El Congreso tenía a más tardar hasta mayo para adecuar las leyes secundarias que decretaban su desaparición.
Pero no lo ha hecho y el organismo continúa funcionando y entregando “premios” de transparencia al Estado, municipios y organismos autónomos.
Para este año, los magistrados se destinaron 43 millones de pesos en sueldos, y ya sea consumieron la mitad.
.
(La Opinión)
.
A contramano de lo que sucede en la 4T del país, en Quintana Roo aun no se hace efectiva la desaparición del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del estado (Idaipqroo), que sigue gastando dinero público en su mantenimiento aunque es un organismo que legalmente no debería existir.
Para que se tome una dimensión de lo que eso significa, el presupuesto de 2025 de ese organismo es de 53.7 millones de pesos, de los cuales 43 millones van al capítulo 1000 de Servicios Personales, donde están sueldos y prestaciones. (Ver segunda fotografía de abajo)
El Instituto lleva más de medio año consumiendo estos recursos cuando ya debería haber desaparecido. Al menos, se han ido 20 millones de pesos en sueldos de manera innecesaria.
Desde enero pasado el Congreso aprobó una iniciativa enviada por la gobernadora Mara Lezama para definir la desaparición de ese organismo y el traslado de sus atribuciones de transparencia a la Contraloría Estatal y los Organismos Internos de Control de los Poderes Judicial, Legislativo y de los Organismos Autónomos.
Con esa reforma, se homologó la Constitución local con la reforma federal que desapareció el INAI, una bandera fundamental de la 4T.
El tema es que en los artículos transitorios de la reforma a la Constitución local se estableció un plazo de 90 días naturales para generar la legislación secundaria, y una vez concluido ese proceso, se extinguiría el Idaipqroo. (Ver primera fotografía de abajo)
Ese plazo se cumplió en los primeros días de mayo (la reforma se publicó en el Periódico Oficial en febrero) y las leyes secundarias no se han realizado. Por lo tanto, el Idaipqroo sigue funcionando y gastando recursos públicos.
De hecho, en las últimas semanas entregó a oficinas del Poder Ejecutivo, Legislativo, municipios y organismos autónomos reconocimientos por “buenas prácticas en transparencia”.
Por supuesto, todos salieron aprobados.
Más temprano que tarde el Idaipqroo deberá desaparecer, porque su permanencia está en contra de las reformas fundamentales de la 4T nacional. Y de la ley.
Pero quizá su ultima función haya sido, congruente con su corta e infamen historia, la de repartir “premios” como un servicio final al Poder al que siempre sirvió.
.

.

.










