PRI; LA DEBACLE Y LA RECUPERACIÓN IMPOSIBLE | Sólo tuvo 7500 votos en Cancún
El partido perdió 190 mil votos en el estado desde 2013.
Ese año, con sus aliados, ganaron 14 distritos en la elección de diputados, y tuvieron mayoría calificada en el Congreso.
Consiguieron casi 225 mil votos, y además recuperaron Cancún, luego de dos trienios perredistas.
Pero ese apogeo tuvo que ver con la desmesura borgista, y en realidad marcó el inicio de su debacle.
En la última elección, el tricolor apenas alcanzó poco más de 34 mil votos.
Su caída más estrepitosa es en Cancún.
(La Opinión)
Los números de la elección del pasado 2 de junio pudieran convertirse en algo así como el epitafio del PRI en Quintana Roo.
El ex partido de Estado perdió alrededor de 190 mil votos entre 2013 y 2019, y pasó de ser una fuerza casi hegemónica, con 10 municipios y 17 diputaciones (junto a sus aliados) a un partido que alcanzó apenas el 12,5% de los votos, que ganó un sólo distrito, y tendrá sólo dos diputados en la próxima Legislatura.
Ese partido casi marginal en el que se ha convertido el PRI, se ve en números.
El pasado 2 de junio logró 34325 votos, que es el 12.47% del total de la votación. Porcentualmente, es casi tres veces menos que en 2013.
Pero hay datos que llaman la atención y muestran el tamaño real de la crisis. En todos los distritos de Cancún, el PRI apenas alcanzó alrededor de 7500 votos.
En 4 distritos de Cancún, el tricolor no logró ni mil votos en cada uno. Son los distritos 2, 3, 4 y 6.
En el distrito 3 fue cuarto lugar, y tuvo menos votos que los nulos.
En el 6 fue quinto, y también sus números fueron inferiores a los votos nulos.
En 2013 y 2016, el PRI ganó, sólo o con aliados, todos los distritos de Cancún.
En la primera de esas elecciones, recuperó incluso el Ayuntamiento de Benito Juárez, que había estado dos trienios en manos del PRD.
En 2016 repitió ese triunfo, en esa ocasión aliado con el Verde Ecologista Remberto Estrada. En ambas elecciones, ganó alrededor de 2 a 1 contra sus rivales.
Ese es el tamaño real de la debacle.
UN TRIUNFO
En la elección del 2 de junio pasado, el PRI sólo obtuvo un triunfo, en el distrito 11 de Cozumel, con Carlos Hernández Blanco.
Sin embargo, es un triunfo compartido con el joaquinismo, y donde sólo alcanzó poco más del 32% de los votos.
En los otros dos distritos donde fue competitivo son el 1 y el 13.
Este último distrito es de Bacalar, y allí alcanzó el 16.8% de los votos.
En el 1 se trató de un caso dispar. El tricolor logró 4372 votos, pero casi 2700 de esos votos los aportó Isla Mujeres, donde gobierna el priísta Juan Carrillo.
En la parte de ese distrito que corresponde a Cancún, sólo tuvo 483 votos.
En Lázaro Cárdenas, que también forma parte de ese distrito (un ex bastión casi inexpugnable del tricolor) tuvo 563 votos.
Otro dato relevante. En Tulum, un municipio que el tricolor creó para gobernar para siempre, apenas alcanzó 1256 votos. En 2016 había tenido más de 7200 votos allí.
EL APOGEO Y LA CAÍDA
El último gran apogeo priísta fue en la elección de 2013.
Ese año, en la elección de diputados, tan sólo el PRI logró 112522 votos, más 102118 en coalición con el Verde Ecologista y el Panal.
En la elección de diputados sólo perdió el distrito de Cozumel ante Perla Tun, pero junto a sus aliados lograron la mayoría calificada.
Como ya se dijo, ese año el priísta Paul Carrillo recuperó Cancún con un gran triunfo.
Aún en 2016, cuando perdieron la gubernatura ante Carlos Joaquín, el partido y aliados ganaron 10 distritos, y alcanzaron 211398 votos, que fue más del 36%.
Lo que queda claro es que aquel momento de gloria de 2013 escondía varias cosas. Fue el inicio, quizá, de la desmesura del borgismo, que amedrentó candidatos opositores y operó una elección de estado para quedarse con todo.
A la postre, ese intento de quedarse con todo, sería el inicio para quedarse sin nada.