CJ quiere las “pluris” de todos los partidos para dominar el próximo Congreso

CJ quiere las “pluris” de todos los partidos para dominar el próximo Congreso

Una de las estrategias del gobernador es poner nombres de peso y aliados, como cabeza de plurinominales de diversos partidos. 

Suenan los nombres de Cristina Torres en el PAN; Paul Carrillo en el PRI; Jorge Portilla, en Confianza, y Cecilia Loría en el MAS.

En el mismo paquete, hay quienes incluyen a Chanito Toledo por el MC. 

La esperanza de que el Verde traicione a MORENA, y el papel del PES. 

Y la posibilidad de infiltrar al partido de AMLO. 

 

(La Opinión) 

 

La difícil elección de 2019 que debe enfrentar el oficialismo estatal, habilita todo tipo de conjeturas y alquimias electorales. 
Una de las ultimas de estas versiones, dice que el gobernador Carlos Joaquín intenta adueñarse de las primeras plurinomiales de todos los partidos, que serían los que ingresarían de manera directa a la próxima Legislatura. 
La estrategia incluye que se trate de nombres cercanos al joaquinismo, porque ellos serán la base para mantener el control del Congreso. 
Esto es parte de un proyecto ya explicado en estas mismas páginas de La Opinión, que implica una suerte de alianza de facto de “Todos de MORENA”. 
Se da casi por sentado que MORENA será la primera fuerza. Pero en el oficialismo confían en que si el partido de AMLO no alcanza la mayoría, una alianza de facto podría dejarlos sin el control del Congreso. 
Esa misma estrategia tiene un costado más complejo. Este incluye la posibilidad de que aún si MORENA lograra mayoría en las urnas junto a a sus aliados del PT, y casi seguro el Verde Ecologista, el oficialismo estatal podría lograr que a la hora de conformar el Congreso, alguno de esos partidos, el Verde específicamente, pudiera traicionar a MORENA y quitarle la mayoría. 
Algunos, sin embargo, no le dan cabida a esa posibilidad. Dicen que el Verde se ha mantenido, en los últimos tres sexenios, siendo fiel al poder. Sería casi suicida enfrentarse a MORENA a cambio de entregarle el control del Congreso de Quintana Roo al oficialismo. 
La otra pata de esa estrategia incluye la posibilidad de infiltrar al partido de AMLO con candidatos afines al joaquinismo que se presenten con MORENA. La puerta de entrada para esa estrategia sería Cancún. 

 

LOS NOMBRES 

 

La primera lista de nombres que se ha difundido sobre los espacios plurinominales a gente cercana a Carlos Joaquín no contiene demasiadas sorpresas. 
Cristina Torres encabezaría la lista en el PAN; Paul Carrillo en el PRI; Jorge Portilla, en Confianza, y Cecilia Loría en el MAS.
Pero hay algunas consideraciones que tomar en cuenta. 
La primera de ellas es que Cristina Torres ya le dijo a la dirigencia del PAN que no quiere esa posición, ni ninguna otra. En el joaquinismo confían en que la van a convencer. 
Paul Carrillo no ha dicho que quiere volver, y todos saben que jamás volvería al ruedo político sin una expresa anuencia del gobernador. Pero, los que lo conocen, aseguran que sí volvería en un acuerdo con Carlos Joaquín. 
Un dato importante a tomar en cuenta es que Paul Carrillo, a pesar de las críticas que recibió, salió con altos niveles de aprobación de su presidencia municipal.  
En el caso del MAS, el partido local ligado al ex gobernador Joaquín Hendricks, el de Cecilia Loría es un nombre lógico, y que sin duda sería aliada del oficialismo. 
En Confianza por Quintana Roo la situación es más compleja. Se ha nombrado a Jorge Portilla para la primera pluri. Pero también el ex titular de Sintra se ha acercado a sectores de MORENA. O sea, podría ser un aliado directo del oficialismo, o un infiltrado en MORENA.
La primera plurinominal de Confianza también la quiere Miguel Ramon Martin Azueta. E incluso podría quedar en manos de algún joaquinista “puro”. 
La otra alianza que podría darse, ya en el Congreso, es con José Luis Chanito Toledo Medina, delegado estatal del MC. 
El ex priísta tiene el control de ese partido en el estado, y se quedaría con la primera pluri. Si bien su relación con Carlos Joaquín quedó maltrecha en la pasada elección, no es algo que no se pueda solucionar. 
Chanito ha buscado presentar un discurso que critica tanto a AMLO como a CJ, y podría darle resultados. Difícilmente pueda cambiar ese discurso sin perder toda credibilidad. De darse un acuerdo con el joaquinismo, sería una vez en el Congreso, a la hora de conformar espacios en comisiones y mayorías. 
El otro aspecto a tomar en cuenta es que hará el PES. En lo local, el partido casi seguramente no irá de aliado de MORENA. Si Greg Sánchez es su primera pluri, seguramente llegará al Congreso, y allí habrá todo un debate. En el oficialismo están seguros que en ese caso jugará en contra de MORENA. 
El caso del PRD es muy particular. La situación interna es tan compleja, que en el oficialismo aún no tienen claro a quien deberían impulsar como primera pluri. Julian Ricalde ya levantó la mano, pero no queda claro cuál es actualmente su relación con el gobernador. 

 

DESAFÍOS 

 

Hay dos datos que no pueden soslayarse en este análisis. 
El primero de ellos es numérico. Para mantener el registro y lograr una plurinominal, los partidos deben tener el 3% de los votos, pero además deben cumplir con un complicado cociente que implica que hay que tener una cantidad mínima de votos y no sólo un porcentaje determinado. 
Según diversos análisis que se han hecho, para asegurarse la pluri se deben tener alrededor de 40 mil votos, y no es una tarea sencilla para varios de esos partidos nombrados. 
El segundo punto es que la gobernabilidad del Congreso cambiará en la próxima Legislatura. La desaparición de la Gran Comisión por una Junta de Coordinación Política (un órgano, si se quiere, más “democrático”) hace más difícil manejar a los diputados con mano de hierro, como ha sucedido hasta hoy.