En una carta al CEN, el Enlace en Cozumel se había quejado del ingreso del priista Eduardo Ovando y otros firmantes del Acuerdo Político de Unidad
Al interior de MORENA, sin embargo, lo acusaban de ser uno de los instigadores de los silbidos y abucheos del 2 de julio, junto al delegado de Distrito 1, Omar Sánchez Cutis
La decisión de su salida la tomó directamente el CEN del partido, que cada día amplía su poder de toma de decisiones en el Estado
Hugo Martoccia
Los efectos del evento del 2 de julio en el Parque de las Palapas comienzan a sentirse con fuerza en MORENA.
El CEN del partido ha comenzado a tomar decisiones que afectan la estructura partidaria en el Estado. Esas decisiones marcan con claridad que esa parte de los abucheos y silbidos del 2 de julio que no fue una reacción espontánea de la militancia, ya tiene responsables individualizados.
En esta ocasión, le tocó el turno al representante del partido en Cozumel, Mario Sanluis Padilla, que es uno de los primeros en pagar la oposición de algunos actores del partido a la firma del Acuerdo Político de Unidad.
En una carta fechada el pasado 25 de julio, y firmada por el dirigente estatal del partido, José Luis Pech Varguez, se le informó a Mario Sanluis Padilla que dejaba de ser el representante de MORENA, por oponerse al Acuerdo Político de Unidad.
El trasfondo del tema, sin embargo, va más allá. El representante de Cozumel era señalado como parte de aquellos integrantes de MORENA que no permiten que los firmantes de Acuerdo de Unidad se integren a los trabajos del partido.
LA PRIMERA CARTA
El inicio de todo fue una primera carta enviada por Mario Sanluis Padilla a la dirigencia nacional de partido.
La carta, fechada el 8 de julio y dirigida a la Secretaria General del CEN de MORENA, Yeidckol Polevnsky, dice que ese pronunciamiento que hace es con “la intención de prevenir escenarios contrarios a los principios y estatutos” del partido.
En ese escrito, que Mario Padilla envió como representante de los 22 comités seccionales en la isla, se hace mención al “repudio generalizado a la presunta afiliación de señor Eduardo Ovando Martínez”, que “ha calado en la conciencia y los sentimientos de las compañeras y compañeros, porque su infamia arrastra a otros políticos de menor rango residentes en Cozumel, tales como los hermanos Lizama Escalante, quienes igualmente gozan de muy mala reputación”.
También, se queja de la inclusión MORENA de Juanita Alonso Marrufo, y considera que todos ellos son “dirigentes identificados como traidores del pueblo”.
“Deseamos que ustedes lo tomen en cuenta antes de ser seducidos por la ilusión del poder por el poder”, concluye esa carta.

LA RESPUESTA
Esa carta del representante de Cozumel llegó al CEN en el peor momento posible. Fue apenas seis días más tarde del evento del Parque de las Palapas, que causó mucha molestia en la dirigencia nacional.
En los días siguientes la dirigencia analizó los hechos de Cancún, y luego de diversos informes y videos que llegaron a su poder, determinó que una parte de los silbidos fue producto del descontento de algunos militantes, y otra parte fue instigada por la propia dirigencia de MORENA.
Uno de los señalados fue el coordinador del Distrito Electoral 1, Omar Sánchez Cutis. La caída de Mario Padilla es parte de esa misma certeza.
Por ese motivo, desde el propio CEN del partido se instruyó a José Luis Pech para que destituya al representante en Cozumel. El dirigente era gente cercana a Pech.
El pasado 25 de julio, José Luis Pech firmó la carta dirigida a Mario Sanluis Padilla, en la cual le dice que desde ese momento deja de representarlos como enlace en la Isla de Cozumel.
En su escrito, Pech Varguez hace referencia a la carta del cozumeleño, y dice que “el texto de la misma no va acorde a los acuerdos del Congreso Nacional de MORENA del 20 de noviembre de 2016 (…) pues su contenido no acepta la llegada a la lucha política de MORENA de personas firmantes del Acuerdo de Político de Unidad”.









