¿La 4T en Quintana Roo se puede desmoronar por errores propios?

¿La 4T en Quintana Roo se puede desmoronar por errores propios?
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

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Parece que la evidencia de que van a ganar todo (al menos, todo lo electoralmente importante en el estado) le ha hecho perder sensibilidad política a los partidos de la 4T. En los últimos días se han multiplicado las señales de alerta sobre temas diversos que parecen no tener la atención adecuada. 
Una de esas señales tiene que ver con la cuestión de género en las candidaturas, que podría provocar cambios muy importantes en el armado de la alianza. Otro tema es el constante y creciente rumor de que la elección de Quintana Roo está acordada en altas esferas políticas, y que aquí sólo se opera lo ya pactado.  
Y un tercer aspecto nada menor continúa siendo la guerra interna del partido, que está muy lejos de terminarse. 
Vamos a analizarlos uno por uno. 

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LOS GÉNEROS Y SU COMPLEJIDAD 

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Este es uno de los aspectos más complejos de analizar en el tema electoral, a tal punto que los partidos de la 4T parecen no tener aún muy claro que si no se hacen algunos ajustes en la coalición, van a impugnarles muchos candidatos.
La situación es la siguiente: el bloque de alta competitividad de la coalición está integrado por Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, Othón P. Blanco y Puerto Morelos. Eso quiere decir que en ese bloque debe haber al menos dos candidaturas para mujeres. Eso no parece difícil para la coalición, pero sí se complica cuando se ven los partidos, que también deben cumplir con la paridad de manera individual. 
El Verde Ecologista, por ejemplo, va a presentar dos candidaturas: una es la que le corresponde en la alianza, en Puerto Morelos, y otra en José Maria Morelos, donde todos los partidos compiten individualmente. El candidato más avanzado en Puerto Morelos es hombre. O sea que debería poner una mujer en José María Morelos.
El problema es que el primer municipio es de alta competitividad y el segundo de baja competitividad. Y los lineamientos electorales de paridad de género no permiten que envíen a las mujeres a candidaturas de baja competitividad. 
Exactamente lo mismo le puede suceder al MAS si pone a un hombre de candidato en Lázaro Cárdenas, donde le corresponde por alianza. Amabas serían candidaturas impugnables. 
En lo político, el tema tiene una injerencia sobre la candidatura de Othón P. Blanco, que le corresponde a MORENA. Eso sucede porque al ir candidata mujer en Benito Juárez, y si el MAS y el Verde deben ir con mujeres de candidatas en municipios de alta competitividad, MORENA deberá poner un hombre en OPB, porque no pueden ir 4 mujeres candidatas en el mismo bloque. 
Y allí se genera un conflicto político, porque un amplio sector de MORENA impulsa la candidatura de la síndico Yensuni Martínez para frenar la llegada de Luis Gamero a la candidatura. Pero ese sector que no quiere a Gamero no parece tener un plan B listo por si están obligados a poner un hombre. Por eso, es muy posible que MORENA deba recurrir a la candidatura de un externo en ese municipio. 
El mismo problema que el Verde y el MAS podría tener el PT, que presentará candidatos propios en Bacalar y José María Morelos. 
La situación que aquí se ha explicado es discutible, porque el tema de géneros está en un proceso constante de evolución. Pero si el Verde y el MAS ponen candidatos hombres en Puerto Morelos y Lázaro Cárdenas, y MORENA una mujer en OPB, lo más seguro es que haya impugnaciones y todo el proceso se ensucie. 
Y hasta ahora, nadie ha tomado nota de ello. 

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EL “PACTO DEL CORREDOR TREN MAYA» 
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Otro riesgo que sufre la coalición de la 4T es más político que electoral.
A la presidenta de MORENA Quintana Roo, Anahí González, la dirigencia nacional le estableció claramente cuáles son las prioridades electorales locales: hay que ganar Benito Juárez, Solidaridad y Tulum. O sea, todo el corredor del Tren Maya, la principal obra de infraestructura de AMLO, a lo que se suma el aeropuerto de Tulum. 
El problema es que MORENA está en condiciones de ganar, pero con candidatos más cercanos a Carlos Joaquín que a la 4T. 
En el caso de Cancún no hay problemas electorales; MORENA va ganar con quien vaya de candidata. Por supuesto, para el gobernador su candidata es Mara Lezama. 
En Solidaridad las encuestas de MORENA dicen que Laura Beristain pierde. Por eso, todos esperan que esta misma semana se dé a conocer la llegada de Cristina Torres a MORENA para ser la candidata del partido. Los números que tienen en las mesas de la coalición de la 4T dicen que Cristina ganaría la elección sin ningún escollo. 
En Tulum, las encuestas del propio gobernador dicen que el alcalde Víctor Mas tiene una tarea muy difícil si quiere reelegirse. Y MORENA presenta dos candidatos fuertes: Jorge Portilla y Marciano Dzul. 
En los pasillos de la política se dice que las relaciones políticas y personales del gobernador Carlos Joaquín con Cristina Torres, Jorge Portilla y Marciano Dzul (antes muy cercanas) está muy mal. Pero en el morenismo son cada vez más los que hacen una mueca de incredulidad cuando escuchan esa versión. Creen que esas relaciones pueden restablecerse muy rápido, si es que eso ya no ha sucedido. 
Hay un sector cada vez más amplio del partido que ve en esa situación una suerte de acuerdo, quizá del más alto nivel, para que MORENA gane tranquilamente los 4 distritos federales (las decisiones que está tomando el joaquinismo en los distritos parecen encaminadas a no competir) y que triunfe también en los tres municipios que puso como prioridad, pero, en este último caso, con nombres que el gobernador también aprueba, o, incluso, que propone. O sea, un acuerdo ganar-ganar. 
Un caso similar podría darse en OPB, si se aprueba un candidato que arregle la relación con el estado. 

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LOS VÍNCULOS DE MARYBEL 

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Finalmente, está el tema interno de MORENA. 
En un cierto entorno de Mara Lezama hay un triunfalismo desmedido por las noticias de los últimos días. Esta columna comparte, como ya se ha dicho, la idea que Mara parece estar encaminada a ser la candidata a la reelección. Pero también hay que entender dos cosas: una, que las candidaturas no están seguras hasta que no están impresas en la boleta; la otra, que aún si así fuera, Marybel Villegas no está derrotada ni mucho menos.  
Veamos. Marybel tiene contactos poderosos en MORENA, como lo son Ricardo Monreal y el “monje negro” Gabriel García. Esta bien posicionada en las encuestas. Al menos dos de los cinco integrantes del Comité Nacional de Elecciones del partido están de su lado. Y ha logrado quedarse con gran parte de la estructura de la promoción del voto del partido.
A eso hay que sumarle dos victorias políticas recientes. Logró poner a Sergio Avilés como magistrado del Tribunal Electoral del estado, y allí mismo pudo pactar para que alguien cercano a ella se quede en la Contraloría interna del Teqroo. 
No hay perder de vista que el objetivo real de Marybel es la sucesión gubernamental de 2022, y, para ese objetivo, 2021 es sólo el primer paso. Otra vez; alguien no ha tomado nota de lo que realmente sucede. 
Como se ve, son tantos y tan diversos los frentes conflictivos, que MORENA puede llegar a ganar el 6 de junio, pero en el camino perder toda su esencia y poner en peligro su futuro.