¿Es viable una alianza de facto para enfrentar a Mara?
José Luis Pech dejó entrever la posibilidad de acordar con Laura Fernández, pero hay complicaciones.
Una, es quién declinaría a favor de quién.
Otra, es qué pasaría con los partidos cuyo candidato decline, y qué impacto tendría en su votación.
El PRI y el MAS estarían descartados de esa alianza, porque se quedarían seguramente sin registro.
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(La Opinión)
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La declaración del candidato a gobernador de Movimiento Ciudadano, José Luis Pech, con respecto a una posible alianza de facto con la candidata del PAN-PRD-CPQ, Laura Fernández, para enfrentar a MORENA, generó expectativas, pero también algunas dudas con respecto a cómo podría realizarse.
La postura de una alianza no parece ilógica, porque podría ser la mejor manera de competir contra Mara Lezama y la 4T, pero hay escollos legales y políticos.
Si bien las encuestas ya han dejado de ser confiables (dan una diferencia de entre 12 y 35 puntos a favor de Mara, lo cual genera muchas dudas por lo dispar de los números) lo cierto es que la 4T aparece siempre en primer lugar.
Tomando como base un promedio de encuestas, podría decirse que Mara está a unos 20 puntos arriba de Laura Fernández, y que una alianza entre esta última y Pech los pondría, en el papel, probablemente a una distancia de un dígito de MORENA.
Ahora, el primer problema es legal. No hay posibilidad de una alianza de derecho; la ley ya no lo permite.
O sea, debería ser un acuerdo político mediante el cual alguno de los candidatos decline públicamente a favor del otro. Sin embargo, el nombre del candidato que decline continuaría en la boleta de su partido o partidos coaligados.
Y allí aparece el problema de los nombres; quién declina a favor de quién.
Lo óptimo en ese punto sería esperar hasta el debate del 21 de Mayo, y ver si algún candidato queda claramente en segundo lugar, para que sea el que reciba el apoyo. Pero nunca será fácil ponerse de acuerdo sobre eso.
En ese punto aparece otro problema: el de los votos. Si un candidato declina a favor de otro, podrían desmoronarse los votos hacia el propio partido.
Por ejemplo, si José Luis Pech declinara a favor de Laura, el MC podría caerse electoralmente a punto de poner en riesgo su registro. Hoy, ese partido tiene como único motor para atraer votos a sus figuras nacionales y el nombre de Pech.
Sin candidato, correría un serio riesgo, e incluso iría en contra del objetivo fundamental del partido, que es crecer de cara al futuro.
En el otro escenario (Laura declinando a favor de Pech) la única forma que parece viable sería acordar que todo el PRD-PAN y Confianza por Quintana Roo voten a Pech como gobernador, pero que se acuerde que los votos de todos los partidos, incluso MC, vayan a los diputados de la alianza panperredista. De otra forma esos partidos podrían desmoronarse.
En cuanto al PRI y al MAS, los otros contendientes, no parece haber posibilidad de que se sumen a algo así.
El PRI tuvo oportunidad de participar en la coalición legalmente y no quiso. De hecho, su campaña ni siquiera se dirige contra Mara o la 4T, sino que más bien busca recuperar parte del viejo priísmo desencantado para rehacerse.
El MAS tiene como objetivo único mantener el registro, y no podría hacerlo si su candidato a gobernador declina a favor de otra persona.
De cualquier modo, el tema ya está planteado, y seguramente cobrará relevancia en las próximas semanas, si se ve que existe una posibilidad real de competir contra MORENA.