La postura de los últimos días de ambos políticos, muy ligados al PRI, comienza a llamar la atención y genera dudas entre los propios aliados
Ambos han dicho a viva voz que quieren ser candidatos en Cancún, y que están dispuestos a no ir en alianza con MORENA
¿Es una estrategia para presionar y lograr alguna candidatura federal?
¿O romperán la alianza para pulverizar el voto opositor y que el PVEM y el PRI se queden con Cancún?
Hugo Martoccia
El pasado viernes, Juan Ignacio García Zalvidea se inscribió como precandidato del Partido del Trabajo a la presidencia municipal de Cancún.
Días antes, el líder estatal de ese partido, Hernán Villatoro, dijo que están dispuestos a no replicar en el Estado la alianza con MORENA y el PES.
La postura de Villatoro fue apenas la última versión de un distanciamiento con la dirigencia local de MORENA, que viene marcando desde hace un tiempo.
Sus críticas al delegado de MORENA, José Luis Pech, son feroces. Y también son inexplicables: todos saben en la alianza que no es Pech el que decide ni veta candidatos; todo se cierra en la Ciudad de México.
Por eso, las críticas han llamado demasiado la atención entre los propios aliados, que comienzan a ver la posibilidad de una jugada política del PT para ser funcional a la alianza PVEM PRI en Cancún.
No sería la primera vez que sucede algo así con el PT.
GREG Y EL PES
La incursión del PES en la alianza entre MORENA y el PT trajo problemas extras para las candidaturas.
Gregorio Sánchez mostró las encuestas en donde figura en primer lugar. Dijo que con esos números, las opciones suyas son ir primero en la fórmula al Senado, o la candidatura como alcalde de Cancún.
Hasta ahí la situación no es ilógica. Si MORENA no convence a Mara Lezama para que sea su candidata, lo natural sería que esa candidatura quede para Greg.
Pero en los últimos días el discurso del ex alcalde varió, y comenzó a mover la posibilidad de que en lo local, el PES vaya por su lado, y presente candidatos propios en municipios.
Al llegar a ese punto, la estrategia comenzó a confundir a sus aliados. ¿Para quien está trabajando Greg? Es la pregunta.
¿PUEDEN HACERLO?
En los hechos, Gregorio Sánchez jugó el papel de dividir el voto opositor en la elección de 2016. Los números son contundentes.
La alianza PVEM-PRI, encabezada por Remberto Estrada, ganó la elección con 96704 votos.
El segundo lugar fue para Julián Ricalde, de la alianza PRD-PAN, con 57344 votos.
Greg Sánchez ocupó el tercer lugar con 39408 votos.
Si se suman los votos de Ricalde y Greg dan 96752 votos. Suficientes para haber ganado la elección.
Según las encuestas que se manejan, incluso del propio Gobierno Estatal, Greg Sánchez y Juan Ignacio García Zalvidea tienen un caudal electoral suficiente para dispersar el voto opositor, y permitir que el PVEM PRI mantengan Cancún.
Si bien parecen estar lejos de sus mejores épocas, ambos políticos aún tienen fuerza.
En 2002, García Zalvidea ganó la elección con poco más de 20 mil 500 votos. Tres años más tarde, en 2005, como candidato a gobernador (finalmente perdería ante Félix González Canto) logró más de 73 mil votos en el municipio.
Chacho es quizá el político más carismático de la política quintanarroense de los últimos años. Con algo de dinero y una campaña de calle, juntaría sin dudas varios miles de votos.
En 2008, Greg Sánchez ganó la elección con más de 55 mil 700 votos. Como ya se explicó, 8 años más tarde conservaba aún unos 40 mil votos.
Si ambos son candidatos, le restarían sin duda muchos votos a MORENA.
EL PASADO LOS CONDENA
Ambos ex alcaldes comparten varios puntos de sus biografías políticas.
Los dos se enfrentaron al PRI y fueron encarcelados. Una vez fuera de la cárcel, luego de un tiempo de descanso, volvieron a la política, pero ambos muy cerca del PRI y el sistema.
Chacho García Zalvidea fue durante años animador en todas las campañas del PRI. Greg Sánchez fue funcional al sistema todas las veces que hizo falta, incluso en la elección de 2016, como ya se explicó.
La estrategia de ser los divisores del voto opositor en Cancún es perfecta, porque ni siquiera los obligaría a ser condescendientes con Remberto Estrada. De hecho, mientras más opositores sean, mejor para la estrategia del PVEM PRI.
Se trata de quedarse con votos opositores, para que la estructura del PVEM PRI se imponga en la elección.
La posibilidad está ahí, latente. En los próximos días quedará en claro si ambos políticos están haciendo mucho ruido para lograr alguna candidatura federal en la alianza que lidera Andrés Manuel Lopez Obrador.
O si efectivamente romperán la alianza local y serán un factor clave para pulverizar el voto opositor de Cancún.