Caso Vergara afecta imagen de CJ en México

Caso Vergara afecta imagen de CJ en México

Los más importantes medios de comunicación nacionales trataron el tema en los últimos días

El caso primero se centró en la relación del ex titular de SEFIPLAN con el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle

Pero ahora ya incluye a Carlos Joaquín

Se pone en duda, incluso, la profundidad del cambio político que el gobernador encabeza

 

(La Opinion) 

 

La situación del ex titular de la Secretaria de Finanzas y Planeación del estado (SEFIPLAN) Juan Vergara, ha tenido un impacto muy importante en la imagen del gobernador Carlos Joaquín en el ámbito político nacional.
Los medios más importantes del país, como Reforma, El Universal, Reporte Índigo, Sin Embargo, Animal Político y Aristegui Noticias, por dar algunos ejemplos, han hecho amplias coberturas del tema.
Si bien esas coberturas periodísticas se centraron, en un primer momento, en la relación de Juan Vergara con el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, lo cierto es que se lo relaciona con la financiación de campañas electorales, entre ellas la del propio gobernador de Quintana Roo.
En todos los casos, incluso, se asume que Juan Vergara fue una posición que el gobernador entregó al grupo de poblanos que apoyaron su candidatura.
Lo que más llama la atención en esos artículos de la prensa nacional, es el poder que llegó a tener Vergara en el Gobierno Estatal. Y allí el tema apunta directamente a Carlos Joaquín.
Este domingo, el columnista Roberto Rock, de El Universal, escribió un artículo titulado “El incomodísimo operador de Carlos Joaquín”, en el cual se refiere a la situación de Vergara (acusado de uso de recursos de procedencia ilícita) y hasta llega a poner en duda la verdadera voluntad de cambio del gobernador.
Recién se cumplieron dos años de que Carlos Joaquín González renunció al PRI, lo que lo puso en la ruta de encabezar la primera alternancia política en el Gobierno de Quintana Roo. A punto de cumplir una cuarta parte de su mandato, hay más preguntas que certezas sobre si esa entidad vive una transformación o si presenciamos viejos vicios con nuevos rostros”, arranca el artículo.

 

Luego se remite a la historia de Vergara, de quien dice que llegó a ser “poderoso secretario de Finanzas y Planeación, pese a tener una trayectoria de al menos 25 años de negocios turbios, dentro y fuera del estado”.
El final del artículo es fuerte:

 

En este escenario, en el que se entreveran cuestionamientos sobre su equipo de trabajo, impugnaciones al manejo financiero de la administración estatal y protestas ante la desbocada inseguridad que golpea a los polos turísticos de Cancún y Playa del Carmen, sigue siendo un enigma si la alternancia en Quintana Roo transformará al estado o se apostará por el viejo modelo de Gatopardo: que todo cambie para que todo siga igual”.

 

 

 

LOS NÚMEROS DE VERGARA

 

Mas allá de la denuncia en su contra y de la situación penal que enfrenta, no ha quedado claro que tan bueno o malo ha sido el trabajo de Juan Vergara en SEFIPLAN.
Días atrás, HR Ratings publicó que Quintana Roo es uno los seis estados del país que mejoraron su situación financiera. Habla de la reestructura de la deuda, el mejor manejo de los gastos, y mayores ingresos, entre las causales de esa mejora.
Pero por otro lado, La Opinión publicó la semana pasada una nota en la cual se demostraba, con información de la propia SEFIPLAN, que durante la gestión de Vergara los pasivos del estado aumentaron en 1000 millones de pesos.
Aún no queda claro si ese dinero ha aumentado el déficit estatal, o cuál ha sido su destino. Pero el rubro del aumento, denominado “otros pasivos”, son deudas a largo plazo (más de 12 meses) que normalmente son de proveedores o contratistas.
En las próximas semanas, cuando la Cuenta Pública del estado llegue al Congreso, se sabrá a donde se debe ese dinero. Pero las dudas sobre la gestión de Vergara ya son muchas.
Más allá de todo, lo real es que el gobernador enfrenta una situación complicada, y deberá poner en marcha una campaña para recuperar su imagen, y que no quede envuelta en un problema del que debe ser ajeno.
Para colmo de males, el inminente nombramiento de José Luis Toledo Medina, Chanito, como candidato de la alianza PAN-PRD-MC en Cancún, fortalecería fuera del estado esa idea de que el cambio no es tan profundo.
Ya la influyente columna Templo Mayor, de Reforma, lo adelantó días atrás, al mostrar su sorpresa de que alguien ligado a Roberto Borge fuera candidato de Carlos Joaquín.
Sería lógico que el Gobierno y la alianza de partidos que lo sostienen, tengan ya lista una estrategia de control de daños ante esa situación.