PRI, PAN y PRD, los nuevos aliados de Mara vía Carlos Joaquín

PRI, PAN y PRD, los nuevos aliados de Mara vía Carlos Joaquín

El gobernador trabaja abiertamente para que esa la alianza no se concrete, y facilitar el triunfo de la alcaldesa de Cancún en el 2022, algo que hasta ahora va logrando. 

El PRI ya se salió de la alianza y el acuerdo PAN-PRD sólo se daría con una candidatura aprobada por ambos, algo muy difícil. 

Allí aparecen los nombres de Mayuli Martínez, Roberto Palazuelos y Laura Fernández.

Con el voto opositor fragmentado, el único problema de Mara sería una escisión dentro de la 4T, con Marybel yendo por el PT. 

O los ataques mediáticos e institucionales que el propio gobernador ejerce en su contra, para marcarle límites. 

¿Y si Mara finalmente no es candidata? Allí el oficialismo estatal debería rearmar toda la estrategia. 

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(La Opinión) 

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La decisión de los partidos que integran “Va por México” PAN-PRI-PRD, de anunciar que “por ahora” no hay acuerdo para concretar la alianza en Quintana Roo, es el reconocimiento casi formal de que los tres partidos actuarán, de facto, como aliados de Mara Lezama y MORENA para que ganen la gubernatura en 2022. 
Hasta ahora, la versión oficial es que la alianza podría ser entre dos de los tres partidos. Pero la versión extraoficial dice que el PRI ya se salió de esa coalición, y que el acuerdo PAN-PRD sólo se daría con una candidatura aprobada por ambos, algo muy difícil. 
La estrategia para que esa alianza no se concrete pasa directamente por el gobernador Carlos Joaquín, que ha trabajado para lograr ese fin desde hace varios meses. El mandatario estatal ya es un abierto aliado de la 4T para entregar el estado a MORENA. 
Por eso, fue desde hace meses el principal gestor para que PRI tome la decisión de ir sólo a la elección, y se lleve consigo ese 10 o 15% de los votos que podría lograr. Con eso, la alianza “oficialista” se queda sin posibilidades de competir. 
Hay que decir, también, que la estrategia no le costó mucho al gobernador, porque el PRI nacional siempre estuvo de acuerdo con ese escenario. 
Ahora, el trabajo de Carlos Joaquín es desarticular lo que queda de esa coalición, que es un posible acuerdo entre el PAN-PRD. 
Para eso, ha impulsado a la senadora Mayuli Martínez en el PAN, e impone que el partido blanquiazul no acepte ningún candidato del PRD. El final de esas posturas irreconciliables es evidente: sería imposible un acuerdo. 
Las dirigencias nacionales de ambos partidos, por acción o por omisión, han sido, hasta ahora, funcionales a esa estrategia de Carlos Joaquín. 
Pero esa estrategia podría chocar contra la postura de la senadora Mayuli Martínez, que es la candidata natural del PAN. En su última declaración pública (Ver nota aparte) Mayuli dejó entrever que ya sabe que quieren desmantelar la coalición para entregarle el estado a MORENA.
Mayuli parece haber percibido que el objetivo es sólo mandarla a “participar” sin chance alguna de competir, y ya dejó entrever que si le dan un caballo rengo, no participará de la carrera. 
Sin Mayuli candidata, los otros nombres que aparecen son el de Roberto Palazuelos, hasta ahora no aceptado en el PAN, y la verde ecologista Laura Fernández, que pudiera tener la aprobación de ambos partidos, pero habrá que ver si quiere jugar el papel de “sparring” de Mara. 
Lo que sigue ahora tiene que ver con fechas. MORENA anunciará su candidata antes de fin de año. 
Si finalmente la candidata es Mara, lo más seguro es que se de un escenario de dispersión electoral al menos parecido al de Cancún en 2021. O sea. Con 40% de los votos, Mara sería gobernadora, porque los demás votos estarían dispersos entre diversos partidos y candidatos.  
En ese escenario, con el voto opositor fragmentado, el único problema de Mara sería una escisión dentro de la 4T, con Marybel yendo de candidata por el PT. Lo cual no sería un problema menor. 
También están los ataques mediáticos e institucionales que el propio gobernador ejerce en su contra, para marcarle límites. Estos golpes salen fundamentalmente desde el grupo “Tepito”, que intenta así extorsionar a la alcaldesa de Cancún para incrustarse en su estructura de poder.  
¿Y si Mara finalmente no es candidata? Allí el oficialismo estatal debería rearmar toda la estrategia. 
En ese sentido, la fecha límite para presentar la solicitud del convenio de coalición es el 7 de enero, y los partidos de la alianza oficialista local deberían ir contra reloj para rearmar lo que los “acuerdos cupulares” (Mayuli dixit) se encargaron de romper.