Por Gerardo Reynoso
.
En la política la representatividad lo es todo. Si se conoce el manejo, la forma y el modo, entonces se dice que existe tanto el político como el partido que representa. Es una regla no escrita que debe cumplirse para poder ser parte del ámbito.
Sin embargo, en el caso de Quintana Roo y el Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, está situación no se cumple dentro de su dirigencia, la cual pasa por una estela de señalamientos y acusaciones.
A manera de membrete, Humberto Aldana es ubicado como dirigente de MORENA en el estado. Se trata más de un dicho que un hecho. Una figura de papel que no alcanza si quiera la categoría de decorativa.
Lo anterior se debe a que la militancia no reconoce – y tampoco conoce – el trabajo del dirigente en turno, quien llegó por una cuestión de coyuntura, más que por una designación de consenso al interior del partido.
Además, existe ya un grupo de militantes que ha decidido unirse – a pesar de representar corrientes distintas – para pedir por lo menos una auditoria sobre el desempeño de Humberto Aldana al frente de MORENA Quintana Roo.
.
Qué Sabemos
.
Desde hace cuatro meses comenzaron los cuestionamientos sobre el trabajo del actual dirigente. Uno de los puntos que se le recrimina es que él era el encargado de organizar las mesas de voto contra los ex presidentes en la entidad.
Su organización simplemente no existió. Delegó la mayor parte del trabajo a la representación del presidente de la república en el estado, particularmente al equipo de Arturo Abreu, quienes no recibieron herramientas.
Por ejemplo, no hubo trabajo de campo en las colonias. Tampoco visitas en los municipios para promover una cuestión que salió directamente desde el gobierno federal. Mucho menos hubo un aparato de comunicación para explicar a detalle de lo que se trataba la consulta.
Aunado a esto, Humberto Aldana no tiene conocimiento de lo que pasa en MORENA dentro del estado. Prueba de ello es que desconoció a Luz María Beristain como defensora del voto de la cuarta transformación, a pesar de que el dirigente Nacional Mario Delgado la nombró y le tomó protesta.
Otro hecho que se le critica es que vive por y para el gobierno municipal de Cancún, donde en realidad trabaja, ya que fuera de ahí no tiene relación con corrientes, personajes y militancia de MORENA en otros puntos del estado.
En este punto, un señalamiento que ha comenzado a sonar demasiado, gira en torno a su cambio de estilo de vida el cual ha modificado por completo, con lujos y excesos que hace tres años no se le conocían.
Por ello – y a raíz de todo esto -, la militancia ha comenzado a organizarse para pedir desde una rendición de cuentas, hasta su posible destitución a partir del mes de diciembre. Sin embargo, desde ahora se reconoce que MORENA en Quintana Roo, tiene todo menos dirigencia.
.
Bemoles.
.









