(La Opinión)
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El proceso interno de MORENA en Quintana Roo se ha salido por completo de control, y luego de la guerra mediática que ha golpeado a todos los aspirantes, ahora le tocó el turno nada más y nada menos que a Carlos Ulloa, titular de Birmex, y enviado de la presidenta Claudia Sheinbaum a coordinar la sucesión estatal.
En una portada del periódico El Universal, se acusa a Ulloa de adquirir dos departamentos pagados de contado por 22 millones 450 mil pesos entre 2020 y 2023, y de tener registrados 19 movimientos migratorios internacionales entre abril de 2022 y abril de 2026 hacia destinos de Estados Unidos, Canadá, Europa y Colombia.
Más allá de los datos, lo que llama la atención es la coordinación en los ataques mediáticos nacionales sobre las principales figuras de la sucesión quintanarroense.
Reforma se encargó de la mafia rumana y Rafael Marín, y de los viajes privados de Mara Lezama y de Eugenio “Gino” Segura. El Universal se encargó de la relación de esos viajes de Mara con Jorge Emilio González, y El Financiero del supuesto retiro de visas a Ana Paty Peralta.
Ahora, es El Universal el que pone en la mira a Carlos Ulloa. Y no es un dato menor.
Ulloa es uno de los colaboradores históricos más cercanos a Claudia Sheinbaum, y fue el enviado de la Presidenta a ordenar la interna de Quintana Roo, algo que claramente, no logró realizar. Y lo que queda claro es que algún sector de la política morenista local no está contento con ese trabajo, y por eso también ha sido exhibido.
Un dato relevante es que Ulloa había demostrado muy poco entusiasmo con la relación entre el Partido Verde y MORENA en Quintana Roo.
Lo cierto es que a esta altura, como lo dijo La Opinión ayer, la sucesión en el estado se ha convertido en la más conflictiva de las 17 entidades donde habrá elecciones a la gubernatura.
Y parece que nadie puede frenar la guerra sucia.
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