Señal de alarma en el joaquinismo por Solidaridad; la “prioridad” está en riesgo

Señal de alarma en el joaquinismo por Solidaridad; la “prioridad” está en riesgo
Hugo Martoccia – Mesa Chica 

 

Las últimas dos semanas han sido políticamente muy activas en Solidaridad. Los dos principales equipos de campaña, el de Laura Beristain y el de Lili Campos, han pasado por todos los estados emocionales posibles: confianza, decepción, euforia, depresión, y, en todos los casos, ansiedad, mucha ansiedad.  
Laura Beristain sintió, hace un par de semanas, que ya no tenía sentido seguir adelante y, literalmente, tiró la toalla. Este sábado, cuando recibió al presidente de MORENA, Mario Delgado, en un evento donde vio recomponerse su estructura electoral, confirmó lo que venía sintiendo en los últimos días: que está en carrera y puede ganar. 
Lili Campos analizaba, días atrás, simplemente cómo hacer que la campaña no se caiga y no cometer errores; con eso era suficiente para ganar. En los últimos días las dudas se han apoderado de todo su equipo. Sienten que el poder electoral del lopezobradorismo no puede ser nunca desdeñado, y que si la elección se debe apuntalar con la estructura y la movilización, las cosas no van a ser nada fáciles. 
El triunfo está muy cerca, porque se mantiene en las encuestas, pero la diferencia entre ganar y perder estará en esos detalles tan difíciles de manejar. 
Lo primero que hay que hacer para entender todo lo que sucede en ese municipio, es explicar brevemente el entorno político general. Para el gobernador Carlos Joaquín ganar Solidaridad es la prioridad número 1. Luego están Cozumel, Tulum, e Isla Mujeres. Nadie puede desentenderse de que recuperar Solidaridad es una cuestión mucho más que política para el gobernador.
Pero MORENA se cruza en su camino. Las prioridades absolutas de la 4T son Cancún, Solidaridad (mas allá de cualquier acuerdo de facto) Tulum y ahora también Othón P. Blanco. Por supuesto, también los 4 distritos electorales federales. Pero ese es otro tema.  
Los destinos de ambos proyectos se cruzan. Ese es el fondo del asunto. 

 

LAURA Y LA RECOMPOSICIÓN 

 

Hace poco más de dos semanas, el equipo de Laura Beristain analizó en el “cuarto de guerra” las encuestas semanales que realizan. Lili Campos media 34 puntos y Laura 25. Fue el día que la alcaldesa de Solidaridad, como se comentó en esta columna la semana pasada, dijo: “Yo me bajo, que pongan a otra persona”.
Los números de sus encuestas la tenían, a inicios de la campaña, 2 puntos abajo de Lili. Y cada semana había bajado algún punto más, hasta esos 9 puntos casi letales. A ese paso, sería una derrota dura e inevitable. Laura se enojo y sintió que todo se desmoronaba, pero esa decisión duró apenas una hora, porque la realidad es que la alcaldesa no es de las que se dan por vencida fácilmente. En ese momento entendió, ella y su gente, que estaban haciendo todo mal, y que había que cambiar.  
Cuando la alcaldesa se recompuso, empezaron a tomar decisiones simples y lógicas. Por ejemplo, darle un orden a la campaña con una coordinación única con Emiliano Ramos, cambiar el mensaje de campaña (un mensaje que tiene mucho menos de Laura y mucho más de MORENA, AMLO y la 4T, en el entendido de que la campaña nacional es más fuerte) y empezar una operación cicatriz sólida al interior del morenismo. 
La primera señal de eso sucedió días atrás, cuando se acordó el ingreso de Bárbara Delgado a la planilla de Laura, que debería ser oficializado esta misma semana. Bárbara había sido una de las principales opositoras a la alcaldesa, y su ingreso será una señal política muy fuerte. 
Hay también acercamientos muy concretos (no cerrados aún) con Luz Elena Muñoz, una de las impugnantes de Laura, e incluso se buscó a Cristina Torres, pero la realidad es que es muy difícil hablar con ella en estos días. 
Pero el momento culminante de esa recuperación, sin duda, sucedió este sábado. La visita del dirigente nacional de MORENA, Mario Delgado, a una reunión interna del equipo de campaña, fue un espaldarazo muy fuerte y muy necesario. 
La reunión se había preparado en sigilo en los últimos días, y tenía como principal interés dar un mensaje de unidad, de cohesión, y de compromiso. Podría decirse que ayer, esa estructura que había estado desorientada durante algún tiempo, entendió que hay un proyecto claro en marcha, y que la 4T está detrás de Laura.  
En la encuesta del sábado 8 de Mayo, Laura ya tenía 31 puntos y Lili 33. En la de ayer, Laura llegó a 34 y la panista se mantuvo en 33. La pelea es otra vez mano a mano. 

 

LILI, LA SOLIDEZ Y LOS PROBLEMAS 

 

Como ya se dijo más arriba, en todas las encuestas del propio equipo de MORENA, Lili Campos se mueve entre un 32 y un 34% de las preferencias electorales. Con un mensaje claro de campaña, la candidata del PAN, PRD, PRI y CPQ parece instalada en un porcentaje sólido, pero que no es suficiente para festejar. 
Ella no perdió la distancia con Laura, sino que Laura la recuperó, lo que son dos cosas muy distintas. Pero aún así la elección se ha cerrado demasiado. El tema es que en una circunstancia así, los potenciales problemas se magnifican, y el lopezobradorismo es, como ya se dijo, una fuerza a tomar muy en cuenta. 
Un hombre que conoce a fondo la estructura de la alianza joaquinista, analizaba días atrás la elección. En ese sector ven que se va hacia una elección donde la estructura y la movilización (o sea, el orden y el dinero) serán la diferencia, y ahí ven que hay un déficit importante. 
Se habla de algunas señales serias de falta de coordinación (incluso, hasta de comunicación lisa y llana) entre quienes tiene algo que ver con esa campaña; Filiberto Martínez, la senadora Mayuli Martínez, y Miguel Ramón Martín Azueta, por nombrar algunos. 
No es un secreto que ninguno de ellos figura en la lista de amistades preferenciales de los otros. Pero si eso dificulta hasta la comunicación más básica, el daño a la campaña podría ser irreparable. 
Hay incluso un dato muy curioso sucedido esta semana. Unas personas se acercaron al equipo de Laura y quisieron venderle toda la información de la estructura de Lili. En ese listado aparece nombre y dirección del promovido, y hasta el promovente. Algo malo está pasando, y no hay demasiado tiempo para solucionarlo. 
¿Cuál es la proyección electoral del municipio entonces? Se trata, como se desprende de la columna, de un verdadero empate técnico. Los próximos 10 días son fundamentales, en ambos equipos, para consolidar lo bueno y evitar lo malo. 
Parece claro, sin embargo, que ya hay poco espacio para las aventuras innovadoras, y hasta los aciertos son un lujo innecesario: Lo más seguro es que ganará la elección la que menos se equivoque.