CJ y el 2022 | “No crean que no participa, desde luego que participa, y va a participar”: Eduardo Martínez

CJ y el 2022 | “No crean que no participa, desde luego que participa, y va a participar”: Eduardo Martínez

El diputado panista dijo que Carlos Joaquín es un activo político de la coalición, y se pronunció en contra de la postura crítica de Mayuli Martínez. 

“Quienes quieren participar, que lo hagan; no se vale quedarse sentado en la crítica permanente, en el enojo, o en la distracción mediática”, dijo, y encomió el avance democrático en el sexenio. 

Reconoce, sin embargo, que hubo falta de comunicación entre el Gobierno y los partidos. 

“A veces pareciera que el gobierno va en un sentido y los partidos de la coalición, no digamos que vayan en sentido contrario, pero a veces no se sabe en qué sentido van”, comentó. 

Dijo que una coalición le puede ganar a MORENA, pero también que podría haber simulación en la alianza PAN PRD PRI y terminar apoyando a la 4T. 

“Podría haber tentaciones de alguno de los partidos de buscar un camino sólo, que sirviera como esquirol del proyecto que claramente se ve que trae la 4T”, explicó.

Y aseguró que MORENA gobierna mal y su acenso al poder podría ser un regreso a lo que había antes de 2016. 

“Muchos de sus actores políticos están muy ligados a aquellos gobiernos de 2016 hacia atrás”. 

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(La Opinión) 

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Entrevista con el diputado local del PAN, Eduardo Martínez Arcila, que sería el próximo presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, y es aspirante de su partido a la gubernatura en 2022. En letras negritas, las preguntas de La Opinión. 

 

¿Como ves la elección del próximo año por la sucesión gubernamental?

 

Yo veo dos escenarios. Uno donde podemos armar un proyecto igual de fuerte al que se logró articular en 2016, pero que el objetivo sería diferente de 2016. En ese año el objetivo fue canalizar todas las fuerzas de la comunidad para sacar un gobierno que la gente ya estaba harta, que fue el del gobernador Borge, e instaurar un gobierno que estableciera reglas claras, parejas, abiertas y democráticas, para que la sociedad quintanarroense que se expresa a través del voto pudiera tener esa garantía que a nivel nacional y en otros estados de la sí había y que en Quintana Roo se estaba dando un retroceso en ese aspecto. En ese escenario nos podríamos poner de acuerdo. 
Me queda claro que no habrá una figura como 2016, es decir la figura que concentró todos los esfuerzos. Ahora todos los esfuerzos debemos concentrarlos para llevar al frente a ese hombre o esa mujer que pueda garantizar a los quintanarroenses una ruta democrática, de apertura, y alejar cualquier posibilidad de que el próximo Gobierno de Quintana Roo sea mandado por una sola persona, como ocurre a nivel nacional, y que me queda claro que es lo que se quiere repetir en el estado.
Ese es el escenario que queremos construir.

 

¿Y el otro escenario cuál es? 

 

El otro escenario es preocupante, donde no tendríamos esa capacidad por falta de liderazgo, por falta de entendimiento, o incluso tentaciones que podrían llevar a uno u otro de los tres partidos que hoy serían la coalición, PAN, PRI, PRD, de buscar un camino sólo, que sirviera como esquirol del proyecto que claramente se ve que trae la 4T en Quintana Roo.
Ha sucedido, sucedió en este pasado proceso electoral, en donde no todos quisieron ser parte de la misma coalición en todos los municipios, y entonces hubo un beneficio de manera indirecta, a lo mejor no provocado, pero este fue el resultado final, que permitió, por ejemplo, que en municipios como Benito Juárez y Puerto Morelos no pudiera no ganarse, cuando seguramente podríamos haber competido mejor si íbamos todos juntos.
En ese escenario delicado, que es donde no nos ponemos de acuerdo, que es donde incluso la pelea de los posibles perfiles genere una división, en ese escenario claramente estaría en riesgo lo que se ha avanzado de democracia y de libertades a partir de 2016.
Ésos son los dos escenarios que yo veo. No veo un escenario intermedio. O tenemos la capacidad para competir y eventualmente ganar. O tenemos que ver prácticamente el proceso electoral comprando unas palomitas y mirándolo de afuera. 
Yo voy a trabajar para ser un actor político que ayude y sume en la construcción de un proyecto sólido y de esos tres partidos y de quien más se decida sumar, para retener la gubernatura.

