¿Y si Ana Paty le gana la encuesta a las mujeres de MORENA para la reelección 2024?

¿Y si Ana Paty le gana la encuesta a las mujeres de MORENA para la reelección 2024?

Anahí González ha preferido que su candidatura se resuelva en un escritorio y no en las calles. 

Y Marybel Villegas no estará posiblemente nunca dentro del primer círculo de poder, que es de donde saldrán todas las candidaturas. 

Mientras tanto, la alcaldesa tiene una agenda nutrida y está todos los días en los medios y la gestión.  

Se abre el juego por la candidatura de Cancún 2024. 

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(La Opinión) 

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La candidatura de Benito Juárez para la elección de 2024 es quizá la joya mas preciada en MORENA, el único partido con chances de ganar la presidencia municipal. 
Por eso la batalla interna por esa candidatura es muy álgida, y ya ha comenzado. Y la primera gran duda que surge apunta a las principales cartas del morenismo, que por una u otra razón no terminan de consolidarse.
En contraposición, la alcaldesa de Cancún, Ana Paty Peralta, concentra todos los focos mediáticos en ella, lo que le da la gran opción de crecer en las encuestas, mientras sus adversarias se desvanecen. 
Lo que sucede de fondo es que los dos principales nombres de MORENA están en una situación compleja en este momento. 
El nombre más conocido de MORENA en Cancún es sin duda el de Marybel Villegas. La senadora tiene expectativas de pelear por la presidencia municipal en la elección de 2024, y considera que tiene la experiencia y el currículum para hacerlo. 
Y es cierto, los tiene. El problema de Marybel es que en este quinquenio de la gobernadora Mara Lezama no estará posiblemente nunca dentro del primer círculo de poder, que es de donde saldrán todas las candidaturas. 
Es difícil pensar que la gobernadora Mara Lezama le pueda dar el visto bueno a una candidatura de Marybel, y esa situación es, hoy por hoy, el mayor escollo de la senadora para lograr su sueño. 
El otro nombre que suena es el de la diputada federal Anahí González. Anahí tiene excelente relación con Mara, es la coordinadora de la estructura de Claudia Sheinbaum para la candidatura a la Presidencia de la República, y es la protegida de Rafael Marín, el otrora líder moral del morenismo local. 
El problema es que ante esa superposición de padrinazgos y madrinazgos políticos, Anahí ha preferido que su candidatura se resuelva en un escritorio y no en las calles. 
La diputada no aceptó un cargo en el gabinete de Mara ni en el gabinete de Cancún, los cuales le ofrecieron en su momento para que hiciera territorio de cara al 2024. 
Anahí prefirió pelear la candidatura desde la Ciudad de México, y, como ya se dijo, considera que el camino más rápido para esa candidatura es alimentar los padrinazgos políticos que han construido su carrera.  
Debe decirse, a su favor, que mal no le ha ido. 
Entonces, mientras Marybel no puede operar a sus anchas, y Anahí no quiere estar en las calles, Ana Paty, como alcaldesa, tiene una amplia difusión diaria de sus actividades, lo cual naturalmente la irá posicionando en la sociedad.  
Lo natural sería que si no comete errores, y lleva el municipio sin sobresaltos, su imagen va a ir creciendo por simple difusión y posicionamiento. Un dato adicional es que, en los hechos, no pertenece al Partido Verde desde 2018, cuando se pasó a MORENA como parte de su Grupo de Diputados federales.
Tiene, además, algo invaluable a su favor: nadie desde dentro de la 4T puede operarle en contra para que le vaya mal a su Gobierno, porque si a ella le va mal y Cancún se sale de control, el caos podría impactar a todo el proyecto de la 4T estatal, principalmente a la propia Mara. 
O sea, además de todo, está blindada. 
Sin duda, Mara tiene otros nombres de mujeres para impulsar, aunque ninguno de relevancia, y, en el último de los casos, podría impulsar un cambio de género en la candidatura del municipio, y que quede para un hombre.   
Pero mientras tanto, no hay que dejar de mirar el escenario de una Ana Paty Peralta que crezca y se ponga en primera fila para la reelección, mientras las otras aspirantes esperan que el poder finalmente las abrace, o que haya nuevamente un “dedazo” salvador. 

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