Inconformidad con el destino del Impuesto al Hospedaje, que va minoritariamente a promoción
La reforma del estado le quiere dar más poder a la Secretaria de Turismo en ese rubro
El nuevo Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo; un enigma
La IP turística siente que está relegada de las decisiones del sector
(La Opinión)
La relación entre el empresariado turístico y el estado no pasa por su mejor momento.
El uso discrecional que hace el Gobierno del Impuesto del Hospedaje, y las amplias e imprecisas atribuciones que se quieren dar a la Secretaria de Turismo en la reforma estado, han desagradado a los empresarios turísticos.
Cuando casi respiraban aliviados por el final del borgismo y sus atropellos, se dieron cuenta que, al menos en su rubro, las políticas no son muy diferentes.
«Estamos discutiendo las mismas cosas que hace un año», dijo al respecto Abelardo Vara, ex presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún.
El hotelero sabe de qué habla. Fue uno de los últimos miembros de la Iniciativa Privada (IP) que tuvo un lugar en el Fideicomiso de Promoción de Cancún, hasta que la pasada administración estatal decidió sacarlos por completo. Los otros eran el también hotelero José Chapur, y el presidente del grupo Xcaret, Miguel Quintana Pali.
Todos asistieron a la etapa final del Fideicomiso como un ente mixto. Lejos quedaron los años en que todas las cámaras empresariales tenían representación en ese comité, que solo destinaba recursos a la promoción del destino.
«Al último ya nos dejaron de llamar a las reuniones de comité», dijo Vara, «tomaron todas las decisiones ellos».
La conclusión de esa política fue nefasta, como es de público conocimiento. El Fideicomiso terminó endeudado en cientos de millones de pesos y sin recursos para nada.
Tan es así, que el ex Secretario de Finanzas del estado, Juan Pablo Guillermo, enfrenta un juicio político por el desvío de más de 1400 MDP que no reportó al Fideicomiso.
¿OTROS TIEMPOS?
A pesar de las expectativas, la llegada de la nueva administración no trajo buenas noticias.
El inicio del conflicto fue la actitud de la Secretaria de Hacienda, al amanecer de la gestión. Su titular, Juan Vergara, habló de una enorme evasión impositiva de parte de la hotelería organizada, del orden de los 600 millones de pesos anuales. Y dijo que lo iba a recuperar con la ayuda del Sistema de Administración Tributaria.
Casi una declaración de guerra que cayó muy mal al sector, y generó varios cruces entre las partes. Sin embargo, la realidad fue peor.
La ley de Ingresos del estado para 2017 determinó un ingreso por el Impuesto al Hospedaje de 1186.5 MDP. Pero a la hora de los egresos, el dinero se achicó considerablemente: se destinaron 202.6 MDP para el Fideicomiso de Cancún; 178.6 MDP para Riviera Maya, y 20 millones para Costa Maya. O sea, casi 700 MDP de promoción fueron a otros rubros.
La decisión del estado fue que el 65 por ciento del Impuesto al Hospedaje fuera destinado a diversas obras, como pavimentación de calles, escuelas o seguridad, y solo el 35 por ciento a promoción.
Y como si todo esto fuera poco, la información no fluye. Igual que en el sexenio pasado.
La semana pasada, el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Carlos Gosselin, dijo que hasta el momento no tienen ningún reporte del destino que se dio al dinero para promoción desde que inició la actual administración.

NUBARRONES PARA EL FUTURO
El Gobierno del estado asegura que es inminente la creación de un Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, que buscaría concentrar toda la promoción del estado. Pero nadie conoce de qué se trata.
Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales (Acluvac) dijo que la idea de un Consejo es buena, pero hay que ver si se les va a dar participación a la IP, o solo van a ir a escuchar políticas ajenas. Hasta hoy no conoce el proyecto, como no lo conoce nadie del sector.
«No tiene sentido tener voz y no voto», explicó, «si van a hacer reuniones para darnos solo los resultados de lo que hicieron, sin preguntarnos nada antes, que nos los manden a nuestra oficina».
Y agregó: «Tenemos distintos mercados y debemos hacer promociones muy diferentes. Cada uno de nuestros destinos es distinto al otro ¿Sólo el Gobierno va a decidir cómo encara cada mercado?».
Si bien poco se sabe de la creación del Consejo, en la reforma de la ley Orgánica de la Administración Pública del estado, que presentó días atrás el Gobernador Carlos Joaquín al Congreso, hay un párrafo destinado a las nuevas atribuciones de la Secretaria de Turismo.
El inciso XXXII del Artículo 42 dice que entre las atribuciones de la Secretaria estará «ejercer las facultades de coordinación sectorial», participando con voz y voto dentro del Consejo de Promoción del estado.
Además, se le permitirá ejecutar por sí misma obras de infraestructura.
«Hemos oído que le quieren dar a Turismo atribuciones para ejercer los recursos de promoción», dijo Abelardo Vara, «ese dinero es para promoción y se quieren hacer otras cosas que no tiene porque hacerlas Turismo. Necesitamos más promoción que nunca».
Los empresarios lo ven de un solo modo: el estado quieren financiar su déficit y sus necesidades con el dinero del turismo. Incluso ya se piensa en aumentar un 33 por ciento el Impuesto al Hospedaje.
Sin duda, se avecina una batalla política con un trasfondo de miles de millones de pesos.