 

¿Qué hace falta? Porque viendo los números del pasado 6 de junio no alcanzaría con los tres partidos de la coalición ¿Hay que hacer una coalición más amplia? 

 

En este momento yo no me atrevería ni siquiera a hacer un análisis de rentabilidad o de matemática electoral, porque sería muy parcial. Es decir, Morena viene de ganar varios municipios y pareciera que viene muy envalentonado, pero nosotros ya tuvimos nuestro proceso electoral, ahí están los resultados. 
Pero creo que en el proyecto de coalición para buscar la gubernatura aún no presentamos nuestra mejor alineación ni nuestra mejor estrategia. Creo que ellos ya tienen toda la carne en el asador, no vas a esperar nada diferente en el caso de Morena. Pero en el caso del PAN, PRI, PRD todavía no tenemos nuestra alineación, la fuerte, la definitiva, y no tenemos tampoco la estrategia definida. 
Hoy no creo ni siquiera en el análisis que he escuchado por ahí que dice “me faltaron 50,000 votos y los puedo sacar de acá o de allá”. Las coaliciones no suman así. Decíamos que con la suma básica de PRI PAN en Cozumel se ganaba, y se perdió; decíamos que sólo con la suma básica del PAN y PRI en Othón P. Blanco se iba ganar, y se perdió. O sea, las coaliciones no suman necesariamente 1 + 1.
Entonces lo mejor es esperar que de este lado le empecemos a meter más emoción y a generar más simpatía, porque si no generamos emoción y simpatía, difícilmente cualquier proyección matemáticas nos va a poder dar el escenario triunfador en este momento.

 

De su lado no parece que esté claro la bandera a levantar. Para la 4T es el presidente, claramente. Acá parece haber más dudas. Por ejemplo, la senadora Mayuli Martínez parecería tener una visión casi crítica del gobierno estatal. ¿Cual es tu postura sobre eso y sobre este gobierno de Carlos Joaquín? 

 

Desde el punto de vista que yo veo este gobierno, lo que se logró generar en el estado y lo que se logra ver en el estado es muy importante. Porque hoy no hay gobierno municipal que sea de Morena que haya salido a decir en los últimos 4 o 5 años que el Estado lo estaba ahogando financieramente; no ha habido un gobierno municipal que haya señalado que el gobernador del Estado o secretarios se estuvieron metiendo en las funciones o en la autonomía municipal; no ha habido un Congreso que haya tomado decisiones que violenten la autonomía municipal. Es decir, no habido gobierno represor, y para mí en lo particular es lo fundamental. Porque esa es la premisa necesaria que se requiere en una sociedad para que haya paz.
Incluso, el avance de Morena en las elecciones en gran medida se da por un gobernador que ha respetado esa decisión de los quintanarroenses. 
Donde puede haber un señalamiento es en los resultados de gobierno. Por ejemplo, hay un tema no resuelto de seguridad pública, pero nadie puede dejar de ver que Benito Juárez, Solidaridad, y Othón P. Blanco, que es donde se concentra el mayor índice de inseguridad, los tres son gobernados por Morena desde 2108, no por la coalición de gobierno estatal. Los grandes problemas de basura que tiene el Estado, que también son problemas no resueltos, es en esos mismo municipios. Los problemas de movilidad del Estado, ahí están asentados. 
O sea, los municipios donde se asienta el 70% de la población de Quintana Roo han sido gobernados por Morena. Entonces vayamos mejor a los números donde ha gobernado el PAN o el PRD estos años y veamos el resultado de esas administraciones municipales.
Los problemas que enfrenta cualquier administración pueden ser calificados de diversas maneras, y al final el que califica es el ciudadano, pero yo creo que el aporte fundamental es que se dejó de utilizar al Estado y a las autoridades como eje de operación política, partidaria, del gobernante de turno.
La valoración de cada funcionario la harán los ciudadanos. La parte que a mí me toca valorar es el avance democrático, la alternancia que se abrió en 2016, y que hoy le permite a este partido Morena y a sus actores políticos estar soñando con gobernar el estado. Por cierto, muchos de sus actores políticos muy ligados a aquellos gobiernos de 2016 hacia atrás. 
Yo no veo algo negativo. De repente hay algún político del PAN, del PRD, del PRI, que quisiera sentir un calor electoral más fuerte de parte del gobernador, pero yo veo un gobernador que se dedicó a gobernar, que nunca quiso distraerse para meterse en la política partidaria ni en la política electoral, eso le corresponde a los partidos. 

