La debacle de Lili Campos el 5J, y el fin de los “Illuminati” del neojoaquinismo

La debacle de Lili Campos el 5J, y el fin de los “Illuminati” del neojoaquinismo

El grupo del asesor del gobernador, Juan de la Luz Enríquez, se ha atrincherado en Solidaridad para sobrevivir.

Y la dura derrota que le espera a Lili Campos les augura un negro destino. 

Mara no les da espacio en su futuro Gobierno; le quieren cobrar un millón de pesos mensuales por sus “asesorías”. 

La alcaldesa de Solidaridad ya ha iniciado contactos con el Verde Ecologista para ver por su destino político.

Y quizá la derrota del 5J le sirva para sacudirse al grupo de los Illuminati, que no le ha dado resultados en su gobierno. 

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(La Opinión) 

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La debacle electoral que sufrirá Lili Campos en Solidaridad el próximo 5 de junio tendrá varios efectos colaterales. 
El primero, por supuesto, será el fin político de la alcaldesa del PAN-PRD, algo que ya parece irreversible.  
Mara Lezama puso entre sus prioridades el triunfo de las candidatas a diputadas Estefanía Mercado, en el distrito 10, y Silvia Dzul, en el distrito 9, que tiene parte importante de Solidaridad, y la idea es recuperar el municipio para la 4T en 2024. 
Ante ese escenario, la alcaldesa panista ya ha iniciado contactos con el Verde Ecologista para ver por su destino político. Voces autorizadas dicen que Lili ya mandó a hacer las pases con la 4T. Pero no es nada fácil llegar a acuerdos porque ya hubo desencuentros, y ademas cualquier negociación incluye su derrota el 5 de junio. 
Pero el destino de Lili es casi un dato menor con respecto a otro que incluye a toda la política estatal: la caída de Lili podría ser el fin de los “Illuminati” del neojaoquinismo, ese grupo comandado por el súper asesor Juan de Luz Enríquez Kanfachi, conocido también como el “grupo Tepito”. 
Hoy, todo ese grupo se ha atrincherado en Solidaridad para sobrevivir a la salida de Carlos Joaquín. De hecho, tanto Lili como la candidata a diputada Kira Iris San son algo así como inventos políticos de ellos.
Como se sabe, Juan de la Luz fue el principal asesor de Carlos Joaquín durante todo el sexenio. Casi un vice gobernador con poderes plenipotenciarios; lo mismo daba órdenes en Sefiplan que en Desarrollo Urbano, o era el que hacía y deshacía armados políticos. 
Pero su retiro político por cuestiones de salud dejó al grupo huérfano.
Y hay un dato real: hasta los enemigos de Juan de la Luz (que son muchos) le han siempre reconocido su capacidad e inteligencia. Pero el resto de su equipo no genera la misma percepción; sin él, se han convertido en un grupo menor y sin alcance. 
Son operadores políticos y mediáticos desgastados, que tienen relevancia en el Gobierno de Carlos Joaquín, pero que no son parte de ningún proyecto con futuro sin su líder. 
Algunos ya le han querido vender a Mara Lezama sus “asesorías”, por el módico precio de un millón de pesos mensuales. Pero la candidata de MORENA no les ha dado entrada aún, y difícilmente lo haga. 
Principalmente, ofrecen el servicio de “campañas negras”, como la que han hecho contra Estefania Mercado en el distrito 10. Pero hasta ahí llegan sus «saberes», no han tenido éxito en la comunicación e imagen, y tienen mucho que ver con el desmoronamiento de la imagen del gobernador.  
Por eso, la derrota inminente de Lili con su candidata Kira Iris, generará un impacto muy fuerte en la política. El grupo de los Illuminati tendría dos años más para vivir de un presupuesto, y luego desaparecerá. 
Aunque para Lili quizá esa no sea una tan mala noticia. Su derrota del 5J le puede servir para sacudirse al grupo de los Illuminati, que no le ha dado resultados en su gobierno. 
Por supuesto, aún no se puede cantar victoria. Ese grupo político aún no se ha ido, y todavía tiene peso en el Gobierno estatal. 
Por ejemplo, son parte de los principales impulsores del negocio inmobiliario transexenal que se quiere hacer con los PMOTEDUS. Como ese sabe, la misma oficina de la Presidencia de la República ya ha acudido a la Corte para frenar ese negocio.
Por cosas como esas, para no pocos en el mundo político del estado, son los principales culpables de la decepción que generó el «Gobierno del Cambio».