Los zapatos de Aldana, y la urgente necesidad de recuperar la mística de la 4T en Quintana Roo
Las fotos del diputado paseando por España con sus zapatos de lujo en un evento oficial generaron un caos mediático innecesario para la 4T.
Pero hubo otros, como la diputada Paola Moreno o la alcaldesa de Puerto Morelos, Blanca Merari, que tampoco tuvieron agenda en el evento.
La nutrida comitiva estatal a FITUR es un error que no puede volver a cometerse.
Hasta un peso pesado de la 4T como Ricardo Monreal debió pedir disculpas cuando se lo descubrió volando en un helicóptero como taxi.
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(La Opinión)
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Humberto Aldana posó en el estadio Santiago Bernabeu con unos zapatos Louis Vuitton y todo explotó alrededor.
La fotografía se viralizó en redes sociales y la crítica hacia el diputado, MORENA y la 4T, fue feroz. Y no era para menos: una visita a FITUR es un evento oficial que, por lo se ve, fue utilizado para vacaciones de lujo.
Aldana es un fundador de MORENA que se hizo marista desde el inicio. Ha acompañado a la hoy gobernadora en su corta pero muy fructífera carrera política, y siempre fue de sus consentidos.
Pero difícilmente Mara esté contenta con él hoy, porque literalmente su foto empañó la agenda de la gobernadora en FITUR, una de las ferias de turismo más importantes del mundo.
Pero el tema va más allá de Aldana. Tampoco tenían nada que hacer allí la diputada local Paola Moreno, presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso, o alcaldesas como Blanca Merari, de Puerto Morelos, quien, literalmente, fue a atender un stand de la feria, según sus propias publicaciones.
Casos similares son los alcaldes de José María Morelos, Eric Borges; de Isla Mujeres, Atenea Gómez Ricalde o de Lázaro Cárdenas, Nivardo Mena, entre otros. Todos fueron sin nada que hacer y debieron colgarse, de una u otra forma, de la agenda de Mara para conseguir fotos que sirvieran a sus redes sociales. Y hubo más personas en la misma situación, pero sobra decir sus nombres.
Quizá las únicas que tenían algo que hacer allí, además de la gobernadora, son las alcaldesas de Benito Juárez, Ana Paty Peralta, y de Solidaridad, Estefanía Mercado, por el peso propio de las marcas Cancún y Playa del Carmen. Y los funcionarios del sector, por supuesto.
Hasta está en duda la importancia de que los senadores Eugenio Segura y Anahí González, o la diputada local Tepy Gutiérrez, que son de la Comisión de Turismo de sus respectivas Cámaras, estén en el lugar. Al fin, FITUR es un lugar para hacer negocios, no para otra cosa. Para empaparse de lo que requiere el sector turístico hay tiempo para armar una sólida agenda todo el año. Pero eso puede discutirse; lo de los demás, no.
Los alcaldes y legisladores dirán que su presencia es fundamental para promocionar el destino. Y que se pagaron con sus propios recursos sus pasajes y estadía, algo increíble e incomprobable.
Con respecto a la promoción, hay que recordar que Quintana Roo, a contramano de la 4T nacional, tiene un presupuesto multimillonario de casi 800 millones de pesos para su Consejo de Promoción Turística. Quizá ese presupuesto sea válido, pero entonces se supone que ese organismo se tiene justamente para hacer estas cosas, y evitar así que una comitiva de más de un centenar de personas viaje a Europa toda una semana.
Un despilfarro inútil de dinero y una señal de frivolidad como la que sacó al PRI del poder.
El fondo del asunto es más grave, y se ha expresado varias veces en este medio: el tema es que en gran parte del morenismo sienten que no le deben dar explicaciones a nadie y que pueden hacer lo que quieran.
Está instalada la idea (que hasta ahora ha sido muy cierta) de que MORENA puede hacer lo que quiera y la gente seguirá votando por el partido.
Entonces, la agenda de los políticos no es estar cerca de la gente sino estar cerca de la gobernadora, que es quien decide las candidaturas futuras. Por eso viajan en bloque alrededor de ella. Al fin, si ella los pone de candidatos de MORENA, van a ganar, no importa lo que hayan hecho y cuatro hayan agraviado a la sociedad. MORENA y la 4T son invencibles.
Así fue al menos hasta la última elección.
Pero todo puede cambiar.
Hasta un peso pesado de la 4T como Ricardo Monreal debió pedir disculpas cuando se lo descubrió volando en un helicóptero como taxi. Hay líneas que no deben cruzarse.
A casi la mitad de su quinquenio, quizá este es un muy buen momento para que Mara baje una fuerte línea hacia aquellos que han perdido el rumbo, antes de que se contamine todo el proyecto.