Sólo Laura Beristain acompañó la nominación de Mara Lezama como candidata.
Marybel Villegas se levantó de la mesa de negociación, y Luis Alegre dio señales de que seguirá su batalla contra la alcaldesa de Cancún.
José Luis Pech también se ausentó extrañamente del evento, pero luego emitió un comunicado conciliador.
Sin embargo, se expresó en duros términos sobre la candidatura de Mara, a la que consideró “inesperada y dolorosa para la mayoría de los quintanarroenses”.
Los temores de una contracampaña feroz, y la necesidad de fortalecer la imagen de Mara en el sur.
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(La Opinión)
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La imagen que dejó MORENA Quintana Roo en la madrugada del pasado jueves, en la presentación de Mara Lezama como su candidata a gobernadora en Quintana Roo, es una señal de verdadera preocupación en el partido.
La situación tuvo hasta un momento de tensión extrema, cuando el presidente nacional del partido, Mario Delgado, quiso presentar públicamente a los dos ganadores de las encuestas por la candidatura a la gubernatura, mujer y hombre, Mara Lezama y José Luis Pech, pero el senador ya había abandonado el evento.
En ese momento, tampoco estaban Marybel Villegas ni Luis Alegre, y la única precandidata que dio la cara fue la ex alcaldesa de Solidaridad, Laura Beristain.
El problema es que la situación va mucho más allá de un desplante público contra la candidatura de Mara.
Marybel ya ha dejado claro que será candidata contra Mara, o que apoyará abiertamente a quien se le enfrente.
Luis Alegre dijo que seguirá desde su radio “denunciando la corrupción”, lo que quiere decir que continuará con la batalla contra la alcaldesa de Benito Juárez.
El único que abrió la puerta a algún tipo de acuerdo fue el senador Pech, pero sin embargo se expresó en duros términos sobre la candidatura de Mara, a la que consideró “inesperada y dolorosa (…) para la mayoría de los quintanarroenses”.
RAFA Y EL SUR









