Es la idea del discurso que el titular de la Gran Comisión, Eduardo Martínez, dio ante el Congreso
Cree, también, que se terminaron las excusas
Se sumó así a la postura del propio gobernador Carlos Joaquín
El diputado también reconoció que el cambio aún debe sentirse más en la gente
(La Opinión)
Los ecos del Primer Informe de Gobierno de Carlos Joaquín aún se sienten en el Estado.
Uno de los puntos más álgidos del Informe se dio en el Congreso, en donde se concentraron los discursos de tinte claramente político.
Las expresiones de las fracciones parlamentarias casi no fueron críticas con el gobernador, aunque sí con su gabinete. Y también algunos recordaron cuestiones polémicas, como la inseguridad o la licitación de uniformes escolares.
Pero un punto sustancial que no se hizo notar adecuadamente entre tanto ruido, fue el discurso del presidente de la Gran Comisión, el panista Eduardo Martínez Arcila, quien cerró el evento.
Su discurso se dirigió más que hacia lo hecho, hacia el futuro, y contuvo una autocrítica que no hubo en otros sectores del oficialismo. Se basó en tres aspectos centrales: ya no puede haber excusas, aún falta consolidar el cambio, y se debe mantener a distancia entre poderes.
Por el ejemplo, fue claro al marcar que el cambio que la sociedad pidió, aún no se satisfizo.
“Ciudadano Gobernador, estamos conscientes que la expectativa que generó este cambio aún no se satisface”, dijo, “el reto de los poderes aquí representados será cumplirles a los quintanarroenses”.
En ese mismo tono, dijo que a un año de distancia del inicio de la administración, ya no puede haber excusas. Y no sólo se dirigió el Gobierno, sino al propio Poder Legislativo.
“A partir de ahora ya ningún servidor público, emanado del cambio, emanado de la alternancia, incluidos nosotros los diputados, podremos justificar la falta de resultados, echando culpas a los que ya se fueron”, dijo.
Y marcó otro punto que es muy importante: la distancia que debe existir entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo, que es una vieja deuda de la política quintanarroense.
“Si bien nacemos del mismo ejercicio democrático y del mismo anhelo de cambio, cada poder tiene entre sus facultades y atribuciones, responsabilidades perfectamente definidas, que en algunos casos son complementarias y en otros, son de franca vigilancia de que las cosas se hagan bien”, dijo Martínez Arcila.
“Hoy, no hay sumisión ni confrontación, hoy hay coordinación, hoy somos aliados por el bien de Quintana Roo; los tiempos donde el legislativo era el brazo ejecutor del “Sr. Gobernador” donde ejecutivo y Legislativo eran cómplices para dañar a Q, Roo han quedaron atrás y por el bien de Quintana Roo no deben regresar jamás”, agregó.
Se trata, en los tres casos, de aspectos que van a marcar el futuro de la administración de Carlos Joaquín, y de sus aliados políticos.









