Los rendimientos del partido en Quintana Roo son muy diferentes con o sin AMLO.
Hubo un 15% de diferencia entre la elección de AMLO y la de los ayuntamientos en julio pasado.
Aún así, MORENA es la primera fuerza estatal.
En el Frente oficialista, confían en poder ganar las diputaciones en varios distritos, y achicar distancias.
(La Opinión)
La elección de 2019 está a la vuelta de la esquina, y ya se empiezan a hacer los números.
Para nadie es un misterio que MORENA arranca la carrera electoral como primera fuerza estatal, y la gran candidata a ganar de nuevo.
Pero los números electorales del partido de AMLO son muy dispares cuando en esas elecciones participa, o no lo hace, su líder.
En el cuadro de abajo se puede ver esa disparidad. Tan solo en la pasada elección, Andrés Manuel López Obrador logró el 55% de los votos en el estado. Pero a medida que la elección se “alejaba” de él, los números fueron cayendo.
49.7% en senadores y 49.2% en diputados. Pero el dato más preocupante para MORENA, sin embargo, es la elección de Ayuntamientos, en donde se logró el 40% de los votos.
En el número de votos se nota la diferencia. AMLO logró, tan solo con MORENA, 400 mil votos. Si se le suman además los partidos aliados, fueron 488500 votos aproximadamente.
Sus 11 candidatos a alcaldes lograron un poco más de 286 mil. 200 mil votos de diferencia. Y con un dato extra: el 60% de esos votos se lograron en Cancún, donde MORENA no tuvo competidores realmente.
LOS DEMÁS PARTIDOS
Esa diferencia que hay entre las elecciones con o sin AMLO es la esperanza de los otros partidos.
De un lado, a los 286 mil votos de MORENA, se le pueden sumar los alrededor de 33500 votos del PT, ya que fueron coaligados. Sin embargo, nadie puede asegurar que esa alianza perdure.
De otro lado de la política los números son diferentes. El PAN alcanzó 107 mil votos, y el PRI 85500.
Esas serían las cabezas de otras dos alianzas. En el caso de PRI, podría sumar los 21500 votos del Verde, y algo más de 16 mil del Panal.En total, 123 mil votos.
El PAN sumaría sus 107 mil, posiblemente con los 28 mil del PRD y los 15700 del MC, como en esta elección. Casi 151 mil votos.
LOS TRES “PROBLEMAS”
Este escenario tiene tres problemas extras. El PES, que sacó 40500 votos, podría tener que ir sólo a la elección como partido local; no podrá alisarse.
Y está Confianza por Quintana Roo, el partido “joaquinista”, que necesitará alrededor de 20 mil votos para no perder el registro. Y tampoco podrá ir en alianza.
Una situación similar son los Independientes, que en esta elección lograron más de 46 mil votos, 36600 de ellos en Cancún.
Entre esos tres espacios, hay alrededor de 100 mil votos que preocupan, porque lo más seguro es que no salgan del electorado de MORENA, y se los deban repartir de lo que queda del electorado.
LAS ESTRATEGIAS
En el PRI no ven demasiadas opciones. Creen que debe haber una suerte de gran alianza.
Consideran que MORENA podría perder votos por el desgaste del poder en las administraciones locales.
Aún así, sin embargo, creen que la única manera de ganar es con una alianza formal o de facto, por distrito, para apoyar al mejor candidato de cualquier partido distinto a MORENA.
O sea, en algún distrito un candidato del Frente, en otros del PRI, y en otro de algún aliado.
Y así, ganar la mayoría de los distritos y controlar el próximo Congreso con una alianza política y electoral.
Uno de los problemas fundamentales que esto tiene, es que los tres municipios que gobernará MORENA, Benito Juárez, Solidaridad y Othon Pompeyo Blanco, tienen injerencia en 12 distritos electorales.
Por eso, aún el escenario de una alianza “Todos contra MORENA”, es una apuesta de muy alto riesgo.