El líder del Verde en el Estado, el diputado José de la Peña, asume las posiciones políticas más fuertes como oposición al Gobierno
Defiende, incluso, hasta a los priistas
El PRI del también diputado Raymundo King no tiene una posición firme
El Verde quiere fortalecerse de cara al proceso electoral, donde buscará mantener Cancún y Puerto Morelos
Hugo Martoccia
A pocos meses del inicio del proceso electoral, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Estado asume el papel de oposición que otros han dejado de lado.
La posición del Verde Ecologista ha quedado clara en las últimas semanas, con las posturas que ha asumido el líder estatal del partido, el diputado José “Pepe” de la Peña, que es quien ha tenido las críticas más claras en contra del Gobierno estatal.
El diputado hace lo que debe hacer un dirigente de oposición: busca los errores del Gobierno y los exhibe. O toma posturas diferentes en temas centrales de la agenda pública.
José de la Peña ha sido el único diputado que pidió pública e institucionalmente la comparecencia de la Secretaria de Educación, Marisol Alamilla Betancourt, y del Oficial Mayor, Manuel Alamilla Ceballos, por el tema de la licitación de los uniformes escolares a una empresa poblana.
El verde ecologista dijo que el tema, que causó una gran polémica, merece que ambos funcionarios expliquen tanto la forma de licitación, como la de la entrega de los uniformes, que también ha sido polémica.
También el diputado tomó una posición crítica con respecto a la creación del partido político local Confianza por Quintana Roo, vinculado al gobernador Carlos Joaquín.
“Evidentemente tienen una representación política más que una representación social”, dijo.
EL PRI Y SU “OPOSICIÓN CONSTRUCTIVA”
Ha habido una gran diferencia en la postura que el PRI, que debería ser el gran partido de oposición de Estado, ha tomado sobre esos mismos temas.
Días atrás, cuando se le consultó al presidente estatal del partido, y también diputado local, Raymundo King, sobre el tema del partido político del joaquinismo, dijo:
“Están dentro de sus facultades, y si cumplen con los requisitos tendrán que tener esa oportunidad”.
Aún más sorprendente, sin embargo, fue la postura que tomó con respecto al tema de los uniformes. Cuando se le consultó si apoyaba la exigencia de Verde de llamar a comparecer a los funcionarios, contestó:
“No tengo elementos más que los que se ha manejado en los medios de información. La verdad, estamos nosotros abocados en nuestro trabajo de partido”.
No se trata de una posición nueva en el PRI, sin embargo. En los 11 meses de Gobierno de Carlos Joaquín, el PRI nunca marcó una postura de oposición política.
Su bancada en el Congreso, incluso, tiene elementos muy cercanos al gobernador, como las diputadas Leslie Hendricks y Candy Ayuso.

EL VERDE DOBLA LA APUESTA
En los últimos días, las posturas de José de la Peña subieron aún más de tono. Su objetivo fueron sus propios compañeros diputados del oficialismo, a quienes acusó de gastar recursos en campañas electorales encubiertas.
“Se ha visto y ha sido claro el uso excesivo de recursos públicos para la promoción de cada uno de ellos, que en su momento haremos ver a las autoridades electorales”, dijo en una entrevista.
Y fue claro con el señalamiento de quienes eran los responsables.
“Evidentemente se trata de los que tienen el control de Congreso, los que manejan el presupuesto, PAN, PRD, PES, los diputados que representan esos colores”, dijo.
“Es irresponsable la cantidad de recursos que están gastando para promocionar la imagen de cada uno de los diputados”, agregó.
E incluso llamó la atención su abierta defensa a los funcionarios que tienen juicios políticos en el Congreso, algo que el PRI nunca hizo, aunque se trata de priistas.
“No tienen pies ni cabeza, no tienen esencia alguna ni un sólido sustento legal”, dijo en relación a los juicios políticos.
“Eso habla de que son juicios que están totalmente armados, construidos, que con cualquier juicio de amparo que interponga el presunto responsable los va a echar para abajo”, aseguró.
La referencia es a los juicios que se llevan contra el ex alcalde de Cozumel, Fredy Marrufo, y el ex Secretario de Finanzas, Juan Pablo Guillermo.

UNA ESTRATEGIA ELECTORAL
La postura de Verde es la más lógica: se viene una campaña electoral dura, en donde la alianza de Gobierno intentará ganar Cancún y quizá Puerto Morelos, y la única forma de marcar una postura clara es por medio de las diferencias.
Al día de hoy, lo que parece es que el Verde tiene más voluntad de poder que el PRI en el Estado. En el partido aseguran que ya está definido que tanto Remberto Estrada como Laura Fernandez irán por la reelección en Cancún y Puerto Morelos, respectivamente.
Para esas batallas, ya han conseguido que todo un sector del PRI se les una. A esta altura, a pesar de las dudas y las diferencias entre el PRI y el Verde, sobre todo en Cancún, parece difícil que el tricolor pueda pretender romper la alianza.
La ruta electoral del Verde es clara: ganar las elecciones de junio de 2018, y comenzar a trabajar el proyecto de Remberto Estrada para la gubernatura.
El PRI, por su parte, no sale aún de la confusión por la derrota del año pasado.









