El ex gobernador dejó 1109 concesiones de combis TTE en Cancún
Mueven más de 150 mil pasajeros por día, y colapsan el tráfico vehicular
Generan 1.2 MDP diarios, y son los primeros que van a lograr aumentos de tarifas
Un transporte de tercer mundo convertido en negocio para políticos, empresarios y amigos del poder
Hugo Martoccia
Unos días antes de dejar el poder, el ex gobernador Roberto Borge entregó alrededor de 400 nuevas concesiones a la empresa Transporte Terrestre Estatal, más conocidas como las combis TTE.
En total, el ex mandatario dejó 1019 concesiones para esta empresa, que en pocos años le cambió la cara al transporte público, en el peor de los sentidos: se trata de un transporte sin las condiciones mínimas de seguridad ni comodidades básicas para el usuario. Un negocio que, además, ha generado un caos vehicular en la ciudad de Cancun.
Esas concesiones, ademas, están en manos de políticos y funcionarios cercanos a la pasada administración, según informaciones del propio gobierno.
Pero nada de eso importa, porque el cambio real, de fondo, fue la circulación de dinero que se genera con el transporte. Esas 1019 combis le quitaron un 30 por ciento del mercado a las empresas de autobuses consolidadas en Cancún, y entraron a formar parte de un negocio millonario.
Los números redondos son estos. Las cuatro empresas de autobuses, Autocar, Turicun, Maya Caribe, y Bonilla, mueven cada día 450 mil usuarios. Sin embargo, han perdido un 30 por ciento del mercado a manos de las combis, que copian sus rutas. Ese porcentaje significa actualmente alrededor de 150 mil usuarios por día.
«Las combis nos quitaron el 30 por ciento del mercado», explicó Santiago Carrillo, director general de Autocar, » tienen las mismas tarifas, pero con unidades muy diferentes y con menos obligaciones».
Las palabras del empresario tiene que ver con las condiciones en que laboran las combis. No cumplen los requisitos de un transporte público de pasajeros para movilizar varias personas a la vez. Los pasajeros, incluso, viajan parados, en unidades fabricadas específicamente para ir sentados.
Pero el negocio es redondo. Se trata de 150 mil pasajes a 8 pesos por día, lo que da 1.2 millones de pesos diarios. O 438 MDP al año.
Y si logran el aumento a 10 pesos los números serán 1.5 MDP por día y 547.5 MDP al año.
EL IMPACTO EN EL TRÁNSITO DE CANCÚN
La contraparte de esto es que el tránsito de Cancún está colapsado. Hay 1100 autobuses, 8500 taxis y 1109 combis.
Algunos datos del desorden en que se ha convertido Cancún: la avenida López Portillo, preparada para 90 vehículos del transporte público por hora, soporta más de 400. Y por otra parte hay una sola avenida norte sur en la ciudad, la zona hotelera se colapsa todas las tardes y mañanas, y 15 mil estudiantes se mueven cada día por el boulevard Colosio, haciéndolo intransitable.
Y eso sin contar el estado de las calles, que le quita cinco años de vida útil a los autobuses.
Todos los problemas y las empresas conviven en un mundo ambiguo de autoridades diversas. Las combis, por ejemplo, fueron autorizadas unilateralmente por el estado durante los años del borgismo. Engrosaron las filas económicas del Sindicato de Taxistas de Cancún, incondicional aliado del ex gobernador. Y se mueven a su antojo.
Los diversos ayuntamientos que convivieron con esa decisión arbitraria de Roberto Borge nada pudieron ni quisieron hacer. Y actualmente, la Secretaria de Infraestructura y Transporte (Sintra) mira con sospechosa condescendencia a las combis.
No es un dato ilógico. Los funcionaron de Sintra, empezando por su titular, Jorge Portilla, y siguiendo por la familia Ramos, han decidido que su principal alianza política es con el Sindicato de Taxistas, aún cuando las propias investigaciones del gobierno estatal muestran que los dueños de esas concesiones son empresarios y políticos ligados a la anterior administración.
Se trata de esos espacios de la administración donde no se ha visto ningún cambio.









