Remberto enfrenta a CJ

Remberto enfrenta a CJ

No entregó terreno a desalojados de El Fortin, a pesar de acuerdo con el estado

Cree que el Gobierno estatal le quiere transferir un problema y un conflicto

(La Opinión)
La decisión de Ayuntamiento de Benito Juárez de no entregar un terreno a los ciudadanos desalojados de la colonia irregular El Fortín, abre un nuevo frente de batalla con el Gobierno estatal.

La entrega de ese terreno se había decidido en un acuerdo firmado entre ambos gobiernos. Lo habían firmado días atrás el secretario del Ayuntamiento, Mauricio Rodríguez Marrufo, con el subsecretario de gobierno en la zona norte, Jesus Pool Moo.

El terreno, que lo pondría el municipio, serviría para localizar de manera temporal a las 85 familias desalojadas del El Fortín el 16 de marzo pasado.

Pero a la hora de trasladar ese acuerdo del papel a la realidad, éste naufragó porque los regidores entendieron que se trataba de una trampa de largo plazo para el municipio.

En los precabildeos realizados en la semana pasada, los regidores analizaron todas las aristas del problema. La primera fue una manifestación de los ciudadanos de Villas Otoch contra la ubicación de los desalojados de El Fortín en su zona.

Luego, discutieron la progresión lógica que tendría esta situación. El terreno para ubicar a esa gente de una manera «temporal», se convertiría en un «para siempre». Sacarlos se convertiría en un problema del municipio.

Y además, sentaría un precedente muy peligroso. «Mañana iba a haber colas de gente pidiendo el mismo trato», explicó un regidor.

Los regidores entendieron que se trataba de un conflicto de magnitud, que el estado estaba tratando de endosarle al municipio.

El contexto es ese. El caso empezó el 16 de marzo con el desalojo realizado por la orden de un juez. Luego los vecinos se instalaron en la explanada del Palacio Municipal, apoyados con víveres y colchonetas por el Gobierno estatal.

Una semana más tarde se firmó el mencionado acuerdo entre municipio y estado, pero era el municipio el que ponía el terreno, y se hacía cargo del conflicto.

Conclusión de un regidor: «El estado se deshacía de la bronca y nos dejaba a nosotros toda la responsabilidad».

Por medio de sus propios regidores, el alcalde Remberto Estrada operó para que el Cabildo decidiera no entregar el terreno. Los regidores opositores apoyaron porque están de acuerdo con el análisis del conflicto.

Ahora se buscarán conductos institucionales para decirle al Gobierno Estatal que el acuerdo sigue en pie, siempre y cuando sea el estado el que ponga el terreno.

El tema queda abierto y se presenta como uno de los primeros conflictos importantes entre ambos niveles de gobierno. A Remberto Estrada, ese plantón que le ha tomado la explanada del Palacio Municipal, le recuerda cada día que se ha enfrascado en una batalla que apenas comienza.