MORENA | La trama secreta de la elección interna que dejó al partido al borde de la ruptura
La elección interna de MORENA junto los peores males del PRI y el PRD.
Una guerra despiadada entre las “tribus” del partido.
Pero también compra de votos, coacción, y una cuidada operación para que todo fracasara.
Los estatutos del partido, como están, hacen que MORENA sea inviable sin el manejo directo y personal de AMLO.
(La Opinión)
Los ecos de la fallida elección interna de MORENA aún resuenan en Quintana Roo.
Una recopilación de los hechos sucedidos el pasado 19 de octubre en las 4 asambleas distritales que se realizaron en Quintana Roo, muestra que en MORENA se juntaron todos los males del PRD y del PRI, que son los partidos que han contribuido con sus cuadros, en gran parte, a la formación del morenismo.
Del PRD lo principal que quedó fue el formato de la “tribus” o “corrientes”, que si bien están expresamente prohibidas en MORENA, en realidad se han replicado, pero ahora bajo el nombre de “equipos de trabajo”.
Las corrientes trabajaron para imponer a sus propios candidatos en las distintas asambleas, pero lo hicieron utilizando estrategias que están muy lejos de los principios fundadores del partido.
El enfrentamiento entre las tribus morenistas es igual a lo que era en el PRD. La premisa es que no hay peor enemigo que la tribu rival. Incluso, es mejor pactar con el enemigo externo que con el interno.
LO PEOR DEL PRI
Pero lo peor es que para llevar a la práctica esa premisa, se utilizaron medios totalmente ajenos al proyecto morenista.
Diversos ex perredistas consultados por La Opinión, que integran grupos diferentes, y hasta en algunos casos abiertamente enfrentados en MORENA, coincidieron en que nunca en el PRD habían visto una elección tan sucia como la de que sucedió el pasado 19 de octubre.
Uno de los aspectos centrales fue la clara decisión de la dirigencia nacional de hacer que el proceso fuese denso y tedioso, y que no hubiese control de las asambleas.
Por ejemplo, en las 4 las asambleas, no había más que una computadora para llevar todo el procedimiento, cuando se había comprometido que habría hasta 10 por distrito.
Es algo inexplicable semejante carencia para un partido que recibe cientos de millones de pesos de recursos públicos.
Incluso, entre los morenistas del estado está aún fresco el recuerdo de que la propia dirigente nacional Yeidckol Polevnsky había pedido tiempo atrás que se buscara un edificio para el partido en el estado, de entre 7 y 10 millones de pesos.
Esa falta de congruencia en los gastos, entre un presupuesto millonario para un edificio, pero sin computadoras para una asamblea, fue claramente interpretado como una decisión de Yeidckol de que las asambleas no llegaran a buen puerto.
CONTROL DE MESAS Y COMPRA DE VOTOS
MORENA había creado un sistema con códigos QR, para que los afiliados sacaran esos códigos de una página web, y con ellos se presentaran a la asamblea, donde llenarían sus credenciales.
Pero lo que sucedió es que en todas las asambleas hubo quienes tuvieron acceso a esas credenciales desde antes, y los códigos se volvieron un recurso de seguridad irrelevante. Había quienes tenían acceso a credenciales, y entregaron formatos falsos a seguidores suyos que entraban a las asambleas, siendo o no afiliados de MORENA.
O sea, el control de las mesas en cada asamblea quedó en manos de algunos que tuvieron información privilegiada. Al mejor estilo del viejo PRI. Entre los diversos grupos se acusaron de eso.
Unos dicen que quienes tuvieron acceso a esas credenciales antes de la elección fueron algunos referentes del partido como las diputadas Reyna Durán y Fernanda Trejo, así como el síndico de Solidaridad, Omar Sánchez Cutis. Este último tiene una alianza con el senador José Luis Pech, quien últimamente volvió a acercarse a Yeidckol Polevnsky por intermedio del diputado federal Jesús Pool.
De ese bando, sin embargo, acusaron al grupo ligado a la senadora Marybel Villegas de repartir despensas y utilizar los mismos métodos para meter a su gente en las asambleas.
También aparecieron algunos nombres de las viejas tribus del PRD, como el de Lourdes Cardona, y decenas de líderes de colonia identificadas con el PRI, que ya habían vendido sus votos al mejor postor.
El resultado es que las asambleas fueron un descontrol, porque una vez que alguien entraba al recinto, ya nadie mas le pedía su acreditación para votar. Fue todo un caos.
Hay decenas de testimonios (incluso con filmaciones) sobre descaradas compras de votos y repartos de credenciales falsas por parte de algunos referentes del morenismo. De acuerdo a diversas versiones, se pagaron entre 300 y 1500 pesos por el voto, según el momento, la asamblea y la situación.
Lo peor de todo es que MORENA abrió una puerta muy peligrosa, porque ha demostrado que quien quiera ingresar al partido, o quedarse con alguna candidatura, solo necesita una buena estrategia de compra de votos.
EL FUTURO
El próximo fin de semana habrá un nuevo Consejo Nacional de MORENA, pero Bertha Luján ya advirtió que buscarán sanear el padrón, para cumplir con lo que ordenó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y en 90 días tener lista otra elección.
La mayoría de quienes participaron de la elección interna del partido en Quintana Roo dicen que eso es imposible, porque tanto el padrón, que no es fiable, como la forma en la que están armadas las asambleas según el estatuto, hacen imposible realizar un proceso interno abierto, sin que haya una clara señal de Andrés Manuel López Obrador sobre quién es su candidato.
Según esas voces, MORENA debería decidir su dirigencias nacional y estatales por encuestas (algo que el TEPJF ya autorizó) y comenzar a disciplinar y reordenar el partido en el momento en el que más lo necesita el Presidente.