El regidor Roberto Martínez, de MORENA, se inscribirá para ser candidato de la coalición en la ínsula
Deberá ir a una encuesta con Edgar Gasca, un borgista que el PT quiere hacer candidato
Gasca fue diputado en los meses finales de Roberto Borge, y fue uno de los que aprobó el “paquete de impunidad” en un hotel de la Riviera Maya
(La Opinión)
El regidor de MORENA en Isla Mujeres, Roberto Martínez, se inscribirá el próximo miércoles para luchar por la candidatura de la alianza Juntos Haremos Historia en ese municipio.
Si bien el espacio le corresponde al PT, según los acuerdos que se hicieron en el Convenio de Coalición entre ese partido, MORENA y el PES, serán las encuestas las que finalmente decidan quienes serán los abanderados en cada municipio.
Por eso, Roberto Martínez, que ha sido un regidor crítico con la administración del priista Juan Carrillo, decidió ir a pelear por esa candidatura.
Para ese cargo, el PT echó mano de un referente del borgismo. Se trata de Edgar Gasca, que fue uno de los diputados que aprobó el llamado “paquete de impunidad” de Borge, mediante el cual el ex mandatario quiso cubrir su salida del Gobierno.
Edgar Gasca es una persona cercana a Eduardo “Wato” Peniche, el eterno líder taxista de Isla Mujeres.
En la pasada elección de 2016, en el PRI se lo acusó de operar en contra del partido porque no le habían dado la candidatura a alcalde en la isla.
Gasca también cuenta con el antecedente de haber sido dirigente de PRI en las dos elecciones que el partido perdió en Isla Mujeres.
Ahora, busca ser el abanderado en la Isla de la coalición que nacionalmente lidera Andrés Manuel López Obrador.
Para intentar evitarlo, el regidor Roberto Martínez decidió que dará la batalla por ese espacio.
Esta semana fue recibido en la Ciudad de México por René Ortíz, que es parte de la Comisión Nacional de Elecciones de MORENA, quien le aseguró que si se inscribe participará de una encuesta abierta para decidir al candidato de la coalición.
Se trata de la primera reacción del morenismo más antiguo para evitar que el “borgismo residual” se quede con la mayoría, o todas, las candidaturas de la alianza.










