La proporción de la deuda con respecto al PIB y a los ingresos totales disminuye de manera importante
Lo mismo sucede con los intereses
Son datos del primer semestre del año que publica la SHCP
Hugo Martoccia
A pesar de que aún es un problema mayúsculo para el Estado, la deuda bancaria que dejó como herencia el ex gobernador Roberto Borge, ha comenzado a perder peso en la economía de Quintana Roo.
De acuerdo al último reporte de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que se refiere a la información del primer semestre del año, la principal baja se dio en la relación entre la deuda con respecto a los ingresos totales del Estado.
Al fin de la administración de Borge, esa relación era del 107 por ciento. O sea, la deuda era siete céntimos porcentuales mayor a los ingresos totales anuales de Quintana Roo.
En el informe del 30 de junio de este año, esa relación bajó hasta el 80.3 por ciento. Eso significa que la deuda disminuyó un 27 por ciento con relación a esos ingresos.
Una situación similar se dio con la medición de la deuda con respecto al Producto Interno Bruto (PIB).
En este caso, la deuda pasó de ser igual al 6.9 por ciento del PIB a ser el 6.6 por ciento. Sin bien porcentualmente es una baja menor, se trata de una cifra muy importante en valores absolutos.
Incluso, la situación se vio también en el caso de la tasa de interés promedio ponderada, que es un indicador que mide la SHCP promediando cada crédito del Estado, según su peso en la deuda total y su tasa.
La Tasa promedio ponderada está en 8.5 por ciento, con respecto al 9.5 por ciento de inicio de año. Sin embargo, en este caso hay que destacar que al final de la administración de Borge la tasa era de 8.2 por ciento.
De todos modos, en el tema de los intereses la situación continúa siendo compleja.
Según el Sistema de Alertas que emite trimestralmente la SHCP Quintana Roo es el estado que paga los mayores intereses por su deuda en todo el País. Algunas de las deudas reestructuradas recientemente pagan hasta el 10.90 por ciento anual de tasa.
Este es hoy el principal problema de la deuda, lo cual le pone a Quintana Roo un techo de endeudamiento para 2018 cercano a los 550 millones de pesos.









