El periódico nacional incluye a Mara Lezama entre quienes impusieron condiciones para las candidaturas a las gubernaturas.
Los gobernadores dijeron que ellos tienen la estructura para ganar elecciones, pero debe ser con candidatos propios para que funcione.
De otro modo, no podían garantizar triunfos.
Y así se impusieron a MORENA y a Palacio Nacional, que han quedado como espectadores de la capacidad de operación de los gobernadores.
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(La Opinión) (información de Reforma)
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Gobernadores de Morena presionaron a la dirigencia nacional del partido para impulsar a sus perfiles rumbo a las gubernaturas que estarán en juego el próximo año, al grado de amagar “con no sacar adelante la elección” si sus “corcholatas” o alfiles no quedaban encaminados a las candidaturas, de acuerdo con fuentes de Morena, PVEM y PT.
De las 17 gubernaturas que se renovarán el próximo año, 12 se encuentran actualmente en manos de Morena. En Colima, Campeche, Michoacán, Quintana Roo y Zacatecas, los mandatarios estatales consiguieron que avanzaran personajes que han crecido políticamente bajo su amparo.
Las fuentes consultadas sostienen que la presidenta Claudia Sheinbaum no intervino en el proceso, pese a su simpatía por personajes que participaron como operadores políticos durante su campaña presidencial, entre ellos Ulises Mejía, en Zacatecas, y Raúl Morón, en Michoacán.
El proceso también estuvo marcado por la decisión de la dirigencia nacional de no hacer públicos los resultados completos de las encuestas, bajo el argumento de que podían revelar datos relevantes y “estrategias internas”.
Aspirantes señalaron que “las gráficas las pasaban tan rápido” que no tuvieron oportunidad de analizar la información y terminaron dando por buenos los resultados presentados.
Uno de los casos señalados es Campeche. En abril, la gobernadora Layda Sansores se adelantó al proceso y nombró a Pablo Gutiérrez, alcalde con licencia de Ciudad del Carmen, “coordinador estatal para la Defensa de la Transformación”.
La política es tiempo y circunstancia, y este era el momento de Pablo”, dijo Sansores. Cuatro meses después, en agosto, Morena confirmó la designación.
En Quintana Roo, Eugenio Segura, quien ha colaborado con Mara Lezama durante 12 años, rechazó que su posición política responda al respaldo de la gobernadora.
“Soy el candidato de la gente, del pueblo”, respondió “Gino” ante los señalamientos de que era el abanderado de la mandataria. También negó que Lezama lo hubiera promovido durante el último año.
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LOS OTROS CASOS
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En Michoacán, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla promovió a Carlos Torres Piña, quien ha sido su mano derecha desde 2021.
“Es un hombre de trabajo, de gran experiencia, pero que también tiene juventud para enfrentar los grandes retos del estado”, declaró el mandatario horas después de su designación.
En Colima, la gobernadora Indira Vizcaíno consiguió la nominación de Rosa María Bayardo, mientras que en Zacatecas el gobernador David Monreal respaldó a su ex cuñada Verónica Díaz, quien trabaja políticamente con él desde 2007, cuando Monreal era alcalde de Fresnillo. Fuentes afirman que también la promovió para llegar al Senado.
La designación en Zacatecas provocó diferencias con Ulises Mejía, Saúl Monreal y el PT en la entidad.
En otras entidades no se reportó una intervención directa de los mandatarios, aunque avanzaron perfiles que mantienen afinidad con los grupos políticos de los gobernadores.
En Guerrero fue designada Beatriz Mojica. La senadora no fue impulsada inicialmente por la gobernadora Evelyn Salgado ni por Félix Salgado, pero después de que éste no consiguió registrarse, respaldó a Mojica.
En Baja California fue seleccionada Julieta Ramírez. Aunque existen versiones de un distanciamiento entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila y la senadora, otras fuentes sostienen que ambas pertenecen al mismo grupo político.
Minutos después de recibir su constancia como “coordinadora”, Ramírez recibió una llamada que, según se afirmó, provenía de la mandataria estatal.
“Estoy segura de que, con tu compromiso y entrega, seguiremos haciendo crecer nuestro movimiento”, escribió Ávila en sus redes sociales después de la designación.
En Sinaloa, Morena nombró a Imelda Castro, quien hizo dupla con Rubén Rocha para llegar al Senado en 2018. Castro ha señalado que no puede desmarcarse de Rocha porque caminaron juntos políticamente, aunque ha rechazado llevar su “etiqueta”.
Mientras tanto, Sonora, Tlaxcala y Baja California Sur permanecen pendientes de definición, con perfiles vinculados a los mandatarios estatales entre quienes disputan las posiciones.
Fuentes afirman que en Sonora el gobernador Alfonso Durazo promovió a la senadora Lorenia Valles, aunque al menos cuatro de los aspirantes formaron parte anteriormente de su gabinete.
En Tlaxcala, la gobernadora Lorena Cuéllar ha impulsado al alcalde con licencia Alfonso Sánchez. Durante el proceso, contendientes denunciaron ante Ariadna Montiel “una elección de Estado”. Sánchez disputa la posición con la senadora Ana Lilia Rivera.
En Baja California Sur, el gobernador Víctor Manuel Castro promovió a Milena Quiroga, alcaldesa con licencia de La Paz, quien disputa la candidatura con Manuel Cota.
En Nayarit no está definido públicamente a quién respalda el gobernador Miguel Ángel Navarro. La disputa por la posición se encuentra entre Geraldine Ponce y Héctor Santana.
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