acciones para informar a la mujer de cuando se encuentra viviendo un caso de violencia, que hacer y donde acudir.

Sin embargo tales acciones parecen pocas cuando vemos casos como el ventilado hace algunos días en redes sociales, donde el hermano de una mujer que fue asesinada por su propio en marido en Cancún, señala que las autoridades ahora le indican, asegura que la Fiscalía, debe haber un procedimiento abreviado.

El hombre relata que fue el 25 de marzo del 2017, cuando la pareja de su hermana Alejandrina, que era agente policiaco la asesinó, contra quien ejercicio violencia previo a llegar al asesinato.

Ahora las autoridades le dicen, relata el indignado hermano, que quieren un procedimiento abreviado para que el acusado en ocho años salga libre, y pagaría una cantidad para reparar el daño.

Pero tenemos otro caso, una joven estudiante de derecho de la ciudad de Chetumal, de iniciales K G CR hizo valer lo que dicen las leyes de protección a la mujer, y presentó una denuncia por maltrato contra de su ex novio, Axxel Zetina López, quien por cierto es fiscal de Ministerio Público adscrito a la unidad foránea de Calderitas, en Othón P. Blanco.

Pero dicha persona se valió su amistad con sus compañeros de trabajo, que a la vez eran quienes integraban la carpeta en su contra en la misma Fiscalía, para minimizar las pruebas que presentarían en su contra ante el juez.

Dicho servidor público ha acosado, perseguido, amenazado y acechado el domicilio particular de la joven, lo cual al parecer no fue suficiente para el Juez de Control Fernando León Chávez quien, en última audiencia realizada este miércoles, determinó que la denuncia quede solamente en una reparación económica, lo cual obviamente la joven no aceptó, esto pese a que intentaron obligarla a recibir dinero en la misma audiencia, con lo cual se sintió vejada.
Ahora el acosador está libre de la investigación y puede continuar con la práctica de dicha conducta contra la joven y sus familiares, puesto que una restricción de seis meses impuesta por el juez para no acercarse a la agraviada, no es garantía de nada, además que continúa como fiscal de Ministerio Público.

En este punto me pregunto, de ese modo quieren nuestros impartidores de justicia que las mujeres confiemos y tengamos la certeza que la denuncia por maltrato y acoso contra las mujeres será castigada y no quedará en el depósito de 6 mil pesos? Hay que esperar acaso que ocurra una desgracia para que nuestras autoridades actúen?

Por otro lado vemos notas en los principales medios locales como: “Sufren 35 mil mujeres violencia en el trabajo” y “violentadas mas de la mitad de las mujeres en Quintana Roo”. Así llegamos al 25 de Noviembre, día en que se exige un alto a la violencia contra la mujer.