Chanito o Beristain; el joaquinismo analiza el escenario del “mal menor”
La posibilidad de que la candidata propia del D10, Lili Campos, no alcance a ser competitiva, pone al joaquinismo en una disyuntiva.
No saben qué es peor, si un triunfo de Juan Carlos Beristain o uno de Chanito Toledo Medina.
Ambos son adversarios políticos, pero una derrota dejaría a cualquier de ellos en mala situación.
Hay quienes analizan si no es necesario “intervenir” para elegir al adversario futuro.
(La Opinión)
A medida que se acercan las elecciones, comienzan las especulaciones sobre el día después. En el caso del oficialismo estatal, esos análisis, por supuesto, están concentrados en aquellos distritos en los cuales pudieran ganar sus adversarios.
En ese caso, no hay ninguno más complejo que el distrito 10, de Playa del Carmen.
Hasta el último momento, el joaquinismo mantendrá como prioridad el apoyo a su candidata Lili Campos.
Sin embargo, está muy claro en este momento que las posibilidades no son muchas. Por un lado, está la inercia del lopezobradorismo, que es muy fuerte y podría impulsar a Juan Carlos Beristain. Y por el otro el peso propio de José Luis Toledo Medina, Chanito, como candidato.
Ante esa situación, ya empiezan a hacer los cálculos de qué podría significar el triunfo de uno u otro.
LA PROYECCIÓN DE CHANITO
El caso de Chanito es sabido que sus relaciones con el oficialismo quedaron prácticamente rotas luego de que no pudo ser candidato del PAN-PRD en Cancún, en la elección de 2018.
Chanito quedó convencido de que quién no lo aceptó como candidato fue el gobernador Carlos Joaquín, y esa herida no se ha cerrado. Sin embargo, ha mantenido contacto con algunos operadores del joaquinismo, que empiezan a pensar en él como un “opositor amigable” si llega al Congreso.
El problema es que el candidato del MC ya anunció su jugada política, y eso preocupa. Si gana la diputación, buscará la gubernatura en un proceso político que incluirá un acercamiento a MORENA.
Sin duda, un triunfo electoral de Toledo Medina lo pondría nuevamente en los primeros planos de la política local, algo que no es agradable para el oficialismo, mas allá de cualquier acuerdo de coyuntura.
En el joaquinismo reconocen que, al menos durante su paso por el Congreso, Chanito podría hasta ser aliado en algunos temas. Pero saben que a largo plazo es imposible un acuerdo duradero.
LA OPCIÓN BERISTAIN
Pero la otra opción no es mucho mejor. Juan Carlos Beristain es parte del “clan Beristain”, que es, quizá, el principal adversario político del gobernador Carlos Joaquín en este momento.
El problema es no sólo de contexto, como la crisis política y de seguridad en el municipio, sino también lo que ese grupo representa. En el Gobierno ven ahí una vinculación directa con Félix González Canto, con todo lo que eso significa.
Además, no se sabe que podría suceder con Juan Carlos Beristain en el Congreso. Hay preocupación de que se genere un grupo de morenistas ligados a la senadora Marybel Villegas, que se convierta en un verdadero dolor de cabeza para el Gobierno estatal, si es que el lopezobradorismo logra la mayoría.
Por otro lado, una derrota de Juan Carlos Beristain le daría casi un golpe mortal a ese grupo político, que se está quedando sin aliados aún dentro de MORENA.
Las dos opciones están sobre la mesa, y es lo que se analiza por estas horas. Hay que aclarar, sin embargo, que no es una disyuntiva sólo teórica.
En el oficialismo analizan qué hacer si la realidad los pone a tener que elegir entre uno y otro adversario. Y hay quienes se preguntan si no es necesario “intervenir” para elegir al adversario futuro.