El peso de la deuda que dejó el ex gobernador es de largo plazo
No solo compromete el presente, sino el mismo proyecto de Asociaciones Público Privadas (APP) porque le pone un techo financiero a esa inversiones
En la situación actual, el techo de endeudamiento del Estado es de alrededor de 575 millones de pesos, lo cual podría frenar algunos proyectos
Las APP son la gran apuesta de Carlos Joaquín para detonar la infraestructura en el Estado
Hugo Martoccia
La desmesura del endeudamiento durante el borgismo es una cuenta que deberemos pagar durante muchos años.
Actualmente, el estado de Quintana Roo no solo es el más comprometido del país en cuanto el pago de intereses de esa deuda, sino que también tiene una limitada capacidad de endeudamiento, que podría generar problemas a futuro.
Uno de esos problemas podría darse en los proyectos de las Asociaciones Público Privadas (APP)
Estas APP son la gran apuesta del gobierno de Carlos Joaquín para construir infraestructura. Se trata de inversiones conjuntas entre el Gobierno y empresas privadas, para realizar obras o o prestar servicios, a cambio de una concesión o una tarifa, según del caso que se trate.
En un primer paso, el Gobierno tenía en mente la construcción de algunas carreteras, e incluso se pensaba utilizar esta forma de inversión mixta para la construcción de nuevas cárceles.
En el mediano plazo, por ese mismo sistema se habla de la construcción dos nuevos muelles en el Estado, un tren entre Cancún y Tulum, que luego sería peninsular, e incluso el proyecto de puentes sobre la laguna Nichupté, en Cancún, entre otros.
Todos son proyectos necesarios pero multimillonarios, y ahí está el problema.
LOS TECHOS DE ENDEUDAMIENTO, UN RIESGO PARA LAS APP
La nueva Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, ha generado un Sistema de Alertas, recientemente publicado, que es vinculante para los estados.
O sea, lo que ese Sistema muestre sobre la situación financiera de los Estados, impacta directamente sobre su capacidad de endeudamiento, y sobre el uso que le darán a sus excedentes.
En este momento, ese Sistema de Alerta pone a Quintana Roo en semáforo amarillo, en cuanto al total de deuda, pero en alerta rojo en cuanto al pago de intereses. Eso pone su deuda en estado de “observación”.
Según la SHCP, para los estados en esta situación “el límite de endeudamiento adicional máximo será de 5% sobre los ingresos de libre disposición”.
Actualmente, esos ingresos son de alrededor de 11 mil 500 millones de pesos en Quintana Roo, por lo que el 5 por ciento, que es su capacidad de nueva deuda para 2018, está en el orden de los 575 millones de pesos.
El problema es que este Sistema de Alertas no solo toma en cuenta nueva deuda bancaria, sino que allí incluye las APP. Lo dice textualmente el informe de la SHCP sobre el Sistema.
“Los indicadores consideran la deuda pública y lo que anualmente se paga de intereses y capital, y también incorporan las obligaciones que se contratan bajo esquemas de Asociaciones Público Privadas y el pago derivado de dichas inversiones”, dice.
Entonces eso significa que todos los proyectos que se hagan mediante APP en 2018, tendrán ese techo.
LOS NÚMEROS DEL HORROR
La deuda que dejó el ex gobernador Roberto Borge es, según el último reporte de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de alrededor de 19 mil 300 millones de pesos.
La magnitud de ese lastre debe entenderse con números. Ese monto es igual al 75 por ciento del presupuesto anual del Estado, y al 170 por ciento de los recursos de libre disposición que tiene el Gobierno cada año.
Los recursos de libre disposición son los que realmente maneja el Estado, porque el resto de los ingresos tiene otro destino ya etiquetado, por ejemplo las participaciones a los municipios.
Ese monto escandaloso también tiene su correlato, lógicamente, en lo que se paga de intereses. Al tener una situación financiera comprometida, el Estado no puede conseguir tasas bajas, y entonces cada año casi el 17 por ciento de sus recursos de libre disposición deben ir a pagar intereses.
Se trata del porcentaje más alto entre los estados de la República.
Lo que sucede, para que se entienda con claridad, es que la capacidad de pago de un deudor es fundamental para determinar la tasa de interés que se le aplicara a su préstamo.
Para poner un ejemplo: no es lo mismo prestarle a Suiza que a Haití, Paraguay o Argentina. A mayor riego, mayor tasa. Quintana Roo, al tener comprometido una parte de sus recursos para pagar deuda, aumenta su riesgo y por consiguiente su tasa.
Es muy importante que eso quede claro porque a veces, entre tantos números, no se entiende la magnitud de lo que significa un mal Gobierno, como el que tuvo Quintana Roo entre 2011 y 2016, y lo que sus efectos significan para todos los ciudadanos.









