El crédito estaría destinado a un universo de 102 obras potenciales.
Pero la decisión final la tomaría el Gobierno, y en un año electoral.
Por eso, piden etiquetarlas y que no queden libradas a criterios políticos o electorales.
El crédito se pagaría en 20 años, y según Sefiplan es una potenciación del FAFEF y no impactaría en el techo financiero del estado.
El estado se reserva la posibilidad de pedir dos años de gracia antes de pagar el principal.
La discusión apenas comienza y MORENA presiona para que sus diputados voten en contra.
(La Opinión)
El gobernador del estado Carlos Joaquín presentó una iniciativa de decreto que permitiría al estado obtener un endeudamiento por hasta 820 millones de pesos a pagar en 20 años, los cuales serían íntegramente dedicados a diversas obras públicas.
Sin embargo, la iniciativa ya causó polémica.
Primero por el monto y el plazo de pago. Se trataría de aumentar en alrededor de 4% la actual deuda pública del estado, y comprometer por 20 años hasta el 25% del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas.
Según la presentación que hizo el estado, en caso de contratarse de inmediato, se empezaría a pagar alrededor de 5 millones de pesos mensuales desde enero de 2021 hasta terminar pagando casi 8 millones de pesos en diciembre de 2040.
El estado se reserva la posibilidad de pedir dos años de gracia antes de pagar el principal.
Esos mismos datos dicen que el impacto sobre el FAFEF sería manejable. Y la Sefiplan asegura que al tratarse de un esquema de potenciación del Fondo, no se considera deuda pública según la Ley de Disciplina Financiera.
Sin embargo, se trata al fin de recursos que hay que pedir prestados y devolver.
El destino de los recursos también genera polémica. En ese punto, el estado dijo que será una forma de “fomentar la inversión pública productiva” para mover la economía, y presentó un listado de 102 obras públicas probables.
Dice que los recursos se invertirán, “hasta donde alcancen”, en algunas de esas obras.
Entre esas obras se encuentran, por ejemplo, la repavimentación en Cozumel por 25 millones de pesos; el Proyecto Corazón, en la misma isla, por 20 millones; pavimentación en Bacalar (29 MDP), pavimentación en Carrillo Puerto (18 MDP); rehabilitación del Parque Punta Sur en Isla Mujeres (8.6 MDP); rehabilitación del camino Cafetal Mahahual (65 MDP) rehabilitación del camino Kantunilkin Chiquilá (60 MDP) construcción de la primera etapa del Parque de la Equidad en Cancún (250 MDP) o mejoramiento del malecón Chetumal (140 MDP), entre otros.
Sin embargo, se trata de un listado de obras demasiado amplio y que permitiría que el Estado invierta de manera arbitraria. No hay dinero etiquetado para obras específicas.
En la primera reunión sobre el tema que tuvo la Comisión de Hacienda del Congreso este miércoles, el diputado verde ecologista José de La Peña pidió que se busque un esquema para etiquetar los recursos en las obras específicas, y que se distribuya equitativamente en los municipios, para que no se decidan inversiones por motivos políticos o electorales.
Como era lógico, en la exposición de motivos el Gobierno pone a la crisis por Covid como la principal razón para buscar un crédito.
Incluso presenta alguna cifras de los costos de la pandemia en 2020. 86.7 millones en reconversión hospitalaria; 407.3 millones para más de 613 mil apoyos alimentarios; 22.8 millones de apoyos de gas, y 37.5 millones en subsidios de luz.
Si bien MORENA presiona a sus diputados para que no aprueben ese crédito, lo cierto es que el partido está dividido, al igual que los aliados de la 4T.










