INTERESES MORATORIOS. Otra forma de corrupción del borgismo | La historia del crédito de la financiera Lumo

INTERESES MORATORIOS. Otra forma de corrupción del borgismo | La historia del crédito de la financiera Lumo

El Gobierno pidió un crédito de corto plazo, pero luego “se olvidó” de pagarlo, y generó intereses innecesarios

Así, se perdieron millones de pesos sin razón

Y para colmo, una vez cubierto el crédito, el Gobierno también “se olvidó” de pedir un fondo de reserva de 5.5 millones, que debían devolverle

Una historia de números “pequeños”, de “robo hormiga”, que demuestra que el borgismo era una maquinaria de corrupción sin fisuras

 

(La Opinión) (Parte 1)

 

El informe de la Auditoria Superior de Fiscalización (ASF) sobre la deuda de Quintana Roo, parece, por momentos, un best seller de un gran fraude financiero internacional.
El dinero se recibía, se mezclaba con otro, se perdía entre una gran cantidad de cuentas, se destinaba a gastos irregulares, y luego se perdía otra vez, pero ya para siempre. Ese era más o menos el modus operandis en todos los casos conocidos.
Pero al menos en un caso, encontraron otra forma de dañar al estado. A la hora de devolver el dinero, el Gobierno encontró otro negocio: no pagar a tiempo. Al no hacerlo, generó intereses moratorios, que, por lo burdo del procedimiento, llamó la atención de la ASF.
Todo este proceso hizo que la ASF ya generara diversos Pliegos de observaciones y Responsabilidad Administrativa Sancionatorias contra los funcionarios implicados, especialmente el ex titular de la Secretaria de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) Juan Pablo Guillermo.
La información es parte de la Auditoria Financiera con Enfoque de Desempeño 1382, de la ASF.

 

LA HISTORIA DE LUMO FINANCIERA

 

Se trata de una historia modesta para el nivel de desfalco que acostumbraba el borgismo. Pero es paradigmática para entender que nada quedaba librado al azar. Veamos el caso de manera simple.
El 16 de marzo de 2016 el Gobierno contrató un crédito de 110 MDP con Lumo Financiera. El plazo de devolución sería de 179 días. El estado pagó 3.8 MDP por Comisión de apertura, y 5.5 MDP fueron destinados a un Fondo de Reserva, que se devolvería una vez pagado el crédito.
El 20 de junio, el día que se cumplía el plazo, el Gobierno sólo devolvió 50.2 millones, y dejó pendientes 59.8 millones. Por ese monto de dinero no pagado (59.8 MDP) la financiera generó intereses moratorios por más de 600 mil pesos. Ahí está la primera pérdida sospechosa para la ASF.
El 6 de julio, el titular de SEFIPLAN se acercó a Lumo Financiera y refinanció la deuda que quedaba. El nuevo pago debía realizarse en tres partes, y la última cuota, de 10.1 MDP, se pagaría el 5 de septiembre de 2016.
Para otorgar esa refinanciación, sin embargo, Lumo cobró 2.1 millones de pesos más. Ahí está la segunda perdida sospechosa.
Pero la tercera y la cuarta pérdidas ya fueron demasiado, hasta para el borgismo.
El 5 de septiembre, el Gobierno no pagó la última cuota de su deuda, de 10.1 millones de pesos. Fue a pagarla el 14 de ese mes, 9 días más tarde, y por ello pagó intereses moratorios de más de 400 mil pesos…400 mil pesos por nueve días de retraso.
O sea que de los montos originales, la anterior administración pagó 3.1 millones de más, tan solo por no pagar a tiempo sus deudas.
Para colmo, al concluir los pagos, el Gobierno “se olvidó” de reclamar el Fondo de Reserva de 5,5 millones de pesos, que la financiera debía devolverle. Ese dinero quedó en la Financiera.
La ASF debió intervenir, y el 31 de julio de 2017, ya en la actual administración, la financiera devolvió los 5.5 millones, pero no incluyó los más de 300 mil pesos que debía entregar de intereses.

 

CONCLUSIONES

 

Todas esas demoras y errores generaron dudas en la ASF, que las presentó de este modo en su informe:
“Por los hechos antes señalados, se presume que la administración del Gobierno del Estado de Quintana Roo, vigente de enero a septiembre de 2016, afectó la hacienda pública por:

 

 0.6 mdp de los intereses moratorios pagados a la SOFOM-Lumo Financiera por el incumplimiento del pago de capital por 59.8 mdp del crédito en el plazo establecido.
 2.1 mdp de la comisión por reestructuración pagada a la SOFOM-Lumo Financiera, lo que incrementó el costo financiero del crédito en relación con el monto original contratado.
 0.4 mdp de los intereses moratorios pagados a la SOFOM-Lumo Financiera por el incumplimiento del pago de capital por 10.1 mdp del crédito reestructurado el 6 de julio de 2016.
 0.3 mdp de los intereses correspondientes a los días que la SOFOM-Lumo Financiera mantuvo de manera indebida los 5.5 mdp de fondo de reserva que no devolvió en la fecha que el Estado liquidó el crédito”

 

Se trató, como se ve, de un proceso de intereses sobre intereses, de moratorios, que le costaron millones de pesos al estado. Una suerte de robo hormiga planificado, que llamó la atención de la ASF, que sospecha un accionar corrupto de los ex funcionarios.
Pero eso no fue todo. A raíz de este caso, la ASF descubrió el que quizá sea el fraude más grande de la pasada administración. Pero eso será motivo de una segunda parte de esta nota.