Remberto se desmorona; PVEM y PRI, preocupados

Remberto se desmorona; PVEM y PRI, preocupados

Remberto aún no decide si va a la reelección o al Senado.

Pero ya tiene candidato que lo reemplace por si su caída es irreversible

A un año de las elecciones, el alcalde se aleja irremediablemente de la clase media

Su base electoral son las 32 mil despensas que se reparten por mes

Y su mejor aliado, la baja participación ciudadana en las elecciones

La paradoja de su oposición: nadie tiene un candidato fuerte para competir en la elección

 

Hugo Martoccia

 

No hay semana que la figura del alcalde Remberto Estrada no sufra un nuevo golpe. Los que proyectan de largo plazo a su alrededor (que son muy escasos, y algunos muy poco preparados) piensan el Gobierno a un año, para la fecha de las elecciones, y sobre eso hacen las estrategias electorales.

Hoy, la fortaleza electoral de Remberto son las 32 mil despensas mensuales que, según el cálculo que hacen en el Gobierno estatal, se reparten cada mes en las regiones de Cancún.

La fortaleza política del alcalde tiene nombre y apellido: Jorge Emilio González Martínez, el Niño Verde. No hay que equivocarse: el líder nacional del PVEM se inmiscuye en Cancún y le genera problemas a su su pupilo. Pero Remberto le debe todo, y eso no va a cambiar.

Pero también su adversario político tiene nombre propio, y de peso. Es el gobernador Carlos Joaquín. Solo las formas políticas que cultiva el gobernador le impiden decir públicamente lo que piensa del gobierno de Remberto Estrada. Y aún así algunas veces, como sucedió en el tema de la seguridad, no se puede contener.

Ese nombre propio, y la deficiente gestión del alcalde, son sus principales debilidades.

 

CONSERVAR EL VOTO FIEL, LA ESTRATEGIA

 

La estrategia electoral de Remberto no es demasiado compleja. El alcalde solo se concentra en su voto fiel, el que le es propio, y el que es prestado del PRI. Allí funcionan las despensas, las ayudas sociales y los liderazgos de colonias.

Casi todos sus actos públicos se hacen en las zonas geográficas a donde va a fidelizar el voto que obtuvo el año pasado. Así se ganó una vez, y así se va a ganar una segunda, dicen los que confían en esos números.

La otra parte de la estrategia es la de siempre: lograr que la apatía de la sociedad impida que se vote mayoritariamente. Ya se vio en las elecciones del 4 de junio en diversos estados. La furia de las redes sociales no se traslada a los votos. Las estructuras electorales y las campañas mediáticas añejas siguen funcionando a la perfección.

También la suerte parece ayudar a Remberto. Nadie, sin una gran dosis de fortuna, llega a gobernar un lugar como Cancún antes de los 30 años. Esa fortuna parece que lo sigue acompañando: a un año de la elección, no hay un solo candidato opositor viable para Cancún.

Hay un dato a tomar en cuenta. Hasta el día de hoy nadie puede asegurar si el alcalde se va a reelegir o va al Senado. Pero para el caso es lo mismo, su nombre está destinado a algún espacio electoral, y siempre van a hacer falta los votos.

 

PRI Y VERDE SE PREOCUPAN

 

Tanto en el PVEM como en el PRI hacen la doble lectura: Remberto se complica, y la oposición no se mueve.

Entonces, el resultado es que en el tricolor empiezan a surgir figuras que quieren buscar la alcaldía. Consideran que más allá de lo que haga la oposición, la imagen de Remberto va en caída libre y va a llegar muy golpeada al proceso electoral. Si no va Remberto, dicen, le toca al PRI.

Pero Remberto tiene preparado un plan B. Desde hace algunas semanas en el Ayuntamiento se comenta que podría imponer como candidato, si no se reelige, al Secretario de Desarrollo Social y Económico del municipio, Francisco Carrillo Flores.

Se trata de un funcionario que está en el corazón de la estructura electoral del gobierno municipal, y que tiene el perfil ideológico, social y hasta físico de los Verde Ecologistas.

En el PRI municipal ya advierten una rebelión si sucede algo así. Aunque todos reconocen, a la larga, que la discusión de las candidaturas en 2018 se va a dar en el más alto nivel, y difícilmente el líder nacional del Verde Ecologista, Jorge Emilio González Martínez, suelte la joya de la corona.

 

LOS RESTOS DE UN GOBIERNO A LA DERIVA

 

Más allá de la discusión electoral no hay nada. El Gobierno de Remberto Estrada es una mera máquina inercial que cumple con el manual básico de la administración. No es solo la seguridad lo que se le ha ido de las manos, sino la misma gestión.

Su imagen se debilita y se desmorona. Es como la caída de un peso muerto; sin ninguna reacción.