Tres tormentas: Franklin, TSJ y licitación de uniformes escolares, ponen a prueba al Gobierno

Tres tormentas: Franklin, TSJ y licitación de uniformes escolares, ponen a prueba al Gobierno
(La Opinión)

 

El Gobierno de Carlos Joaquín enfrenta en esta horas tres pruebas de fuego. Deberá hacer frente a una tormenta tropical; será espectador de la sucesión en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), y también enfrenta una fuerte polémica por una licitación de uniformes escolares.

El primer caso, el de la tormenta tropical Franklin, pondrá a prueba la capacidad operativa de funcionarios del Gobierno, muchos de ellos nuevos, ante un fenómeno de mediana intensidad.

Por lo que se ve hasta el momento, la tormenta que afectará al centro y sur del Estado será apenas una prueba sin demasiado peligro, pero dejará una señal para lo que viene en la temporada de huracanes.

El segundo caso ha sido ampliamente cubierto por este medio. Desde ya, se trata de un hecho inédito que un gobernador no haya marcado linea en la sucesión del Tribunal Superior de Justicia. Sin embargo, ese dato tan alentador para la democracia posiblemente no lo sea en la realidad.

El peligro reside en que lo que el gobernador Carlos Joaquín no hizo, sí lo hicieron muchos funcionarios suyos. Cualquiera sea el resultado de la elección del nuevo presidente del TSJ este 8 de agosto (si Franklin no obliga a suspender la Sesión del Pleno citada para ese día) tendrá ganadores y perdedores evidentes, que son los grupos políticos que apoyaron a uno u otro magistrado.

Nadie sabe aún en cuál de esos dos grupos quedarán la democracia y la división de poderes. Todo dependerá de quién se quede con la victoria.

 

LOS UNIFORMES

 

El tercer caso es, también, muy complejo. La polémica ha crecido día con día, porque desde el Gobierno no se han dado las respuestas con toda claridad, o al menos no se han difundido correctamente.

Las líneas generales del tema las publicó el portal web Noticaribe la semana pasada. Textualmente la nota decía:

“De acuerdo con el resultado de la licitación dada a conocer el pasado 28 de julio, la empresa Comercializadora Adicon S.A. de C.V. será la encargada de elaborar 114 mil 422 kit de uniformes para hombre (dos playeras tipo polo, un pantalón en color azul marino y un short) con un valor total de 53 millones 778 mil 340 pesos, así como 108 mil 165 kit de uniforme para mujer (dos playeras, una falda pantalón y un short)”.

“Todas las playeras tendrán en cuello y mangas diseño de tres franjas en la orilla color azul claro, azul marino y amarillo y logotipos y pantone el apego al manual de identidad del gobierno del estado de Quintana Roo”.

El tema dejó varias dudas. El monto total, que para algunos es exagerado; la empresa ganadora, que es de Puebla, y que habría ganado la licitación a una empresa de Chetumal; y hasta la misma capacidad de la empresa ganadora para hacer esos uniformes.

El tema ha calado hondo, sobre todo en el sur de Estado. El hecho de que la empresa ganadora sea de Puebla disparó todas las especulaciones sobre posibles pagos de favores detrás de este asunto.

También llamó la atención que un negocio de esa magnitud no haya quedado en la necesitada economía de Chetumal.

Hoy mismo, el gobernador del Estado Carlos Joaquín acusó que se han dicho “muchas mentiras” en este tema, y aclaró que los empresarios locales no lograron ganar la licitación porque no tenían la suficiente capacidad de producción.

Pero ante el grado de debate que se ha generado alrededor de tema, lo mejor sería que el Gobierno Estatal se aplique a despejar todas y cada una de las dudas.