 

Pero algo se tiene que haber hecho mal política o electoralmente, porque se perdieron 8 municipios y 4 distritos ¿Qué pasó?

 

Pareciera muy simple lo que te digo, pero tiene que ver con un tema de comunicación, y no me refiero comunicación hacia fuera, de comunicación entre partido y gobierno, de no haber establecido de manera clara cuáles son tus de tu responsabilidades de gobierno, cuál de esas responsabilidades, y dependiendo de cómo tú las ejecutes, pueden beneficiar políticamente el posicionamiento o pueden dañar a los partidos políticos que son parte de la coalición de gobierno cuando esos partidos enfrenten procesos electorales. 
Y de parte del partido, de no haber sido a lo mejor más claros con el gobernante para decirle “a ver gobierno, esto es lo que yo estoy viendo, esto es lo que yo creo que se debe mejorar, esto es lo que yo creo que se debe remarcar, dame elementos, dame información”. Entonces, con eso yo puedo, a través de mis estructuras partidarias, generar una percepción positiva de muchos programas que se han hecho en el gobierno y que la sociedad a lo mejor nunca se le recalcó que venía de este gobierno.
Yo creo que eso es parte fundamental de lo que pareciera a veces que el gobierno va en un sentido y los partidos de la coalición, no digamos que vayan en sentido contrario, pero a veces no se sabe en qué sentido van, como que se siente que van a la deriva en ese aspecto. Pero eso no necesariamente es un problema del gobernante, es a veces responsabilidad directa del partido.

 

¿Morena ha gobernado mal en Quintana Roo? 

 

Pues los resultados ahí están, porque los que señalan que este gobierno no ha dado resultado, hay que tener en cuenta que el 70% de la población es gobernada por Morena, y el gobierno municipal es el más cercano a los ciudadanos. El 80% de las decisiones que le dan viabilidad a una sociedad está en manos de sus ayuntamientos, no de los gobiernos estatales. El gobierno estatal coadyuva, fortalece, en obras públicas, por ejemplo, puede fortalecerlos hacendariamente, financieramente.
Han sido esos gobiernos municipales los que enfrentan su responsabilidad, y ahí están los números estadísticos y me parece que no han gobernado bien, y que, eso sí, se preocuparon más por meterse al juego político electoral en la sucesiones, que realmente resolver los problemas de sus ciudadanos.

 

¿Consideras entonces que si Morena gana en 2022 hay riesgo de volver a la política anterior a 2016? Porque dices que hay políticos en Morena ligados a esos gobiernos 

 

Sí, hay riesgo. Veo en la política local un posible regreso de aquellos que en 2016 sacamos del poder, y en el escenario macro de cómo le va a ir a Quintana Roo, veo lamentablemente que si llega alguien para convertirse en el WhatsApp del Presidente de la República, que sólo transmita lo que él diga, le puede ir muy mal a Quintana Roo y entrar en una fase de deterioro de algo que mueve la economía que es todo lo que tiene que ver con turismo

 

¿Ya estás apuntado por la candidatura a la gubernatura por el PAN?  

 

Sí, ya he hablado con mi delegado, con mi presidente estatal, y estamos en la mejor disposición para construir. Se necesita que quienes crean que tienen algo que aportar para generar un proyecto, que lo hagan. No se vale quedarse sentado en la crítica permanente, en el enojo, o en la distracción mediática. Hay que ver que al PAN le costó años poder ser parte del cambio democrático en Quintana Roo, y el PAN no puede ni debe bajo ningún concepto pensar en rendirse, pensar en capitular. Tiene que pelear, sólo o acompañado, pero tiene que pelear para mantener la gubernatura.

 

¿El gobernador debe participar activamente como un actor central de la designación del candidato de esta alianza y de la elección, o no? 

 

Sí debe. Pero hay dos formas de participar; en lo que se dice y hasta en lo que no se dice, hay que saber leer, hay que saber verle los ojos, hay que saber ver las expresiones. Que no crean tampoco que no participa, desde luego que participa, no bajo el estilo que se conocía en el PRI. Pero que va a participar, yo creo que va a participar, yo espero que sí participe, pero también sé que públicamente nunca reconocerá que va a participar