El estado pidió fondos para la construcción de tres hospitales, pero a los dos días de autorizados pidió más dinero, y se lo dieron
Fue para los hospitales de Cancún, Chetumal y Tulum, aunque en tres contratos y momentos diferentes
¿Porque se aprobaron ampliaciones de presupuesto de esa magnitud, apenas a dos días de haber iniciado el proyecto?
Las obras tuvieron, además, decenas de irregularidades, como pagos indebidos por 17.5 MDP
Hugo Martoccia
El escándalo en la construcción de los hospitales durante el borgismo no se circunscribe solo a la construcción deficiente, sin permisos ni autorizaciones, sino también a una extraña forma de allegarse recursos de la Federación, que los entregó sin chistar.
En el año 2015, el ex gobernador Roberto Borge acudió a fondos especiales del Gobierno Federal para la construcción de los Hospitales de Chetumal, Tulum y Cancún.
Para cada uno de esos hospitales, en momentos diferentes, se pidió una millonaria cantidad de dinero para construirlos.
Sin embargo, una vez que el proyecto con sus correspondientes recursos fueron aprobados (de hecho, a las pocas horas de iniciados formalmente los proyectos) el estado presentó en todos los casos un pedido de ampliación de recursos, otra vez millonario, que la Federación autorizó de modo extraño.
Los tres pedidos de ampliación de proyecto fueron, en conjunto, por más de 130 millones de pesos (MDP).
El informe de esas irregularidades está incluido en el dictamen final de la Auditoría de Inversiones Físicas: 15-A-23000-04-1285 de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) correspondiente a la Cuenta Pública 2015 del estado.
Dicho informe se refiere a la «Construcción del Hospital de Especialidades de Chetumal (Primera Etapa); Sustitución del Hospital General de 180 Camas de Cancún Quinta Etapa; y Construcción de Hospital Comunitario de Tulum, en el Estado de Quintana Roo».
Entre las muchas irregularidades que contiene, incluye la siguiente, según el dictamen:
«Se formalizó un convenio adicional dos días después de celebrado un contrato que incrementó de manera significativa el monto y plazo de ejecución del mismo»
EL PRIMER CASO
Para el hospital de Chetumal se autorizó primero un monto de 184.9 MDP, y el contrato fue adjudicado a Promotora NC SA de CV. Se debía construir entre el 3 de marzo y el 6 de diciembre de 2015.
Sin embargo, casi a la par de empezar el proyecto, el 4 de marzo de ese año, se le autorizó al Gobierno de Roberto Borge un ampliación de presupuesto por 104.6 millones de pesos, y se le amplió el plazo de construcción desde el 7 de diciembre de 2015, al 10 de mayo de 2016.
En total, 289.5 millones y 435 días para construirlo.
Extrañamente, en la construcción de los tres hospitales mencionados ocurrió exactamente lo mismo. O sea, una vez que autorizaban el proyecto y le giraban el dinero, el Gobierno se daba cuenta de que no le alcanzaba y necesitaba más.
Lo que hace pensar en modus operandi entre un ejecutor que inflaba presupuestos, el estado, y un cómplice que autorizaba, la Federación.

LOS CASOS DE CANCÚN Y TULUM
En 2015, el comité técnico del Fideicomiso del Sistema de Protección Social en Salud autorizó el dinero para el hospital de Cancún, que estaba dividido en dos contratos, uno para interior, y otro para exterior e instalaciones.
El de exterior e instalaciones fue por 39.02 MDP, y se adjudicó a la empresa Construcciones Complementarias del Golfo SA de CV.
Pero en el caso del contrato mayor, se repitió la irregularidad de Chetumal, incluso en las mismas fechas. La Federación autorizó 73.8 MDP para el hospital de Cancún. El contrato se adjudicó a la empresa Desarrollos SIMCA SA de CV, y el periodo de realización sería del 3 de diciembre de 2015 al 30 de abril de 2016.
El mismo 3 de diciembre, la Federación autorizó una ampliación de presupuesto por 24.2 MDP. El monto de la construcción se elevó así a 97.9 millones de pesos, y no se amplió el plazo de construcción. No lo habían empezado a construir y ya se dieron cuenta que le faltaban 24 millones.
En Tulum fue exactamente igual, pero el monto de ampliación mucho menor.
Se entregaron 80.7 MDP para la obra, que fue adjudicada a la empresa Arquitectura Integral González SA de CV, para ser realizado entre el 14 de diciembre de 2015 y el 20 de julio de 2016.
Pero el 15 de diciembre de 2015 se amplió el monto en 1.1 MDP.
EL DICTAMEN FINAL
En el dictamen de la Auditoría, la ASF establece que esa situación es parte de las irregularidades encontradas.
Además, determinó qué hay 17.5 MDP de probables recuperaciones. La lista total de irregularidades es la siguiente:
*No se contó con los permisos y licencias previos a la ejecución de los trabajos.
*Se formalizó un convenio adicional dos días después de celebrado un contrato que incrementó de manera significativa el monto y plazo de ejecución del mismo.
*No se acreditó la autorización del proyecto ejecutivo por parte de un Director Responsable de Obra.
*Se determinaron deficiencias y omisiones por parte del residente de obra.
*Falta de Manifestación de Impacto Ambiental y el Resolutivo Correspondiente.
*Deficiencias en el uso y llenado de las bitácoras electrónicas.
*Pagos indebidos por 17,533.9 miles de pesos por diferencias en la cuantificación de volúmenes de obra; aplicación de precios extraordinarios y obra pagada no ejecutada.









