El gasto de 2016 del Instituto Electoral es una danza de números confusos
La Cuenta Pública dice una cosa, pero la presidenta del organismo dice otra
Inexplicables gastos de viáticos, materiales de construcción, pasajes de avión y comidas
Una denuncia por manipulación del padrón electoral podría culminar con cuatro consejeros, incluida la presidenta, fuera del Instituto
Hugo Martoccia
Uno de los últimos reductos de borgismo explícito que quedan en las instituciones del estado es el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo).
Integrado en los últimos tiempos del sexenio de Roberto Borge, el Instituto construyó una sólida mayoría interna destinada a organizar y legitimizar una nueva victoria del PRI en las selecciones de junio de 2016.
Como se sabe, la democracia le jugó una mala pasada, y desde entonces el Ieqroo es sometido, como muchos otros organismos, a estrictos controles sobre lo que hizo.
Uno de esos controles tiene que ver con el dinero público que ese organismo maneja, y allí se han generado demasiadas dudas. Un grupo de tres consejeros pidió en días pasados una sesión extraordinaria para que la presidenta del Instituto, Mayra San Román, le explicara el uso de recursos que se hizo durante el año 2016, en el cual hubo un proceso electoral.
Pero la funcionaria les dio números confusos. En realidad, ni siquiera se los dio, porque no asistió a la sesión y mandó un informe que no tenía su firma. Eso hizo que los consejeros pidieran la semana pasada una nueva sesión extraordinaria, que anticipa un nuevo enfrentamiento.
La batalla de fondo es mayor a ese detalle. Se trata de transparentar uno de los últimos organismos opacos que quedan del sexenio pasado.
LOS NÚMEROS PREVIOS
En la sesión extraordinaria del pasada 27 de abril que tres consejeros solicitaron a la presidenta, se les entregó un informe que no conformó a nadie.
El origen del problema es el presupuesto que el Ieqroo tuvo para el proceso electoral del año pasado. Originalmente, la pasada Legislatura aprobó un presupuesto de 151.3 MDP. Luego, se le aprobó un ampliación de 94.5 MDP. Y allí empiezan las dudas.
Nadie entiende porqué se necesitó una ampliación de presupuesto para la elección, cuando se supone que en el presupuesto original debía venir el dinero para ese proceso.
Y cuando la presidenta mandó a presentar los números en la sesión, la confusión fue mayor.
Presentó tres cifras: la solicitud inicial de ampliación de presupuesto, por 123.9 millones, el monto autorizado por 94.4 millones, y el monto finalmente entregado por 93.9 MDP.
Pero lo más extraño es que en el presupuesto aprobado para 2016, por 151.3 MDP, estaban contemplados recursos para el proceso electoral. Ese recurso aparece explicado en el formato del “Programa Operativo Anual. Concentrado Programa Operativo Anual. Proceso Ordinario y Electoral”, del propio presupuesto.
Y previamente a la solicitud de ampliación, en el presupuesto se habían solicitado 127.3 MDP para gasto ordinario, y 131.9 para el proceso electoral. En total, 259.2 MDP. Pero ese número no coincide con lo que el Ieqroo mostró después.
Cualquiera que lea esta nota ya estará confundido con esos números. Así es para los consejeros del Ieqroo que pidieron la información. Pero lo peor es que no son números inocentes, ni una divagación matemática. Se trata de 244 millones de pesos de dinero público.
LA CUENTA PÚBLICA
La aparición el pasado jueves en la página web del Instituto de la Cuenta Pública, llevo la confusión a un nivel máximo. Casi ningún número coincide.
En ese documento, que fue presentado ante la Auditoría Superior del Estado, el Ieqroo muestra un presupuesto total de 245.8 MDP para 2016, y con un gasto final de 244.5 MDP, números que nadie conocía.
Pero además, contiene una larga serie de datos confusos. Veamos.
Se le autorizaron inicialmente viáticos por 2 MDP. Luego, en la ampliación de presupuesto ese monto subió a 4.5 MDP. Pero finalmente, se gastaron 6.5 millones.
Se creó un rubro para «materiales de construcción». Primero no existía. En la ampliación le otorgaron 869 mil pesos, pero al final le destinaron 3 millones 170 pesos.
El rubro «productos alimenticios» también causa dudas. Le habían asignado 71 mil pesos. En la ampliación presupuestal llegó a 622 mil. Finalmente, se gastó en comida 2 millones 866 mil pesos.
Otro dato. «Herramientas, refacciones y accesorios». Se gastaron 848 mil pesos, cuando en un inicio solo se habían destinado 42 mil.
En pasajes de avión se gastaron 867 mil pesos cuando se habían destinado 247 mil. Y hay por ahí un gasto de 1.8 MDP en «otros arrendamientos», que nadie se explica.
Solo en esos rubros, hay 12 millones millones de gastos inexplicables por encima del presupuesto.
La Auditoría Superior del Estado tendrá con qué divertirse cuando analice esa Cuenta Pública.
LAS DENUNCIAS
Cuatro consejeros del Ieqroo enfrentan, además, un procedimiento de remoción que les inició el Instituto Nacional Electoral, por una denuncia de la consejera Claudia Carrillo, que también realizó MORENA, por manipulación del padrón electoral.
La denuncia es contra la presidenta Mayra San Román, y los consejeros Thalía Hernández Robledo, Juan Manuel Pérez Alpuche, y Jorge Armando Poot Pech. También está incluido el director de Organización, Luis Alberto Alcocer Anguiano.
La denuncia contra ellos es muy grave. Se los acusa de que antes de que concluya el proceso electoral del año pasado, en el periodo de impugnaciones, abrieron la bodega del Ieqroo y tomaron datos de los padrones electorales.
Hay fotografías y filmaciones del hecho en manos de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).
Y también enfrentan, además, un proceso por violencia política contra la citada consejera Claudia Carrillo.
Lo que parece seguro, es que el actual consejo del Ieqroo no llegará cómo está integrado actualmente, al proceso electoral de 2018.









