El Gobernador acusó al alcalde de no coordinarse con la mesa de seguridad de los tres niveles de gobierno
Tuvieron un duro cruce en la tarde del jueves, luego de un evento público
A las pocas horas, balaceras en las calles, muertos y secuestros
La fricción entre ambos merodea el punto de no retorno
Hugo Martoccia
Fue casi premonitorio. «Empezamos a encontrar temas que no van con lo del equipo, y que pueden empezar a provocar algún tipo de problemática contra la delincuencia», dijo Carlos Joaquín la mañana del miércoles. Se refería a la falta de coordinación en seguridad generada, según él, por Remberto Estrada.
Así empezó todo. Un cruce de palabras y de gestos por intermedio de fotografías y notas periodísticas, que arrancó como un enfrentamiento político y culminó con una tarde de violencia en Cancún.
En el medio, aparecieron los padrinazgos políticos, los rencores no resueltos, y la realidad, que se llevó por delante todas las especulaciones.
LA PRIMERA DECLARACION
El Gobernador Carlos Joaquín había dado el primer paso cuando públicamente, la mañana del miércoles, se quejó de que los funcionarios de seguridad de Benito Juárez no se coordinan con la mesa de seguridad que tienen los tres niveles de Gobierno. La información la publicó el periódico Luces del Siglo.
«Hemos buscado armar un solo equipo, aquí no podemos dividirnos, tenemos que ir por el mismo camino, y de repente hemos visto diferencias que se hacen con nuestra mesa de coordinación en seguridad, no solamente con el estado sino con la Federación», dijo el gobernador.
Carlos Joaquín mencionó «diferencias en cuanto a algunas formas de operar», que no pueden ser unilaterales, y específicamente se refirió al tema de la sectorización de las fuerzas de seguridad.
«De manera unilateral empezamos a encontrar temas que no van con lo del equipo, y que pueden empezar a provocar algún tipo de problemática contra la delincuencia», culminó.
No es común que el Gobernador resuelva temas privados en público. Cuando llega a ese punto, es porque no encuentra interlocución en la otra parte.

LA FOTO Y LA REUNION
Remberto Estrada respondió a esas palabras viajando de urgencia a la Ciudad de México. Allí se entrevistó con el Secretario de Gobernación Osorio Chong. Su aparato de prensa difundió una fotografía de ambos estrechándose las manos, y con un sugestivo título «Respalda Gobierno Federal trabajo de Remberto Estrada en materia de seguridad».
Fue la señal directa de que había encontrado un respaldo de peso en su batalla con el Gobernador.
La fotografía molestó sobremanera al Gobierno Estatal. La relación entre Carlos Joaquín y Osorio Chong no es la mejor. Y en el Gobierno piensan que esa intromisión del funcionario federal no hace más que entorpecer cualquier tipo de trabajo conjunto.

En la tarde del jueves, el Gobernador y Remberto Estrada compartieron la camioneta del primero, a la salida de un evento en la zona hotelera de Cancún. Fue una conversación ríspida, tensa, aseguran fuentes oficiales. Otros dicen que el tono fue mucho peor que eso. Pero tampoco podía ser de otra manera.
En el Gobierno municipal consideran que es todo un sobre actuación del Estado, que desde hace meses ha decidido una batalla política contra Remberto. El último capítulo de esa batalla es la presión del Estado contra el «súper asesor» de Seguridad en Benito Juárez, Julián Leyzaola.
Según el municipio, las constantes alusiones a los problemas del súper asesor con violaciones a derechos humanos durante sus cargos anteriores, son movilizadas por el Estado.
Uno de los problemas principales fue que Leyzaola trajo su propio sistema de re sectorización de la policía, que no coincide con el de la mesa de coordinación. Pero justamente, la re sectorización de la policía ha sido la base del éxito de sus trabajos en Tijuana y Ciudad Juárez.
EL SALDO ROJO
En el municipio aseguran que ya hay datos duros que demuestran que se están logrando los objetivos, y consideran que a fin de año los ciudadanos van a sentir un cambio muy claro con la seguridad pública.
«Nosotros no nos vamos a pelear con el Gobierno, vamos a seguir trabajando en lo nuestro», dijo uno de los funcionarios que interactúa todos los días con el alcalde.
Pero la jugada política de Remberto parece decir otra cosa. Su fotografía con Osorio Chong puede ser un respaldo. O pude ser un paso para quedar en el medio de una batalla de otra magnitud, que difícilmente le traiga algún beneficio.
Los dos muertos, la persecución a tiros por las calles de Cancún, y el descubrimiento de un secuestro, son la señal mas clara de que esa guerra política no va a tener ningún ganador.









