El extraño y riesgoso confinamiento de Cristina

El extraño y riesgoso confinamiento de Cristina

Es el principal activo político y electoral del Frente y el joaquinismo en Solidaridad, pero prefirió volver a su notaria.

No aceptó formar parte del gobierno de Carlos Joaquín.

Y estará sometida a la persecución judicial y mediática del gobierno de Laura Beristain. 

Hay quienes dicen, sin embargo, que seguirá haciendo política. 

Una decisión polémica en el corazón del joaquinismo.

 

(La Opinión) 

 

Hasta horas antes de que dejara el Gobierno municipal de Solidaridad, el nombre de Cristina Torres parecía tener un seguro destino en la administración del gobernador Carlos Joaquín. 
Incluso, el propio gobernador reconoció en una conferencia de prensa realizada por aquellos días, que valoraba esa situación. 
En un momento, Cristina sonó como la candidata más firme para quedarse con la Secretaria de Gobierno entre los cambios que el gobernador pensaba para su administración (los cuales, por cierto, se han frenado a mitad de camino). 
Pero la ex alcaldesa declinó esa invitación, porque no se le garantizaba el control de la política interior de la entidad, que debía compartir de alguna manera con el principal asesor del gobernador, Juan de la Luz Enríquez. 
Más allá de eso, se daba por descontado que Cristina Torres tendría algún lugar en el gabinete, o en una posición de relevancia mediática para evitar los posibles ataques de la actual alcaldesa de Solidaridad, Laura Beristain.
Pero horas atrás se confirmó oficialmente que regresó a su Notaría, y así quedará lejos de la política. 
Hasta ahora, Laura Beristain ha preferido sólo el ataque mediático contra su antecesora. Pero en el entorno de la actual alcaldesa reconocen que esa guerra tendrá sus batallas judiciales. 
No podía ser de otra manera, además, si Laura Beristain se convierte, como parece, en el enemigo favorito del joaquinismo en este trienio. Mientras más fuerte sea ese enfrentamiento, más puede sufrirlo Cristina. 
Por eso llama la atención la decisión de la ex alcaldesa de enfrentar prácticamente sola ese escenario de incertidumbre política y personal. 
En el oficialismo no están seguros de que Laura vaya a perseguir a su antecesora. “Eso sólo puede suceder si Laura realmente gobierna”, dijo, casi misteriosamente, un hombre cercano al gobernador.
Se sabe que la alcaldesa de MORENA no tiene mayoría en el Cabildo, y en el oficialismo aseguran que no podría aguantar una batalla política y mediática contra el Gobierno, a menos que esté dispuesta a inmolarse en esa guerra.   

 

¿DESTINO ELECTORAL? 

 

En la cúspide del poder del Frente aseguran que Cristina Torres seguirá haciendo política, y que será su máximo referente electoral en el municipio para la elección de 2019. 
“Tiene que ser muestra candidata, y estar en el próximo Congreso”, dijo alguien que toma decisiones en ese ámbito.
Pero nadie le ha oído decir a la ex alcaldesa que le interese ese destino. 
Cristina mantiene un importante perfil electoral en Solidaridad. Perdió por tan solo 3 mil votos la elección en el máximo bastión electoral histórico del lopezobradorismo en Quintana Roo. Incluso, sacó más votos que en su primera elección, un hecho extraño en el caso de las reelecciones. 
Lo lógico hubieses sido que se convierta en un referente contra el Gobierno de Laura Beristain. Como lo que hace Perla Tun en Cozumel contra Pedro Joaquín Delbouis. 
Pero algo sucedió en el corazón del joaquinismo, y ese destino natural se truncó. A ocho meses de las cruciales elecciones de junio de 2019, cuando se renovará el Congreso local, ha decidido volver a sus actividades privadas. 
Al menos que tengan un liderazgo “secreto” en ese municipio, que nadie conoce y que sólo aparecerá para afrontar esa elección, pareciera ser que ni el Frente ni el joaquinismo ni el “cambio”, están en posición de perder ese activo electoral