La renuncia del Fiscal es inminente

La renuncia del Fiscal es inminente
(La Opinión) 

 

“Se activó el código rojo”. Esa frase utilizó un hombre del Gobierno para explicar que el proceso de la salida del titular de la Fiscalía General del estado (FGE) Miguel Ángel Pech Cen, ya está en fase de procesamiento. 
La versión dice que la salida de Pech Cen es sólo una cuestión de días, quizá de horas. 
Actualmente se busca el modo menos traumático que esto suceda, pero no es fácil. La mejor opción es la renuncia del Fiscal.
La ley no da demasiadas opciones. El Congreso no tiene mecanismos para quitarlo, y sólo podría ser el propio Ejecutivo el que determine su remoción, pero debe acreditar causas graves. 
La operación política de este movimiento está en manos de los operadores naturales del gobernador Carlos Joaquín.
Intentan hacerle entender al Fiscal que ya se acabó el oxigeno político para mantenerlo en su cargo. Confían en que lograrán su renuncia en las próximas horas. 
Si eso sucede, sin embargo, se da por descontado que Pech Cen no se irá callado. Intentará exponer claramente lo que son sus principales posturas. 
El Fiscal sostiene que él no puede ser el responsable único de la inseguridad y la violencia, y muestra avances en varias áreas.
Y también da algunos datos escalofriantes. Hay policías municipales, estatales, e incluso de la misma Ministerial, que son parte del problema, asegura. 

 

EL ÚLTIMO GRAN ERROR 

 

La decisión de que Miguel Ángel Pech deje la Fiscalía no es nueva. En esta mismas páginas se publicó semanas atrás que ese procedimiento político estaba en marcha. 
Se buscaba, sin embargo, esperar que bajaran las aguas, y que se diera un movimiento concertado y no tan traumático políticamente. Un contexto menos complejo. 
Pero el asesinato del periodista Javier Rodríguez Valladares, esta semana, terminó con la paciencia de todos. 
Se habló de falta de sensibilidad de la autoridad, pero fue mucho más que eso. 
Javier Rodríguez fue asesinado a sangre fría, en una hora pico de la tarde, y en una Supermanzana céntrica de Cancún. 
La Fiscalía sólo atinó a decir, en un primer momento, que como la víctima no tenía un uniforme ni estaba en horario de trabajo, no parecía un crimen vinculado con la libertad de expresión. 
Esa versión de los hechos hace presuponer que la Fiscalía cree que el potencial asesino de cualquier periodista tendrá el cuidado de ceñirse a ciertos horarios, y a cerciorarse de que la víctima tenga algo que lo identifique con su profesión: un uniforme, una libreta, una grabadora. 
De ese modo, sería inobjetable su intención. 
Es una versión muy poco seria, y además una enorme falta de respeto hacia el dolor de una familia y de todo un gremio que sintió esa muerte con bronca e indignación. 
Y fue aún peor, se dejaron correr versiones que de algún modo empañaban el nombre del periodista. Para todos, la Fiscalía traspasó una línea de no retorno en este tema.
No fue gratuito en ese contexto (nunca nada es gratuito en política) que fuese el propio diputado Eduardo Martínez Arcila el que públicamente dejó en claro el descontento que hay con el trabajo del Fiscal.  
El Presidente de la Gran Comisión anunció que los diputados analizarán el desempeño del Fiscal. No serán ellos los que saquen a Pech, pero le darán la forma política a la salida. 
Por estas horas, casi se da por descontado que Miguel Ángel Pech Cen dejará el cargo antes del Segundo Informe de Gobierno de Carlos Joaquín.