Dos motines carcelarios en menos de 24 horas en Solidaridad; con muertos
La cárcel es el centro neurálgico del crimen organizado, dijo el Fiscal días atrás. Y su policía, cómplice
Estado y municipios en la peor crisis de seguridad de la historia
La Federación aseguró hace un mes que conocía a los cabecillas del crimen organizado en el estado e iba por ellos. Ayer, recién el primer detenido
(La Opinión)
Dos motines en la cárcel de Playa del Carmen en menos de 24 horas; muertos, heridos y descontrol. Una familia, con niños menores de edad, acribillada en Cancún a plena luz del día. Cancún, Playa del Carmen, Cozumel y Chetumal, asediadas por la inseguridad y violencia urbana.
Esa es la nueva realidad de Quintana Roo. Los niveles de violencia en las principales ciudades del estado, tan solo en los últimos días, han sido inéditos. Y no es solo la violencia asociada el crimen organizado. También la violencia y la inseguridad urbanas, asaltos, robos a casa habitación, violaciones, riñas y demás lides, están peor día a día.
El caso de Playa del Carmen tiene su propio relato. Desde el ataque al bar Blue Parrot, que dejó cinco ejecutados en enero pasado, la ciudad no ha salido de su estupor.
No parece un hecho gratuito, sin embargo, que los dos motines carcelarios sucedidos el miércoles y jueves, hayan aparecido apenas unos pocos días después de que el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) Miguel Ángel Pech Cen, denunciara que ese reducto era la base de la operación del crimen organizado en el municipio.
Hay que recordar las declaraciones del funcionario apenas una semana atrás. «Hay personal que desde la cárcel de Solidaridad está dirigiendo esto», dijo, con respecto a los ataques del crimen organizado en el Blue Parrot, y los casos de extorsión contra comercios qué hay en el municipio.
Ayer quedó de manifiesto que hay dos grupos de control interno en la cárcel, y que la autoridad solo mira o está en complicidad con ellos.
Pero eso no fue todo lo que dijo Pech Cen, ni lo más grave. También dijo que la Policía de Solidaridad fue cómplice del ataque al Blue Parrot.
«Estamos investigando que minutos antes de ocurrir los hechos, la propia policía municipal y el comandante que estaba anteriormente aquí en la plaza, recibió órdenes de adentro del Blue Parrot de retirarse del lugar de los hechos», dijo el Fiscal la semana pasada.
EL FRACASO DE LA «ESTRATEGIA FEDERAL»
El 5 de abril pasado, luego de otra de las acostumbradas olas de violencia en el estado (el brutal ataque al Bar Santino, a la puerta de la zona hotelera de Cancun) el Secretario de Gobernación del Gobierno Federal, Miguel Ángel Osorio Chong, convocó a una reunión urgente en esta misma ciudad a la Mesa de Coordinación en Seguridad del estado, integrada por funcionarios de los tres ordenes de gobierno.
Allí anunció la llegada de cientos de elementos de diversas fuerzas federales en el marco de un plan de seguridad. E hizo algunas declaraciones voluntariosas, que hoy parecen parte de una buena intención más que de una estrategia.
«Tenemos el diagnóstico de los grupos que actúan en el estado, quienes los lideran, por eso les digo que sabemos los objetivos que buscamos. Sabemos los intereses que se dan en un estado tan importante como este», dijo aquel día en conferencia de prensa.
«Van a ser muchas las accionen que se harán, que se han estado haciendo. Irán desde revisiones, hasta la detención que haremos de objetivos que están generando violencia», agregó.
«Por supuesto, pasa por la revisión de quienes lo hacen desde los propios lugares de reclusión en un penal, hasta los que están libres, y por supuesto vamos por ellos. Y, por supuesto, la desarticulación de sus grupos criminales», concluyó.
El primer operativo de magnitud se vio la mañana de este miércoles, cuando diversas fuerzas federales catearon una casa en Cancún en la cual se habrían encontrado armas y drogas, y detuvieron a una persona, supuestamente el líder de un grupo del crimen organizado.
Pero la reunión tuvo dos aspectos salientes que quizá digan más que todas las promesas. En esa reunión, que en algún momento sumó a empresarios, Osorio Chong presentó al entonces comandante de la 34 zona militar, Ernesto Martínez Rescalvo, como el «mando especial de las operaciones interinstitucionales de Apoyo a la Seguridad».
Todo entendieron que se trataba de un virtual mando único en el estado.
Sin embargo, exactamente 15 días después el general fue removido de su cargo, y fue designado en su reemplazo el general Gabriel García Rincón. La estrategia y/o los nombres, habían cambiado.
Y quizá eso no fue lo peor. Cuando en la conferencia de prensa le preguntaron al Secretario de Gobernación si Roberto Borge podía tener relación con la crisis de inseguridad y violencia del estado, respondió:
«Nosotros vamos más allá de buscar hacia atrás culpables».
Esas pocas palabras quizá expliquen mucho más que todo lo demás.









