LA CLAUDICACIÓN DEL PRI | Por primera vez en su historia, no presentará candidato en Chetumal, el corazón político del estado
Es el partido más golpeado por la distribución de los espacios de la alianza Va por Quintana Roo.
Excepto Cozumel, no encabezará municipios donde tenga una posibilidad importante de ganar.
Y perdió Isla Mujeres a manos del PAN.
En OPB apenas tendrá espacio en la lista con el primer regidor.
Y en Carrillo Puerto encabeza la alianza, pero el síndico es del PRD y el primer regidor del PAN.
(La Opinión)
Quizá no haya una señal más clara del momento histórico que vive el PRI en Quintana Roo, que el hecho de que por primera en su larga historia ese partido no presentará un candidato a la elección por la presidencia municipal de Othon P. Blanco, uno de sus otrora más sólidos bastiones electorales.
Un dato demoledor: en el corazón político del estado, en la alianza Va por Quintana Roo, al tricolor le corresponde apenas el espacio del primer regidor, porque el PAN pone candidato a alcalde y síndico.
O sea que el PRI estaría representado por un solo regidor si pierde esa alianza, y por tres, en caso de que la coalición gane.
Y eso, cuando no hay encuesta que diga que el PRI esté mucho peor que el PAN en el municipio, en donde MORENA tiene una amplia ventaja como partido, aunque no tiene ningún candidato sólido aún.
LAS RAZONES
Este hecho tiene dos explicaciones: una es la realidad electoral propia del tricolor, que cayó en un bache histórico después de la derrota de 2016. Pero la otra parte tiene que ver con la pésima negociación de su dirigencia en el estado.
En diversos puntos de Quintana Roo, principalmente en Isla Mujeres y Chetumal, las bases priísta están desconociendo a los referentes partidarios por esa negociación.
La dupla de la dirigencia de Candy Ayuso y José Alberto Alonso Ovando terminó demostrando lo que en algún momento se especuló: que llegaban al partido no para negociar una alianza con el joaquinismo, sino para entregarse al gobernador Carlos Joaquín.
Tan es así, que antes de que se acordara la alianza, en el mismo PAN daban por descontado que Othon P. Blanco e Isla Mujeres serían dos lugares que el PRI no soltaría de ninguna manera.
Incluso, cuando se hizo la negociación por los espacios federales, y al tricolor le correspondió el distrito 2, con cabecera en Chetumal, se confirmó esa visión.
Sin embargo, en la alianza local, el PRI no se impuso a ninguna de las decisiones de Carlos Joaquín. Y entregó todo.
Hubo una muy fuerte presión al alcalde de Isla Mujeres, Juan Carrillo, para que aceptara la alianza y que el PAN encabece. Y en los otros municipios simplemente se hizo lo que el gobernador decidió: fortalecer a Pedro Joaquín en Cozumel, y darle al PRI otros dos espacios consuelo en Bacalar y Felipe Carrillo Puerto.
Pero aún ahí tiene poco para ganar. En Bacalar el PRI tiene presidencia y sindicatura, pero la situación electoral es muy compleja.
La 4T irá con un candidato del PT, seguramente Juan Manuel Herrera, y llegará muy fuerte.
Y en el caso de Felipe Carrillo Puerto, donde existe una posibilidad de triunfo (aunque el lopezobradorismo es muy fuerte) el PRI tendrá la presidencia y no mucho más; el segundo y quinto regidor.
El síndico será del PRD y el primer regidor del PAN.
Como se ve, el PRI tiene todos los síntomas de una debacle casi terminal en el estado.